domingo, 8 de diciembre de 2013

RESEÑAS I . RAQUEL LANSEROS, LAS PEQUEÑAS ESPINAS SON PEQUEÑAS



LAS PEQUEÑAS ESPINAS SON PEQUEÑAS 
 DE  RAQUEL LANSEROS
XXXIX PREMIO JAÉN DE POESÍA 2013.
HIPERION. Madrid, 2013.













Licenciada en Filología Inglesa, actualmente trabaja como Asesora de Formación de Idiomas. Colabora habitualmente con poemas, reseñas críticas y traducciones en numerosas revistas literarias y publicaciones periódicas.
Su obra ha sido incluida en las antologías Tributo a Serrat, Diez nuevas voces de la poesía leonesa, Premios del Tren 2007, Poemas del Claustro - 15, Poemas en el Canal, y Antología del beso. Forma parte de Poesía ante la incertidumbre. Antología de nuevos poetas en español.


Es autora de los libros de poesía: Leyendas del Promontorio (Ayto. Villanueva de la Cañada, Madrid, 2005), Diario de un destello (Editorial Rialp, Colección Adonáis, Madrid, 2006), La acacia roja (Ediciones Tres Fronteras, Murcia, 2008), Los ojos de la niebla (Editorial Visor, Madrid, 2008) , Croniria (Ediciones Hiperión, Madrid, 2009) y Las pequeñas espinas son pequeñas, Premio Jaén de Poesía, publicado por Hiperión,2013. Además del citado Premio Jaén, ha  obtenido otros  como el Premio Unicaja de Poesía, un Accésit del Premio Adonáis, el Premio de Poesía del Tren 2011 y el Premio Antonio Machado en Baeza. 



Raquel Lanseros define la poesía de la siguiente forma   “ Mediante la poesía expresamos sentimientos, y también reflexiones, recuerdos, anhelos. Pero a la vez describimos lo que nos rodea, o al menos lo que nosotros percibimos como realidad.”



La presente obra fue galardonada con el Premio Jaén 2013, cuyo jurado presidido por Luis García Montero y formado por Juan Carlos Friebe,Ángeles Mora y Jesús Munárriz, subrayó “su variedad temática y su riqueza al jugar con distintas tradiciones poéticas. Tiene un tono musical intenso que combina la capacidad de comunicación con la intuición lírica”.


De su obra la autora dice lo siguiente: “Las pequeñas espinas son pequeñas” es una reflexión sobre la propia vida, realizada en la mitad del camino, que es el punto vital donde me encuentro. Por sus poemas discurre la nostalgia, el amor, el entusiasmo, la pérdida, la Historia, la amistad y la interiorización de todo ello. Eso sí, la voz poética está presidida por las constantes ganas de vivir.”


Comienza el poemario con un hermoso poema, ”Contigo,  a modo de confesión, más que de manifiesto, por la complicidad con que se escribe, amén de su humildad : “No está en mí la verdad, cada segundo/ es un fugaz intento de atrapar lo inasible…”. La nostalgia se manifiesta de  muchas maneras: “¿Cómo estarás ahora sin que nadie te abrigue?/ Tú que tanto temías al invierno/ a las mesas sin carne/ y a la guardia civil…”   ,  recuerdo enriquecido o simple tristeza: “ La alegría de volver / tiene mucho que ver con la tristeza/ porque todo regreso pertenece al pasado…”.


El  amor “discurre “ por estas páginas, así como la pérdida, los eternos motivos del canto. En “Campos de plumas“ dice:  “Me prometes el mar todas las noches./Esta ciega lealtad , ¿de donde nace?/ Por miel sabrosa avivas y es eje/ grana como primicia en su sazón./…/ Hablamos en la lengua más antigua, nunca miente la carne cuando ama./…”  Hermoso poema y hermoso este último verso que sin embargo  en “Adios” tiene la otra cara de la moneda: “ A la hora del adiós agonizan los istmos./ Lo propio muta a ajeno./ Lo amado a sin embargo./ Cómo sobrevivir  la imputación.”


