sábado, 31 de agosto de 2013

SOBRE EL HAIKU. 14. EL HAIKU JAPONÉS CONTEMPORÁNEO.



SOBRE EL HAIKU






14 .-EL HAIKU JAPONÉS CONTEMPORÁNEO
Haiku japonés  contemporáneo

El haiku es desde principios del siglo XX una confusa mezcla entre muchísimas escuelas de principios bastante diferentes, por otra parte cabe destacar que el haiku adquiere connotaciones sobre la política y sociedad de aquella época y se empieza a violar un poco la métrica.
La escuela de Shiki
Se puede considerar que Shiki fue el creador del haiku moderno, según Rodríguez-Izquierdo :”la semilla que sembró Shiki ha sido el punto de arranque de la nueva poesía”.   Se puede considerar haiku contemporáneo a la poesía posterior a Shiki, este poeta tuvo tres discípulos importantes: Meisetsu Nato, Hekigodo y sobre todo Kyoshi Takahama, ya que este volvió al clasicismo del haiku . Kyoshi Takahama (1874-1959) es tal vez el mayor poeta de haiku contemporáneo.
En 1898, Kyoshi Takahama asumió la dirección en la sección de haiku de “Hototogisu” (el cuco) que Kyokudo Yanagihara (~ 1867 1957) y Shiki Masaoka habían co-fundado el año anterior..Muchos haijines apoyaron su opinión del haiku, y Hototogisu se convirtió en una sección importante a la cual una gran cantidad de poetas contribuyeron con sus haikus.

Los haikus de Kyoshi no se limitan a un estilo fijo. Entre su haikus, varios son espléndidos y viriles, mientras que otros son sutiles y delicados; varios dan rienda suelta a su imaginación, otros describen hechos simplemente diarios. Según Rodríguez-Izquierdo: “ Kyoshi ha sido el hombre que ha convivido con Shiki y con todas las generaciones posteriores, enarbolando siempre la bandera del haiku más puro…Apreciemos su lirismo, su sentido de la observación, su cordial conpenetración con la naturaleza. A veces nos recuerda a Bashoo…””







El “Shinkeikoo” o renovación del haiku
La escuela Shinkeiko,  es una tendencia o fenómeno de renovación  en el que los haiku no se parecen a los clásicos de Bashoo o Buson, ni desde el punto de vista formal ni de contenido, en esta escuela se hace más notable la libertad de temática y métrica, ya que incorporan un cuarto verso para matizar mas el contenido . Los autores mas conocidos fueron: Josha, Ippekirô, Issekirô, Ôsuga y, sobre todo, Seisensui (1884-1976) ya que este traspasó las fronteras del haiku al romper todas las reglas establecidas, al final estableció su propia escuela de la que fue discípulo el propio Santona (1882-1940), mendigo-poeta como Bashoo, influenciado por el Zen y defensor de lo que se llamó verso libre, es decir no sujeto a las estrictas normas del haiku tradicional .
A principios de la era Showa, ( a partir de 1926),  destacan cuatro poetas, los llamados SSSS es decir: Seishi, Shuoshi, Suyu y Seiho, los dos primeros fueron defensores del haiku clásico, aunque tambien eran participes del cambio de temática de haiku, pero sin modificar las raíces. Los otros dos se parecían a Shiki.
Hubo otros poetas, pero sin tanta importancia, como Kiyo y su haiku realista, Bosha y su culto y respeto a la naturaleza, y la sensibilidad femenina de la hija de Kyoshi (Tatsuko)...
En estos momentos el haiku no esta muerto ni mucho menos ya que, muchos periódicos y revistas dedican columnas a este arte, y aunque la mayoría de los japoneses vivan en territorios urbanos nunca se perderá ese sentimiento, el de observar hasta la mas mínima expresión de la naturaleza, de encontrar belleza en la caída de una flor, en definitiva de escribir sobre la belleza efímera...





