miércoles, 28 de agosto de 2013

SOBRE EL HAIKU. 11. EL SENRYU.



SOBRE EL HAIKU









11.- EL SENRYÛ


El senryû  es una forma poética japonesa  que sigue la estructura formal silábica del haiku, es decir 5-7-5 , pero se caracteriza porque sus versos son más cínicos y menos refinados que los del haiku. El senryû no contiene kigo (referencia a la estación del año para la que está escrito), ni trata sobre temas de la naturaleza o las estaciones. Fue introducido en el siglo XVIII por Karai Hachiemon (1718-1790)  que tomó el pseudónimo de Senryû (literalmente 'río sauce')

Fernando Rodríguez-Izquierdo dice de él: “El senryû es como una secuela del feo realismo, que tiende a señalar la discordancia de los objetos o de las situaciones. En ocasiones resulta difícil definir una poesía como haiku o como senryû, pues todo depende del punto de vista. Un énfasis en el aspecto humorístico lleva al senryû; un énfasis en el aspecto poético conduce al haiku.”

Hoy día se utiliza para expresar sentimientos, que en el haiku deben omitirse. “Fuera del haiku el “yo” del poeta “dijo Vicente Haya.

A menudo se confunden el haiku y el senryu en Occidente, siendo el segundo término casi desconocido por el grueso de aficionados ocasionales a la literatura japonesa e incluso a su práctica escrita (utilizando cada uno su idioma nativo).Lo que define a uno o a otro es la temática. El senryu presenta las mismas características técnicas de escritura que el haiku (5-7-5) pero mientras que éste debe estar encaminado por lo general hacia temas relacionados con la Naturaleza o los elementos, incluyendo algún kigo (palabra, concepto) que la evoque en cualquiera de sus infinitas formas físicas, el senryu por lo contrario no trata sobre estos temas y se centra más en la existencia humana y sus miserias y decadencias, en muchas ocasiones tratadas con humor agrio. El senryu se ha utilizado profusamente en Japón en épocas pasadas para satirizar inteligentemente o criticar determinadas posiciones políticas, sociales, etc. Muchos haikus que leemos por ahí son en realidad senryus, sobre todo los que tratan sobre uno mismo respecto a la sociedad o a otra persona., sentimientos, deseos, etc..






martes, 27 de agosto de 2013

SOBRE EL HAIKU. 10. EL HAIKU URBANO.



SOBRE EL HAIKU









10.- ELHAIKU URBANO

Cada  vez es más frecuente oír la expresión “haiku urbano” entendiendo por tal aquel que se desarrolla en el medio extensamente urbanizado de la ciudad moderna. Teniendo en cuenta que la misma forma la “naturaleza “de gran parte del mundo contemporáneo no hay por qué desdeñar la posibilidad de que entre hormigón y asfalto, entre los usos de la ciudad moderna, entre la electrónica y la red, surja el satori necesario para un buen haiku.
Probablemente  si los grandes maestros vivieran en la ciudad contemporánea escribirían haikus relacionados con ella. Al respecto dice Vicente Haya lo siguiente: “Este subgénero no existe en Japón. Se habla de “haiku contemporáneo” y se presupone que hay dentro de él un espacio posible para todo lo que es actual. He oído expertos japoneses argumentando que el coche del siglo XX es el carro del XVIII, y que por qué uno merecería entrar en el haiku y otro no.” 
Ya en el primer tercio del siglo pasado los poetas japoneses, Seishi y Shuuooshi, practicaron  los que denominaron “Shinkoo Haiku”, es decir haiku nuevo, que Seishi llegó a definir como “versos con materiales nuevos, pero profundamente concebidos”. Veamos algunos ejemplos de sus haikus  traducidos por Fernando Rodríguez-Izquierdo:

“Rugby: un pelotón de jugadores
 llega corriendo
 algo retrasado”

“En el prado, en verano
las ruedas de la locomotora
al llegar se detienen”