La Historia, el aspecto humano de la misma, la aventura del hombre y su protagonismo absoluto en ella es motivo para uso hermosos poemas en los que prevalece la reivindicación humanista:  En “Resistencia al cálculo” dirá:  “ …yo soy un marinero de la Santa María/ mirando Guanahani desde el mástil,/Yo soy Keatss descubriendo el Homero de Chapman./ Gagarin comprendiendo / la soledad helada del espacio./ Tenochtitlán, Numancia,/ Troya llorando a Héctor,/ un órdago de Dios,/Edmundo Dantès al viento” ,poema en el que se trasluce Borges , mientras que en “La rendición de Breda”, el alegato contra los poderosos es evidente: “ …La sangre de los desposeídos/ viene  saldar la deuda / de la eterna codicia de unos pocos . Sí, mis antepasados estuvieron en Flandes/ aferrando los dedos a sus lanzas de palo.  / ¿Para qué? ¿Para quién?/...“ 



Y tramando estos  poema el hilo de lo íntimo que los une, que a veces en hermético lenguaje y otras con la claridad del agua pura, va dejando al lector aspectos del corazón de la poeta, en los que se autentifica el mensaje lírico en puro realismo: “No hay verdad más profunda que la vida.”.  

F.Basallote


sábado, 7 de diciembre de 2013

ARTÍCULOS. MÚSICA Y POESÍA.


MUSICA Y POESÍA
















Poesía y música han ido indisolublemente unidas a lo largo de los tiempos, al principio  tuvieron un carácter litúrgico y sagrado en   actividades en las que la palabra cantada era una unidad del rito y de celebración. Esta unión que en Grecia se hizo vigente con la presencia de las musas  ha estado presente a lo largo de la Historia en todos las manifestaciones sagradas y, finalmente, lúdicas, como el  Mester de juglaría.  La investigadora almeriense Blasina Cantizano Márquez ha estudiado el desarrollo en España de la llamada “canción de autor”,  que define como “pequeños homenajes que estos autores-cantantes hacen a poetas más o menos conocidos…. poniendo música a sus poemas más famosos. Como ejemplo nada más mencionar a Joan Manuel Serrat…. muy conocidas son sus versiones de poemas de Antonio Machado (1875-1939) entre los que destacan “He andado muchos caminos” de Soledades (1899-1907) y también su conocida versión de “La saeta”, canción que ha contribuido a convertir este pequeño poema en universal".. Cita también el caso de Enrique Morente  y su homenaje a   Lorca en el disco  Omega (1996), diciendo que “ya en la portada del CD se nos explica que Omega no es otra cosa que “la visión de Enrique Morente sobre Poeta en Nueva York de Federico García Lorca “.


En el libro De la música en el verso de Jesús Solano que es una elegíaca galería de instrumentos musicales a los que a la vez que vibran en la palabra poética, nos acercan a las caricias del tacto invisible de sus cuerpos etéreos A veces el verso es un ansia contenida como en Fagot : “ Desecho la tarde que vivo esperando/ tu amor de paloma…”, o una llamada: “ Acércate, que quiero el centro/ de tu melancolía…”, en el Corno Inglés, a veces invocación: “ Una noche de mayo/ invoqué voces de mujeres/ y sentí el aroma de la viola de gamba/ entre maderas frutales…” en el poema dedicado a dicho instrumento.  Y otras veces es amor: “ En cada cuerda/ un beso/ en tu arco/mil cabellos de doncellas..”, incluso el lamento de la Trompeta: “ Esta noche de templo semioscuro/ de tibia fiebre/ de temblor de cintura y de muda mortaja/ voy tallando tu grito en mis labios…”.



En el libro de Manuel García De bares y de tumbas, cuya tercera parte, De tumbas,  es también un homenaje a la música y, concretamente, al Tombeau, ese género elegíaco para laudistas y violinistas de gamba. Algunos de los poemas de esta parte están escritos escuchando esta música como “La Reveuse” de Marin Marais en la viola de gamba de Fahmi Alqhai en un recuerdo querido, escribiendo: “Bajo las altas hierbas descansas para siempre,/ surcas aguas profundas de rama y mineral./ ¿Qué ocasos habrá allí donde resides?/ Y el alba, ¿ a qué sabrá?/…”:  o el adagio de la suite en fa menor para viola del “Manuscrito Drexel”, de Carl Friedrich Abel, en la viola de Paolo Pandolfo, al escribir el Tombeau por Claudio Sánchez Muros: “…ahora que/ la carcoma recorre los rincones / ocultos de la carne/ y sigue habiendo arena en el reloj/ y olor en los rosales;/….”