Haiku japonés  contemporáneo

El haiku es desde principios del siglo XX una confusa mezcla entre muchísimas escuelas de principios bastante diferentes, por otra parte cabe destacar que el haiku adquiere connotaciones sobre la política y sociedad de aquella época y se empieza a violar un poco la métrica.
Su popularidad en el pueblo japonés es enorme, ya que entre veinte y treinta millones de japoneses escogen el haiku como el vehículo idóneo para expresar sus emociones y especialmente “ el auténtico corazón de los japonés: su dimensión mística.” en palabras de  Vicente Haya.
Alberto Silva se pregunta  sobre el haiku actual: ¿Cúales son nuestros tiempos?,dice: “Acaso los poetas del haiku fueron aquellos seres, raros y atrayentes, “que en las noches sagradas andaban de un lugar a otro”, huyendo de la parálisis de sus contemporáneos, renovando la vida por medio de sus versos. ¿Sería este el legado del haiku japonés a gente como nosotros, ciudadanos perplejos del siglo XXI”.
















viernes, 30 de agosto de 2013

SOBRE EL HAIKU. 13. EL HAIKU EN LENGUA ESPAÑOLA



SOBRE EL HAIKU




13.-.  EL HAIKU EN LENGUA ESPAÑOLA 

LOS COMIENZOS DEL HAIKU EN LENGUA ESPAÑOLA

El modernismo en lengua española, por sus características de influencia oriental, especialmente en Rubén Darío y Amado Nervo fue un campo propicio para tocar el haiku, “haikai” en el lenguaje de la época, de tal manera que especialmente en Hispanoámerica  se inició una corriente liderada por José Juan  Tablada (1871-1945), que tras un viaje a Japón en 1900  se hizo un fiel seguidor de esta “poesia miniatura” como él llegó a definirla.

No cabe duda que la forma del haiku encontró en la literatura en español una similitud formal bastante usada: la solea, el epigrama, el estribillo de la seguidilla –con la misma estructura silábica: 5-7-5- que facilitó su implantación.

En España, coincidiendo con el fenómeno de los parnasianos y simbolistas franceses, se produjo una influencia del haiku  que algunos poetas llevaron adelante, como es el caso de Manuel Machado, que las denominó haikai  y que con el mismo nombre[i] , aparecen en sus obras aunque formalmente difieran mucho del haiku. Esta labor fue continuada por los ultraístas entre las que cabe citar la obra del sevillano Isaac del Vando que publicó en 1924 dos ediciones sucesivas de La Sombrilla Japonesa, libro de desigual factura que constituye su más valiosa creación literaria “ que ilustra muy bien la variedad de motivos temáticos y recursos formales por los que se interesaban los ultraístas del momento: el modernismo rezagado, el exotismo orientalizante”, según Paulino González y Rogelio Reyes[ii]. Libro reeditada en Sevilla en 1980 bajo la dirección de Rafael Gómez Rivera, Manuel Jurado López y José A. Moreno Jurado[iii]. En el prólogo que Adriano del Valle hace del libro: “Isaac del Vando-Villar en siete colores” , totalmente ultraísta, y en el apartado Jardines de Nikko dice entre otras cosas en las que mezcla la cultura china con la japonesa: “...voz de mandarín que caminaba rodeado de los farolillos encendidos de unos haikais.” , destacando a nuestro criterio el tema “Isaac y las tacitas de porcelana de sus haikais” , en el que dice: “ Nada más que tres versos –los tres versos que, como tres finos dedos japoneses, se ciñen a la porcelana pintada del haikai- …la lírica tacita de este poema en miniatura..”

Reproducimos algunos de los haikais de Isaac del Vando:

Abriste la sombrilla
maravillosamente
japonesa amarilla

Con un cestillo de lotos
el Samuray se encamina
hacia el templo de Kioto.

La princesa color de caolín
se divierte recitando haikais,
dentro de su pequeño palanquín.

En ellos es evidente la influencia japonesa, aunque formalmente distara mucho de las condiciones del haikai o haiku.

En cuanto a  Antonio Machado, en Nuevas canciones incluye algunos hai-kais, así como en Galerías y Proverbios, transcribiremos algunos de ellos, especialmente los que tengan más afinidad con el haiku japones, es decir aquellos en los que prima la instantaneidad o la naturaleza:

Canta, canta, canta
junto a su tomate,
el grillo en su jaula. [iv]

De amarillo calabaza
en el azul, cómo sube
la luna sobre la plaza.[v]

Óctavio Paz[vi] ha encontrado la indudable relación entre un poema de Nuevas Canciones :

A una japonesa
le dijo Sokán:
con la luna blanca
te abanicarás,
con la luna blanca
a orillas del mar

con el siguiente haiku de Sookan:

Si a la luna
se hincase un mango
¡qué buen abanico!