Retumba la pistola de salida
en la dura superficie
de la piscina”
De este último dice Rodríguez –Izquierdo que hubiera asombrado a Bashoo, añadiendo que  “..ha de existir una poesía del cemento y las competiciones deportivas como la hubo anteriormente de las balsas por el río”   refiriéndose a los haikus que cantaban a las antiguas competiciones en balsas .
Vicente Haya, profundiza sobre el tema: “Yo creo que el asunto es si queremos conservar de nuestro mundo los coches, los edificios, los postes eléctricos, el béisbol…, El haiku no es sólo lo que plasma un mundo, sino que también el mundo que quieres plasmar. No es sólo la realidad que te circunda, sino la realidad que quieres preservar. Y es imposible que te emocione, que tengas aware por algo cuya perpetuación no deseas.” Concluyendo: No niego que existen “haikus urbanos” de una gran calidad y capacidad de emoción, pero hay que tener cuidado con que no sea un consuelo para gentes con una sensibilidad abotargada, cobardes que temen entregarse a la Naturaleza.”
Claro que ese es un temor  a algo que no tiene por qué ocurrir cuando se empleen la mismas condiciones filosóficas que imperan en el haiku eterno.













lunes, 26 de agosto de 2013

SOBRE EL HAIKU. 9. EL FEÍSMO.



SOBRE EL HAIKU








9.-   EL FEISMO EN EL HAIKU


El haijin no desprecia los temas vulgares e incluso los desagradables para la poesía. Si están en la realidad son aspectos de la misma, aunque sean molestos a los sentidos. A veces se tratan de cosas que el decoro o la estética  rechazan manifestar.

El concepto de "feísmo" es más amplio que exclusivamente las necesidades fisiológicas. De hecho el haiku clásico no los desdeña, puesto que forman parte de la realidad, por otra parte si se busca excesivamente la belleza no hay haiku.

El  siguiente haiku de Bashô, lo clasifica Fernando Rodríguez-Izquierdo como "feísta":

Versión de Rguez-Izquierdo:

Aun el sonido
de sonarse alguien la nariz...
¡el ciruelo en flor...!


El mismo, en versión de Alberto Silva:

Alguien se suena
y parece que se abren
las flores del ciruelo

De Buson:

Estiércol de caballo,
y la flor roja caída
del ciruelo, llameante









De Issa:

Sopla el viento de primavera
sobre el trasero
del techador…!

Aplastando moscas,
de paso estropeo
alguna que otra corola

y éste, que más que de la fealdad, habla de la miseria:

Promiscuamente
moscas y pulgas flacas,
y niños flacos





















domingo, 25 de agosto de 2013

SOBRE EL HAIKU. 8. LA PLASTICIDAD DEL HAIKU.



SOBRE EL HAIKU







8.- LA PLASTICIDAD DEL HAIKU

Siendo el haiku en su concisión y brevedad de expresión completamente imagen, es imposible que esta materialización de lo instantáneo no tenga una gran componente plástica y a veces esa imagen intuida se preste a ser visualizada por los medios que las artes plásticas ofrecen. Un haiku es algo similar a una pintura de la realidad.

En la cultura japonesa  la interrelación entre las artes era común. Así Bashô dice: “Saigoo en waka, Soogi en renga, Sesshuu en pintura, Rikyuu en la ceremonia del té: lo que corre por ellos es una misma cosa”

La propia caligrafía japonesa con sus signos tan bellos lleva dentro de sí una gran componente plástica  con un origen lejano en el que signo y objeto tendrían algunas similitudes, que probablemente el lenguaje ha seguido uniendo, ya que según Rodríguez- Izquierdo[i] , “en japonés “escribir” y “pintar” son conceptos que se expresan con el mismo verbo…” 






EL HAIGA

Cuando el poeta une haiku y dibujo surge el haiga. Buson es el prototipo de haijin que pinta, ya que fue famoso tanto por sus haiku como por sus pinturas. También es conocido el caso de Bashô que aprendió pintura de su discípulo Kyoroku. También Issa acompañaba sus haiku con dibujos.

El haiga alcanzó su mayor esplendor en el siglo XVII. En ese tiempo floreció la pintura  realista denominada Ukiyoe que introduce en la pintura la figura humana.











