viernes, 7 de febrero de 2014

LA LUNA EN VERSO. ANTOLOGÍA POÉTICA.



LA LUNA EN VERSO
Antología poética.
EL TORNO GRÁFICO EDICIONES. Granada, 2013














Desde el origen de su existencia el hombre ha sentido la llamada misteriosa de la noche que ha sido fértil campo para la sensibilidad de los artistas y, especialmente, los poetas que han sentido una irresistible atracción por el simbolismo y los misterios de la noche. La luna y las estrellas  ejercieron  y siguen ejerciendo su influjo sobre todos los seres, y no sólo los humanos, del planeta.  La noche se convirtió pronto en el escenario para comunicarse con lo irreal, con los dioses, con el Absoluto; de manera que se la asocia desde nuestros orígenes con el mejor espacio posible para la creación y como fuente inagotable de inspiración artística. En la mitologia griega Nix era la diosa primordial de la noche.  La poesía universal está repleta de su misterio : Desde el misticismo de la Noche oscura de San Juan de la Cruz : “En una noche oscura,/con ansias en amores inflamada,/(¡oh dichosa ventura!)/salí sin ser notada,/estando ya mi casa sosegada.”, al realismo de Goethe:  “La noche es la mitad de la vida,/y la mitad mejor.”, pasando por la sensualidad de Breton: “¡Obscena noche, noche de flores, noche de estertores, noche embriagadora, noche apagada cuya mano es una cometa abyecta sujeta por todos los lados con hilos negros, hilos vergonzosos!”, o el romanticismo de Novalis cuyos “ Himnos a la Noche” constituyen una de las obras más hermosas del romanticismo universal, en los que la sombra   de la muerte se posa sobre la   cotidianidad , los poetas han utilizado sus mejores versos para cantar el misterioso y mágico ámbito de su oscura visión.

La presencia de la luna en el paisaje nocturno ha despertado desde la Antigüedad multitud de reacciones en el ser humano, llenas de sentimiento mágico, que han trascendido en la poesía, desde la antigüedad,   su clara presencia ha ido unida a un hálito misterioso que ha incidido en los poetas con una contundente intensidad. En la poesía española la presencia del astro nocturno es constante, ya en “La luna es una ausencia, Carolina Coronado  diría: “…Y tú, ¿quién eres de la noche errante/aparición que pasas silenciosa,/cruzando los espacios ondulantes/…”, y sin olvidar a Miguel Hernández que se autodefinía como “perito en lunas”, la presencia del astro en la poesía de Federico García Lorca es masiva, no solo en el Romancero Gitano donde “La luna vino a la fragua /con su polisón de nardos./…” sino en toda su obra. Borges escribiría su poema “La luna” a María Kodama: “Hay tanta soledad en ese oro./ La luna de las noches no es la luna/que vio el primer Adán. Los largos siglos/de la vigilia humana la han colmado/de antiguo llanto. Mírala. Es tu espejo.”Y Jaime Sabines nos dirá que: “La luna se puede tomar a cucharadas/o como una cápsula cada dos horas./ Es buena como hipnótico y sedante/y también alivia/a los que se han intoxicado de filosofía/…”


Con motivo de la celebración de “La noche en blanco” en Granada se ha editado esta Antología Poética “La luna en verso” en la que han participado un considerable número de poetas que han tenido como tema “La noche” y/o “La luna”, y de la inmensa pluralidad de voces poéticas ha surgido una magnífica Antología, bajo la  Dirección del poeta Francisco Acuyo redactor asimismo del prólogo de la obra, cuya bella portada ha sido ilustrada por María Teresa Martín Vivaldi.




Esta interesante Antología reúne a la más extensa relación de poetas en lengua española, según dicen los antólogos y sin busca de ningún record. Poetas de todas las partes del mundo de lengua española que glosan el escenario de la noche en un singular marco poético, ofreciendo un panorama poético tan diverso como rico. 


En el prólogo, Francisco Acuyo, dice: “…La forma de la noche (si hubiera posibilidad de establecerla) sería acaso el recipiente vacío que contiene todo, aunque, al fin y al cabo, será una representación más que no deja de establecerse de manera abstracta a los ojos del no iniciado, por eso para el poeta (para el místico) este oscuro designio nocturno se ofrece como el sedimento básico para cualquier índole de ejercicio creativo. Es el basamento mítico desde el cual, ancestralmente, se establece el lenguaje básico (iniciático) mediante el que acceder nada menos que a la realidad del fenómeno creativo, que no deja de ser sino la consolidación y constatación simbólica de la realidad de ser…”

Y en realidad así es, del gran seno de la noche, de la esplendorosa claridad de su astro , la creatividad de los poetas han hecho posible esta muestra antológica de la poesía de hoy día en castellano. 