Según Paz, la explicación exhaustiva que intenta dar Antonio Machado anula es espíritu de sugerencia propio del haiku japonés, del que conserva sólo la temática.

No cabe duda que la penetración de esta pequeña estrofa en la literatura española se hizo por el lado más propenso a las innovaciones, la sensibilidad del modernismo, la disposición futurista  del ultraísmo y sobre todo la predisposición intelectual de maestros como Antonio Machado hicieron mucho para que este “poema en miniatura” de Adriano del Valle encontrara sitio en la Literatura española.

EL  HAIKU EN HISPANOAMÉRICA

Ya hemos citado anteriormente a nombres importantes en la introducción del haiku en Hispanoámerica. México, ha sido cuna de la mayor parte de los grandes autores de haiku en español, y a un autor: José Juan Tablada, cuya grandeza como poeta encuentra en sus queridos "poemas sintéticos" (como él mismo los llamó) un personalísimo vehículo de expresión.









Por lo demás, aunque los autores iberoamericanos se incorporan algo más tardíamente que sus homólogos ingleses o franceses al estudio y composición del haiku, a lo largo del siglo XX se producirán en nuestra lengua aportaciones poéticas muy valiosas dentro del género. José Juan Tablada (1871-1945): Sin duda el mejor autor de haiku en lengua española hasta nuestros días, Tablada tiene el mérito añadido de haber sido el primero en introducirlo en el contexto de la poesía en lengua española. Nacido en la ciudad de México, y en sus inicios modernistas colabora con la "Revista Moderna". En 1900 viaja a Japón y toma contacto con el naturalismo y la brevedad de la poesía japonesa, cuyos rasgos, sin embargo, no se hacen notar en su poesía hasta mediados de la siguiente década. Tablada abandona México en 1914 por cuestiones políticas, y se traslada a la ciudad de Nueva York; muy conocido es su tierno e irónico pareado "Mujeres que pasáis por la Quinta Avenida, / tan cerca de mis ojos, tan lejos de mi vida...", que encierra gran parte de su concepción poética y humana.

Tablada introduce ciertas modificaciones en el haiku tradicional que son adoptadas con naturalidad por la mayor parte de autores iberoamericanos, cuales son la introducción de títulos (escasísimos en la tradición nipona) y el uso de la rima (casi impracticable en japonés por las propias características de la lengua), donde, según González de Mendoza, "los poetas mexicanos encuentran la ilimitada riqueza de los asonantes". Citaremos, para terminar, dos colecciones de poemas de Tablada que recogen la mayor parte de los haiku que escribió "Un día..." (1919) y "Jarro de flores" (1922).

Después de Tablada aparecen algunos poetas muy significativos como Rafael Lozano -quizá el menos influido por aquel-, José Ruben Romero, Francisco Monterde, José María González de Mendoza -español nacido en Sevilla pero emigrado a México muy pronto-, José Frías o Elías Nandino. En estos autores, especialmente en el caso de Romero, advertimos la sustitución de los paisajes gratos y vivos del haiku japonés por la rudeza y el colorido intenso de la propia tierra mexicana, con todo ello, podemos decir que el género cobra autenticidad mexicana. Mención aparte merece la figura de Octavio Paz, gran teorizador hispánico del haiku y autor él mismo de algunas valiosas muestras. Paz ha sido pionero en la traducción de haiku clásicos a nuestro idioma y ha contribuido apreciablemente a divulgar el género en el ámbito iberoamericano.


18.3   Otras aportaciones desde el español:

 La influencia del haiku ha ido creciendo conforme avanzaba el siglo XX.. Debemos al matrimonio formado por Juan José Domenchina y Ernestina de Champourcin otras valiosas muestras del género.

Cabe destacar, en Argentina, las primeras aproximaciones de Alvaro Yunque y Jorge Luis Borges y, más tardíamente, de muchos otros poetas como Carlos Spinedi, María Santamarina, Eduardo González Lanuza o Pilar Alberdi, así como las obras de otros escritores latinoamericanos como el ecuatoriano Jorge Carrera Andrade o el uruguayo Mario Benedetti. Terminaremos mencionando a estudiosos como la puertorriqueña Gloria Ceide-Echevarría, los españoles Fernando Rodríguez-Izquierdo y Antonio Cabezas o los argentinos Samuel Wolpin y Osvaldo Svanascini, los cuales, además del ya mencionado Octavio Paz, a veces con estudios teóricos, a veces con traducciones literarias originales del japonés, han llenado un largo vacío en nuestra lengua y nos han acercado en los últimos tiempos no sólo al género poético que nos ocupa sino a la literatura japonesa en su conjunto, a su fascinante historia y, sobre todo, a la extraordinaria sensibilidad de sus autores.