Esta íntima compenetración entre poesía y pintura, llega a veces a que en el colmo de la unión y de la síntesis, el haijin, como le ocurrió muchas veces a Buson, ha sustituido en algunos haiku algunas palabras por objetos.

 Issa en el haiku :

Mariposa del jardín;
si avanza el niño, echa a volar;
si avanza, vuela

dispone la escritura como en un caligrama[ii], sugiriendo el vuelo de la mariposa .

Actualmente, numerosos seguidores de haiku utilizan las técnicas gráficas, aplicando muchos de ellos lo que algunos llaman foto-haiku, para construir haigas, bien contemporáneos o como ilustración de haiku clásicos
















[i] Rodríguez-Izquierdo, Fernando Op.cit.s. p.147
[ii].Ibidem,  p. 437

sábado, 24 de agosto de 2013

SOBRE EL HAIKU. 7. LA CONSTRUCCIÓN DEL HAIKU



SOBRE EL HAIKU







7 .- LA CONSTRUCCIÓN DEL HAIKU

INTRODUCCIÓN

La brevedad límite del haikú no es el resultado de un mero desafío formal: responde al empeño de expresar una intuición momentánea sin olvidar la esencial fragilidad de todo lo que existe.
En contraste con el epigrama, el haikú no persigue la contundencia. Su laconismo encierra una codicia de amplitud. Sus tres versos no buscan la expresión acabada de una imagen, sino su esbozo. En diecisiete sílabas, esta composición mínima consigue abrir una ventana al universo. La economía de pronombres, adjetivos, artículos y preposiciones, deja paso al predominio del sustantivo y refleja la tentativa de reunir objeto y sujeto en la unidad de la sensación. 








Un buen haikú no incluye, por lo general, más de dos o tres objetos Esto nos lleva directo a la columna vertebral del haikú: la palabra de estación, que es el nexo entre el instante captado y el flujo inaprehensible del tiempo. En el haikú, un ruiseñor o un ciruelo no aparecen sólo como lo que son, un ruiseñor y un ciruelo, sino como seres representativos de la primavera. La fidelidad a los temas de estación tiene una directa correspondencia con la idea de sinceridad inherente a la observancia de las cosas como son; es la forma mediante la cual el poeta actualiza su conciencia de ser transitorio en un mundo cambiante. De algún modo, por esta conciencia el haikú avanza en la línea del desasimiento.
Y su austeridad comienza en el aspecto fónico: todo lo que rebase la primera emisión de palabras, las diecisiete sílabas que constituyen la pauta silábica más común en lengua japonesa, aparece como un añadido destructor de la inmediatez.
 Una verdad atenta al acontecer cotidiano y despreocupada del más allá: ``Haikú es simplemente lo que está sucediendo en este lugar, en este momento.''dijo Bashô. Algunos de sus poemas son una especie de satori o iluminación por la que penetramos en la vida de las cosas.








  LOS ELEMENTOS FORMALES
 En la composición del haiku hay que tener en cuenta una serie de elementos: El momento de composición, la métrica, la palabra de estación, la cesura, principalmente

El momento de composición  
Para componer un haiku el poeta ha de estar en un estado de gran serenidad. El haiku es intuición, iluminación, para recibirlo el poeta ha de estar libre de emociones. Otsuji dice : “ Cuando uno está abrumado por la pena, esa pena no puede producir haiku, Cuando uno está alegre e inmerso en felicidad, ese sentimiento no puede producir haiku”.  Vicente Haya[i] nos dice: “ Los maestros de haiku nos enseñan que el poeta debe eliminarse de su poesía para que sus versos capten la esencia dinámica de la realidad. Todo poeta honesto tiene la intención de describir algún aspecto del mundo lo mejor posible, pero en cuanto se recrea más de la cuenta embelleciendo el instante ha perdido el haiku”.
En la composición debe quedar eliminado todo artificio, porque oculta la sinceridad. Onitsura[ii] dijo: “Cuando uno compone un verso y pone la atención solamente en la retórica o la fraseología, la sinceridad disminuye.” y más claramente aún: “Fuera de la verdad no existe haikai”.