La unión, pues, de música y poesía en todas las variaciones posibles se ha dado a lo largo de la historia, de modo que no es infrecuente la presencia de la música clásica en casi toda la poesía que leemos, y no escasea en la música textos poéticos de base. Ahora el “Premio José de Espronceda 2010 “ concedido al libro de Antonio Portela   “Dogos”, incorpora u n hondo homenaje a la  música pop", la obra cuenta con numerosas alusiones a los cantantes David Bowie y Jim Morrinson, aunque el propio autor reconoció, tras comunicársele el fallo, que "más que un libro es como un disco en homenaje a David Bowie" , tanto es así que el nombre Dogos , es una reducción del de Diamantinos Dogos con que se presentó a certamen que no es sino la traducción de la canción de  David Bowie “Diamond Dogs”, de 1974, que es el título del primer poema del libro. Inspirado en Space oddity, canción de David Bowie de 1969 en pleno esplendor de las aventuras espaciales, escribe Odisea espacial, en la que leemos estos preciosos versos: “Estoy aquí de paso a las estrellas, oigo/ de cuando en cuando algún bellísimo galope, /apenas mi recuerdo navega ya por Itaca,…/”. En Ceniza, basada en Ashes to ashes , muestra su disposición escéptica: “ Ya no sé cual es el mensaje./ Si dejarme vencer por el arisco/ tumulto, la comedia/ bárbara en que se alivia la mañana,/…”; mientras que en Vendimos el mundo, basada en The man who sold the World, añora la vida sencilla, la meta de la felicidad: “Nona me cuenta/ que en su huerto vislumbra ya los frutos/ que arrancará en septiembre con sus manos./ Nos consuela pensar que no está lejos el día en que por fin/ eso sea lo único que la vida nos mande:/ una dulce mañana/ cara a cara con la felicidad./…” , deseo que se hace nostalgia en Cambios , inspirada en Changes: “ Y de repente lo vivido quiebra/ como un cristal y vierte la nostalgia…”


No cabe duda que los seguidores de Erato y Euterpe tienen  un territorio común que en cierto modo nunca dejó de existir desde aquellos tiempos de la antigüedad en que fueron unidas en los ritos y celebraciones de los dioses.

F.Basallote


viernes, 6 de diciembre de 2013

Sueño de la libélula. Edición de Fernando Rodríguez-Izquierdo.

Natsume Soseki.
Sueño de la libélula.
Edición de Fernando 
Rodríguez-Izquierdo.
Satori. Gijón, 2013.
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Santos Dominguez, escribe en su blog  encuentros delecturas.blogspot.com la siguiente reseña:


 
Sueño de la libélula, de Natsume Soseki, es uno de los libros que inauguran la bellísima colección Maestros del Haiku que ha empezado a publicar Satori, la editorial gijonesa especializada en la cultura del Japón. Publicado a la vez que las Sendas de montaña de Basho, los dos volúmenes inaugurales –se anuncian otros títulos de Shiki o Akutagawa-, editados en un delicado y manejable formato en octavo menor, han sido preparados por Fernando Rodríguez-Izquierdo, que se ha ocupado de la selección, traducción, introducción  y notas de dos títulos que resumen el canon del haiku.

La mirada espiritual a la naturaleza, el paisaje como proyección de los estados de ánimo, la concentración expresiva, la sugerencia sutil, la leve melancolía hacen de estos haikus una de las manifestaciones más estilizadas de la poesía universal.

Poco importa ante la fuerza de estos textos saber que Basho vivió en el XVII, porque parece un contemporáneo en su ironía autocrítica o en la contemplación de la naturaleza, o que Soseki, más conocido como narrador, abandonara este tipo de literatura cuando se le diagnosticó una úlcera gástrica que acabaría deteriorando su organismo. Lo importante, lo que queda para siempre, es que en estos haikus se sigue oyendo el ladrido de un perro en la noche lluviosa y el ruiseñor sigue cantando en un sauce dormido en una fiesta en la que se unen los sentimientos y las sensaciones para crear una poesía imperecedera.