(De varias fuentes: Fernando Rodríguez-Izquierdo “El haiku japonés”, Pedro Aullón de Haro, “El jaiku en España”, “El Rincon del haiku”.)










EL HAIKU  EN  ESPAÑA ACTUALMENTE
Actualmente en España se hace mucho haiku y gracias a la labor de Fernando Rodríguez-.Izquierdo y determinados foros de haiku, se ha extendido su conocimiento a la par que se ha ido depurando tanto la técnica como realizándose una aproximación a sus fuentes originales el conocimiento.
Creemos muy interesante transcribir las palabras de Vicente Haya en entrevista que le efectúa el periodista  tinerfeño Coriolano González:
¿Hay un renacimiento del haiku en español?
Desde hace unos diez años, gracias a páginas web como El rincón del haiku, se ha producido en castellano una auténtica escuela de haiku. Es algo emocionante ver cómo los esfuerzos no caen en saco roto, y hasta qué punto los que comienzan a escribir haikus se están dejando guiar por su sinceridad y su fino olfato. Desde luego que hay los típicos tertulianos de salón, con mucho tiempo libre y demasiada vanidad para reconocer que se han inventado el haiku y se han autoconstituido en maestros antes de haber puesto un pie en Japón, gente que no han encontrado cabida en la literatura occidental y quieren ser maestros en cualquier otro mundo que no les exija tener ningún talento literario. Y se aprovechan de que el haiku ha sido durante décadas tierra de nadie. Pero actualmente es ya difícil engañar a las almas cándidas que se acercan al haiku sobre quién sabe y quién no sabe. Estos “falsos maestros” son ya una excepción y están en vías de extinción.
¿Qué le parece la situación actual del haiku en español?
Hay que trabajar más. Todavía falta mucho. Estamos en la prehistoria. Pero en la prehistoria que ya ha inventado el fuego y la rueda. Es cierto que podría haber cientos o miles de buenos escritores de haiku, con el tiempo que hace que teóricamente se conoce el haiku en España e Iberoamérica. Y no los hay. Pero al menos hay una docena de buenos escritores de haiku en castellano. Estos serán maestros de los que vengan después. Lo importante ahora es poner orden. Esto ha sido hasta ahora un crecimiento tumoral: hay que cortar, sanear y establecer las condiciones de una vida saludable en el cuerpo místico del haiku para que el paciente viva mucho tiempo y siga viajando de aquí para allá. Porque el haiku es viajero y le gusta expandirse, pero con disciplina. Sin orden, no hay haiku.

















[i] Machado, Antonio Manuel: Obras completas. Hay-kays. p.251. E.Plenitud. Madrid, 1967. Cit. Rguez-Izquierdo, Fernando: El haiku japonés. P.203. Hiperión. Madrid, Cuarta edición, 2001
[ii] Paulino González y Rogelio Reyes, Los papeles perdidos de Isaac del Vando, Fundación El Monte y RASBL, Sevilla, 2003, págs.14-15
[iii] Gómez Rivera, Rafael; Jurado López, Manuel; . Moreno Jurado, José A . La sombrilla japonesa.Editorial DENDRÓNOMA. Sevilla, 1980
[iv] Proverbios. XXIII
[v] Galerías, LXVI
[vi] Rodríguez-Izquierdo, Fernando: op.cit., p..204

jueves, 29 de agosto de 2013

SOBRE EL HAIKU. 12. LA TRADUCCIÓN DEL HAIKU.



SOBRE EL HAIKU








.-TRADUCCIÓN DEL HAIKU


Respecto a la traducción:, el traductor -profesional experto y sensible- se encuentra con un idioma cuya prosodia es completamente distinta, vierte el sentido de la mejor manera que él entiende. Lo que se suele denominar “sílaba “ en japonés no coincide con el concepto de sílaba en español. Su número se equipara a los signos o caracteres de los tres “alfabetos” empleados: “kanji”, de origen chino; “haragana” y “katakana”, que a su vez para trasladarlos a lenguas occidentales  lo hacen en “romaji”, con caracteres latinos.