La palabra de estación
:Para muchos teóricos del haiku, el más importante de sus valores formales es la palabra  de estación o . Kigo . Ella es una referencia a las estaciones del año. Para Bashoo la estación era el elemento más importante del haiku, y así permaneció hasta  Shiki .En la actualidad se usa muy poco.
Recordaremos los aspectos mas destacados de la palabra de estación:
Primavera: la floración de ciruelos, cerezos, sauces; las golondrinas; el ruiseñor, el rebrote de las yerbas; la mariposa;  las flores de la primavera
Verano: el canto de la alondra, las chicharras, ranas, luciérnagas, la plantación del arroz…
Otoño: el plenilunio, los crisantemos, las flores del otoño, los ánsares, garzas, las libélulas, las tormentas, las largas noches, la cosecha del arroz.
Invierno: la nieve, la escarcha, la niebla, las ventiscas, la lluvia, el viento glacial, los campos desolados, los árboles secos..


La cesura
Ya hemos hablado de  la cesura o “Kiregi” como la pausa que separa o une los dos focos de atención del haiku, (en el haiku japonés, al no haber signos de puntuación esa función de pausa la realiza una palabra que recibe el nombre de palabra de cesura).   Esa pausa, que   nos viene dada por el mismo pensamiento, se resuelve en español mediante un signo de puntuación que suele ubicarse después del primer o segundo verso.


NORMAS DE SHIKI
A la hora de componer un haiku, aparte de la regla básica  de Bashô : “ Haiku es simplemente lo que está ocurriendo en este lugar, en este momento.”, es importante tener en cuenta las normas que Shiki dio a sus alumnos:
“Se natural.
No te preocupes demasiado por las viejas reglas de gramática y detalles especiales como los caracteres de escritura, las palabras de cesura, etc…
Lee autores antiguos y recuerda que en ellos encontrarás poemas buenos y malos  a la vez.
Escribe para tu agrado personal. Si tus escritos no te agradan ¿Cómo puedes esperar agradar a cualquier otro?
La exquisitez debe procurarse, pero no puede aplicarse a asuntos humanos. Puede aplicarse a objetos naturales.
Los haiku no son proposiciones lógicas, y ningún proceso de razonamiento debe aflorar a la superficie.
Mantén las palabras tensas; no introduzcas nada inútil.
Quita todo lo que puedas de verbos, adverbios y posposiciones.
Usa con preferencia representaciones reales. Si usas representaciones imaginarias conseguirás hacer haiku bueno y malo, pero los buenos serán muy raros. Si usas representaciones reales, todavía será dificil conseguir buen haiku, pero será relativamente fácil lograr algunos de segunda clase… 







CONSEJOS A UN HAIJIN EN CIERNES

Recuerda siempre el valor de la sencillez.
Expresa con claridad lo que sucede aquí y ahora.
No describas, sugiere solamente.
Evitar artificios de estilo y literario sin menospreciar la eficacia del propio lenguaje y su rectitud.
Que la presencia del poeta quede oculta y a la vez unida a la naturaleza o al medio en que se desarrolla el haiku.
Y al menos cuando estamos comenzando (cosa que en poesía es siempre) procurar ajustarse a las 17 sílabas como ejercitación en el ritmo y forma de su estructura.












[i] Haya, Vicente. Haiku-do. El haiku como camino espiritual.Kairós, Barcelona,2007.
[ii]  Coétaneo de Bashô, ( 1660-1738),  creó una escuela propia.

viernes, 23 de agosto de 2013

SOBRE EL HAIKU. 6. EL PRINCIPIO DE CONTRADICCIÓN INTERNA.



SOBRE EL HAIKU






6. EL PRINCIPIO DE COMPARACIÓN INTERNA

En el haiku  en general, se dan   dos componentes, separados por lo denominado “kireji” o cesura.  Uno de los dos elementos, tiene un carácter de permanencia – es el caso del estanque-  y el otro de la percepción del instante,  - al saltar una rana, ruido del agua-  . El haiku existirá si se da esa diferencia entre dos momentos del tiempo o dos conceptos opuestos, imprescindible esa oposición para que salte la chispa.  Si no, será una simple descripción de lo que vemos, una pobre instantánea en el mejor de los casos; pero sin el brillo de la iluminación.
Esto se llama el “principio de comparación interna”. Los dos elementos se refieren entre sí y surge la semejanza o la diferencia. Entre ellas la chispa de la intuición del poeta pone el broche de su iluminación.