Dos características destaca Fernando Rodríguez-Izquierdo en su introducción a la antología de setenta haikus inéditos en español de Natsume Soseki: la progresiva depuración de su estilo y la disolución de su identidad personal en la naturaleza.







La estilización de su mundo lírico y la interiorización del paisaje dan a los haikus de Soseki un intenso contenido conceptual o metafórico que muchas veces es resultado de una elipsis:

Cayeron hojas,
y el viento las encumbra
sobre las torres.

El otoño, la niebla, la cellisca, la lluvia desdibujan en estos textos el contorno de las cosas, los perfiles del propio poeta y de su identidad borrosa:

Por la ciudad me muevo,
entre ocres de neblina:
mera silueta.

En muchos de estos haikus se solapan la mirada exterior y la meditación en un simbolismo del paisaje que expresa el interior del que lo mira. Una aguda conciencia del tiempo fugaz en la contemplación del agua que fluye, en la fuerza destructiva del granizo, en la sucesión de las estaciones o en esa flauta que se despide entre la indefinición de los puntos suspensivos y de la bruma:

Yendo va ..., yéndose...;
y entre brumas, su flauta
de despedida.

Santos Domínguez

jueves, 5 de diciembre de 2013

UNA ANTOLOGIA DE BASHOO. FERNANDO RGUEZ.-IZQUIERDO

 

POR SENDAS DE MONTAÑAS
Fernando Rodríguez-Izquierdo y Gavala. Selección y traducción .
Antología bilingüe de 70 haikus inéditos de Matsuo Bashō seleccionados,
Editorial SATORI. Gijón, 2013














Por sendas de montaña da título a una edición traducida, preparada y anotada por Fernando Rodríguez-Izquierdo.  Esta edición es importante para el aficionado al haiku, no solo están traducidos, sino que los  podemos leer en japonés, y cada uno de ellos incluye comentarios del traductor, Fernando Rodriguez-Izquierdo, el más famoso experto en haiku que desde los lejanos años setenta tanto ha hecho por acercar al lector español a este poema japonés y que aquí  además nos aproxima a él tanto desde el punto de vista de  la  interpretación del poema como a ciertos detalles de los términos japoneses de traducción ambigua. 








Matsuo Bashō (1644-1694) está considerado no solo como el mejor poeta de haiku de Japón, sino también como el mejor poeta japonés de todos los tiempos. Nacido y educado como samurái, a los veintitrés años pasó a ser rōnin, ante la muerte de su señor feudal; pero en vez de seguir el camino de las armas, se orientó por el de las letras. Estudió clásicos chinos, Zen y las doctrinas de Confucio, y se hizo monje itinerante. Recorrió las tierras de la isla de Honshū en varios peregrinajes. Bashō murió por el quebranto físico que le causara uno de sus queridos vagabundajes. 

Gracias a Matsuo Bashō el haiku dejó de ser un entretenimiento literario divertido e intrascendente para convertirse en un canto a la vida de la naturaleza inserta en la vida cósmica, ahí donde palpita como nexo la vida humana.


Bashō ha sido el poeta japonés más traducido y difundido en español y en otras lenguas. Con Bashō el haiku, esa forma de poesía reducida a la mínima expresión, alcanzó la categoría de Arte. Esta Antología pretende aportar una nueva luz sobre la obra de este poeta universal cuyas composiciones son una celebración de la vida y de la Naturaleza escritas con un estilo sencillo y cargadas de un sentido espiritual cercano al Zen.El haiku es una forma de poesía tradicional japonesa de 17 sílabas organizadas en un esquema de tres versos (5-7-5). No tiene título ni rima pues pretende, con la máxima sencillez, transmitir una apreciación de la realidad espiritualizándola y elevándola por encima de su pequeña trascendencia. 

Del siguiente haiku, toma el libro su nombre:

Por sendas de montaña
encontré algo sublime:
la silvestre violeta.

El haiku, que ha permanecido durante siglos íntimamente ligado con la cultura tradicional japonesa, actualmente se ha universalizado de tal manera que podemos considerarlo finalmente, patrimonio del ser humano.