Sobre la traducción al español dice Rguez.-Izquierdo en su libro “El haiku japonés”:  “ La traducción del haiku japonés es un compromiso literario que sólo deja a salvo ciertos elementos del original. Pero es mejor leer traducciones que desconocer el haiku.” y Alberto Silva en “El Libro del haiku”, dice:” Una transliteración, o una traducción “mot à mot”, ofrecerían al lector algo así como un telegrama enrevesado.”

Es decir que el traductor no puede ceñirse estrictamente al valor literal, ha de interpretar el sentido, no perder el contexto, ponerse en el ambiente del autor. “Lo que le importa al traductor es mantener la concisión extrema del original, la elevada densidad de su significado, la agudeza de las observaciones y la expresividad de sentimientos que transmite..”, dice de nuevo Alberto Silva.










Veamos algunos ejemplos:

El haiku de Buson, escrito en  "romaji" :

"Ichigyoo no
kari ya hayama ni
tsuki o in su"

Sería en traducción de Fernando Rodríguez- Izquierdo:

Línea de gansos en vuelo;
al pie de la colina,
la luna puesta por sello

Pues bien Antonio Cabezas, que tiene la férrea voluntad de traducir siempre al formato 5-7-5, lo hace de la siguiente manera:

"Ocas en Línea.
La luna en la ladera
hace de sello"

¿Cambia el sentido? Sin embargo el traductor se ha forzado doblemente, adaptando el contenido al formato.

Bashoo,  viajero constante, un día antes de morir, consciente de la proximidad del fin, recapacita y lejos de adherirse a algo material sólo tiene presente sus sueños. escribe este poema, que según Fernando Rodríguez-Izquierdo : " Es el mejor epílogo a la vida de Bashoo, lleno a la vez de misterio y simplicidad. La resignación ante la muerte, y al mismo tiempo el sentido agónico de las últimas horas...":

“De viaje, enfermo,
mis sueños van errando
por la llanura.”

(Traducción de Alberto Silva)

.Este mismo haiku lo traduce Fernando Rodríguez-Izquierdo de la siguiente forma:

“Habiendo enfermado en el camino,
mis sueños
merodean por páramos yermos”


Mientras, Antonio Cabezas lo traduce de la siguiente forma:

“De viaje enfermo,
mis sueños por eriales
van divagando

Comparando las traducciones vemos que el contenido es el mismo: " errar”,”merodear", “divagar” tienen igual significado, así como "llanura" , "páramo" y “eriales”, aunque la traducción de Rguez.-Izquierdo tiene más sentido místico: Parece decir que cerca del fin, sólo le acompañan sus sueños...


(Para los que tengan interés en  haikus traducidos adaptados al 5-7-5, recomiendo "Jaikus inmortales" de Antonio Cabezas. Hiperión.)

En relación con la traducción y la transliteralidad, del libro "El haiku japonés" de Fernando Rodríguez-Izquierdo transcribimos el haiku de Bashoo, en romanji, transliteración "mot a mot" y la versión que hace sobre el mismo:

En Romanji

Kono/ michi/ ya
yuku/ hito/ nashi/ ni
aki/ no/ kure

Traducción literal :

Este/ camino/:
ir/ hombre/ no hay/(sufijo).
otoño/(=posesor)/ tarde

Traducción de Rguez.-Izquierdo:

Por este camino
ni un solo hombre va:
tarde de otoño


Y dice el traductor: " Nuestra traducción ha optado por dar a "este camino" un significado adverbial local(...) De este modo,los dos últimos versos se convierten en una explicación del primero. Es tal vez lo que pide el principio de comparación interna."


Tomaremos otro ejemplo de "El libro del haiku" de Alberto Silva, ya citado anteriormente:

En romanji:

hi/ no/ hikari
kesa/ ya/ iwashino
kashira/ yori

Traducción literal:

dia partícula posesiva luz
esta mañana sardina posesivo
cabeza desde

Traducción de Alberto Silva:


"Toda la luz del día
brilla en la trompa
de las sardinas"








miércoles, 28 de agosto de 2013

SOBRE EL HAIKU. 11. EL SENRYU.