Veamos otro haiku de Bashô :
Todo en calma.
Penetra en las rocas
la voz de la cigarra.

En este caso, lo eterno es la calma, el silencio, un reposo del corazón de pronto roto por un sonido, iluminación, la voz de la cigarra que penetra en la roca.









Si vemos otro haiku  de Bashô:
Sobre la rama seca
 un cuervo se ha posado ;
 tarde de otoño.

En él la comparación se da entre dos focos opuestos: cuervo y tarde, son dos elementos existentes independientes entre si y que presentan un punto de comparación: la negrura del cuervo y la de la inminente noche que vaticina la tarde de otoño.
Este haiku es uno de los más famosos de Bashô, aunque el más popular sea el de la rana. De él dice el profesor D. Keene “El poema es una maravilla de economía. Es una escena de monocromía: el negro cuervo desciende sobre la rama desnuda, mientras con el crepúsculo se desvanecen todos los colores….Toda la escena evoca una época de esterilidad  mientras se acerca el invierno….Es sólo síntesis, esencia de un instante. El cuervo se posa en la desnuda e inmóvil rama, y ese momento es en sí mismo equivalente al anochecer de otoño….el poema es una joya perfecta…”
El principio de comparación interna esta presente en casi todos los haikus de Bashô. La cesura es la pausa que separa o une los dos focos de atención del haiku.

LA CESURA
Hemos definido la cesura o “Kiregi” como la pausa que separa o une los dos focos de atención del haiku, sin embargo en el haiku japones, al no haber signos de puntuación esa función la realiza una palabra que recibe el nombre de palabra de cesura. Lo cierto que el haiku necesita esa pausa, que desde nuestra perspectiva no necesita esa palabra,  nos viene dada por el mismo pensamiento, que ante la tensión entre los dos polos opuestos de la comparación interna se detiene para cerrar el haiku. Suele ubicarse después del primer o segundo verso.
Ocas en línea.
La luna en la ladera
hace de sello
BUSON

  Aca y allá
arrastrada del viento,
la mariposa
SHIKI



jueves, 22 de agosto de 2013

SOBRE EL HAIKU. 5. LA GÉNESIS DE UN HAIKU FAMOSO.



SOBRE EL HAIKU



5  LA GÉNESIS DE UN HAIKU FAMOSO







En 1686 Bashô compuso un haiku de importancia crucial según numerosos expertos, y que es quizás la poesía mas conocida de toda la literatura japonesa.
Un viejo estanque;
al zambullirse una rana,
ruido del agua











Según la tradición , los dos últimos versos los compuso Bashô casi sin darse cuenta, en el contexto de una conversación con su maestro de Zen Bucchoo.
Dice Fernando Rodríguez –Izquierdo[i], comentando el poema:  “Entre sus elementos contiene un momento de tranquilidad ( un viejo estanque..) y el impacto de un instante fugaz  que plástica y acústicamente rompe esa tranquilidad ( al zambullirse una rana, ruido del agua).
Lo cierto es que Bashô, lo consideró si no como su mejor poema, si como ejemplo de su poesía, y así en su lecho de muerte dijo de él: “ Este es mi poema de despedida, puesto que he hecho mi propio estilo con este verso. Desde entonces he hecho miles de versos, todos con esta actitud.” 
Para Bashô, los dos principios fundamentales de su escuela poética son permanencia  y cambio .  En este haiku recoge esos dos elementos, en las imágenes del estanque y la rana.  Las aguas son el componente eterno, que es inmóvil;  el salto de la rana, la instantaneidad, que tiene mucho que ver con el concepto budista zen  de la verdad como iluminación momentánea.







[i] Rodríguez-Izquierdo, Fernando. El haiku japonés. Historia y traducción. 4ª edición..Hiperión. Madrid .2001.