SOBRE EL HAIKU









11.- EL SENRYÛ


El senryû  es una forma poética japonesa  que sigue la estructura formal silábica del haiku, es decir 5-7-5 , pero se caracteriza porque sus versos son más cínicos y menos refinados que los del haiku. El senryû no contiene kigo (referencia a la estación del año para la que está escrito), ni trata sobre temas de la naturaleza o las estaciones. Fue introducido en el siglo XVIII por Karai Hachiemon (1718-1790)  que tomó el pseudónimo de Senryû (literalmente 'río sauce')

Fernando Rodríguez-Izquierdo dice de él: “El senryû es como una secuela del feo realismo, que tiende a señalar la discordancia de los objetos o de las situaciones. En ocasiones resulta difícil definir una poesía como haiku o como senryû, pues todo depende del punto de vista. Un énfasis en el aspecto humorístico lleva al senryû; un énfasis en el aspecto poético conduce al haiku.”

Hoy día se utiliza para expresar sentimientos, que en el haiku deben omitirse. “Fuera del haiku el “yo” del poeta “dijo Vicente Haya.

A menudo se confunden el haiku y el senryu en Occidente, siendo el segundo término casi desconocido por el grueso de aficionados ocasionales a la literatura japonesa e incluso a su práctica escrita (utilizando cada uno su idioma nativo).Lo que define a uno o a otro es la temática. El senryu presenta las mismas características técnicas de escritura que el haiku (5-7-5) pero mientras que éste debe estar encaminado por lo general hacia temas relacionados con la Naturaleza o los elementos, incluyendo algún kigo (palabra, concepto) que la evoque en cualquiera de sus infinitas formas físicas, el senryu por lo contrario no trata sobre estos temas y se centra más en la existencia humana y sus miserias y decadencias, en muchas ocasiones tratadas con humor agrio. El senryu se ha utilizado profusamente en Japón en épocas pasadas para satirizar inteligentemente o criticar determinadas posiciones políticas, sociales, etc. Muchos haikus que leemos por ahí son en realidad senryus, sobre todo los que tratan sobre uno mismo respecto a la sociedad o a otra persona., sentimientos, deseos, etc..






martes, 27 de agosto de 2013

SOBRE EL HAIKU. 10. EL HAIKU URBANO.



SOBRE EL HAIKU









10.- ELHAIKU URBANO

Cada  vez es más frecuente oír la expresión “haiku urbano” entendiendo por tal aquel que se desarrolla en el medio extensamente urbanizado de la ciudad moderna. Teniendo en cuenta que la misma forma la “naturaleza “de gran parte del mundo contemporáneo no hay por qué desdeñar la posibilidad de que entre hormigón y asfalto, entre los usos de la ciudad moderna, entre la electrónica y la red, surja el satori necesario para un buen haiku.
Probablemente  si los grandes maestros vivieran en la ciudad contemporánea escribirían haikus relacionados con ella. Al respecto dice Vicente Haya lo siguiente: “Este subgénero no existe en Japón. Se habla de “haiku contemporáneo” y se presupone que hay dentro de él un espacio posible para todo lo que es actual. He oído expertos japoneses argumentando que el coche del siglo XX es el carro del XVIII, y que por qué uno merecería entrar en el haiku y otro no.” 
Ya en el primer tercio del siglo pasado los poetas japoneses, Seishi y Shuuooshi, practicaron  los que denominaron “Shinkoo Haiku”, es decir haiku nuevo, que Seishi llegó a definir como “versos con materiales nuevos, pero profundamente concebidos”. Veamos algunos ejemplos de sus haikus  traducidos por Fernando Rodríguez-Izquierdo:

“Rugby: un pelotón de jugadores
 llega corriendo
 algo retrasado”

“En el prado, en verano
las ruedas de la locomotora
al llegar se detienen”

Retumba la pistola de salida
en la dura superficie
de la piscina”
De este último dice Rodríguez –Izquierdo que hubiera asombrado a Bashoo, añadiendo que  “..ha de existir una poesía del cemento y las competiciones deportivas como la hubo anteriormente de las balsas por el río”   refiriéndose a los haikus que cantaban a las antiguas competiciones en balsas .
Vicente Haya, profundiza sobre el tema: “Yo creo que el asunto es si queremos conservar de nuestro mundo los coches, los edificios, los postes eléctricos, el béisbol…, El haiku no es sólo lo que plasma un mundo, sino que también el mundo que quieres plasmar. No es sólo la realidad que te circunda, sino la realidad que quieres preservar. Y es imposible que te emocione, que tengas aware por algo cuya perpetuación no deseas.” Concluyendo: No niego que existen “haikus urbanos” de una gran calidad y capacidad de emoción, pero hay que tener cuidado con que no sea un consuelo para gentes con una sensibilidad abotargada, cobardes que temen entregarse a la Naturaleza.”
Claro que ese es un temor  a algo que no tiene por qué ocurrir cuando se empleen la mismas condiciones filosóficas que imperan en el haiku eterno.













lunes, 26 de agosto de 2013

SOBRE EL HAIKU. 9. EL FEÍSMO.



SOBRE EL HAIKU








9.-   EL FEISMO EN EL HAIKU


El haijin no desprecia los temas vulgares e incluso los desagradables para la poesía. Si están en la realidad son aspectos de la misma, aunque sean molestos a los sentidos. A veces se tratan de cosas que el decoro o la estética  rechazan manifestar.

El concepto de "feísmo" es más amplio que exclusivamente las necesidades fisiológicas. De hecho el haiku clásico no los desdeña, puesto que forman parte de la realidad, por otra parte si se busca excesivamente la belleza no hay haiku.

El  siguiente haiku de Bashô, lo clasifica Fernando Rodríguez-Izquierdo como "feísta":

Versión de Rguez-Izquierdo:

Aun el sonido
de sonarse alguien la nariz...
¡el ciruelo en flor...!


El mismo, en versión de Alberto Silva:

Alguien se suena
y parece que se abren
las flores del ciruelo

De Buson:

Estiércol de caballo,
y la flor roja caída
del ciruelo, llameante









De Issa:

Sopla el viento de primavera
sobre el trasero
del techador…!

Aplastando moscas,
de paso estropeo
alguna que otra corola

y éste, que más que de la fealdad, habla de la miseria:

Promiscuamente
moscas y pulgas flacas,
y niños flacos





















domingo, 25 de agosto de 2013

SOBRE EL HAIKU. 8. LA PLASTICIDAD DEL HAIKU.



SOBRE EL HAIKU







8.- LA PLASTICIDAD DEL HAIKU

Siendo el haiku en su concisión y brevedad de expresión completamente imagen, es imposible que esta materialización de lo instantáneo no tenga una gran componente plástica y a veces esa imagen intuida se preste a ser visualizada por los medios que las artes plásticas ofrecen. Un haiku es algo similar a una pintura de la realidad.

En la cultura japonesa  la interrelación entre las artes era común. Así Bashô dice: “Saigoo en waka, Soogi en renga, Sesshuu en pintura, Rikyuu en la ceremonia del té: lo que corre por ellos es una misma cosa”

La propia caligrafía japonesa con sus signos tan bellos lleva dentro de sí una gran componente plástica  con un origen lejano en el que signo y objeto tendrían algunas similitudes, que probablemente el lenguaje ha seguido uniendo, ya que según Rodríguez- Izquierdo[i] , “en japonés “escribir” y “pintar” son conceptos que se expresan con el mismo verbo…” 






EL HAIGA

Cuando el poeta une haiku y dibujo surge el haiga. Buson es el prototipo de haijin que pinta, ya que fue famoso tanto por sus haiku como por sus pinturas. También es conocido el caso de Bashô que aprendió pintura de su discípulo Kyoroku. También Issa acompañaba sus haiku con dibujos.

El haiga alcanzó su mayor esplendor en el siglo XVII. En ese tiempo floreció la pintura  realista denominada Ukiyoe que introduce en la pintura la figura humana.











Esta íntima compenetración entre poesía y pintura, llega a veces a que en el colmo de la unión y de la síntesis, el haijin, como le ocurrió muchas veces a Buson, ha sustituido en algunos haiku algunas palabras por objetos.

 Issa en el haiku :

Mariposa del jardín;
si avanza el niño, echa a volar;
si avanza, vuela

dispone la escritura como en un caligrama[ii], sugiriendo el vuelo de la mariposa .

Actualmente, numerosos seguidores de haiku utilizan las técnicas gráficas, aplicando muchos de ellos lo que algunos llaman foto-haiku, para construir haigas, bien contemporáneos o como ilustración de haiku clásicos
















[i] Rodríguez-Izquierdo, Fernando Op.cit.s. p.147
[ii].Ibidem,  p. 437