©F.Basallote

jueves, 6 de febrero de 2014

Antología de Haiku Contemporáneo en Español: UN VIEJO ESTANQUE

Un Viejo Estanque


Antología de Haiku Contemporáneo en Español

                                                                               
      
Autores: Soriano, Frutos. Benet, Susana 
ISBN13: 9788490451106
Idioma original: Castellano
Medidas: 135x205 mm.
Idioma de publicación: Castellano
Fecha de edición: 01-01-2014
Edición: Primera
Fecha de impresión: 01-01-2014
Encuadernación: Rústica con camisa
Páginas: 192
Editoriales: Editorial Comares, S.L.
Colecciones: La veleta - Poesía
Materias: Poesía
Peso: 0.269 Kg. 

PVP 19.00€ (IVA inc.)



PRÓLOGO de Fernando Rodríguez-Izquierdo y Gavala

Tras aceptar muy gustosamente la invitación que me dirigen los organizadores de esta antología de haiku, Un viejo estanque, para que escriba el prólogo, mi primera reacción al conocer el futuro libro ha sido la de admirarme por la cantidad de autores que han aportado sus colaboraciones en español -encontrándose entre ellos algunos nombres ya consagrados y de gran altura poética, aunque esto no sea lo más importante-, pues queda así bien representado todo el territorio de España y del habla española en general. No son pocos los haikus que nos han llegado de nuestros hermanos de «más allá del charco atlántico», e incluso los hay de países donde el español no es lengua oficial. A todos, nuestro agradecimiento, asegurándoles que sabemos apreciar sus logros.
Mi segunda reacción fue de perplejidad. ¿Qué decir en escasos folios de tanta y tan variada riqueza? El mundo del haiku envuelve muchos aspectos que se pueden tratar: ritmo, sentido de la naturaleza, palabra de estación, imágenes y metáforas, tipo de lenguaje, efectos sonoros... Y sobre todo, ¿cómo citar entre tantos autores solo a algunos, pasando de largo ante otros que también se merecen el honor de la cita?
Ya que toda elección supone limitarse en extensión de elementos, por tal de conseguir más profundidad en valores, he optado por ceñirme a un tema, y en torno a él hacer comentarios, que no citas. Y el tema es: 
«El haiku, la poesía de la sensación». O dicho de otro modo: «El haiku, breve poema sensitivo».
Las sensaciones humanas suelen clasificarse en cinco, siguiendo los sentidos corporales; a saber: ver, oír, oler, gustar y tocar. Éste, pues, va a ser mi itinerario, y me abstendré de citar nombres y poemas concretos. La ventaja para el lector puede ser la intriga añadida de ir descubriendo más sobre las alusiones que seguirán, a partir de mis palabras. (En mi descargo añadiré que considero inevitable hacer alusiones: para no hablar en abstracto, y especialmente por adelantarme a la posible crítica de que he escrito un prólogo ocasional y de compromiso, sin haberme leído la antología). Así pues, me adentro en mi itinerario.
ver: Creo que la vista es la «sensación reina» en una poesía eminentemente descriptiva, como es el haiku. Para escribir haiku haciendo ver realidades protagonistas de la vida, primero hay que saber mirarlas. Todo haiku es una cierta «instantánea visual», y asimismo una escuela de «cómo mirar». Y creo por mi parte que este requisito del acertado enfoque es omnipresente en la antología.
Más concretamente, y hojeando el libro, diré que veo novedad en la observación de que una amapola, aun siendo pisoteada, no pierde su color. Añadiré que el ojo del haiku no desdeña realidades a primera vista desagradables, como es la caca: si ésta se ve en el suelo dejada por un perro, y brilla con irisaciones de cobre bajo la luz del día, dicha apreciación se torna interesante. Hay otro rasgo destacable: la intención en la mirada; pues si un anciano mira la luna, convertida su expresión en la de un niño, la escena es digna de un haiku. Por lo demás, una persona ciega puede «mirar» el amanecer, si se deja guiar sinestésicamente por el canto de la alondra. Y también -para cerrar este apartado- es notorio que alguien vidente puede incurrir en error visual: si una «piedra», semisumergida en agua, de pronto parpadea y resulta que es un sapo.
Oír: Esta sensación puede abarcar tres aspectos: 
1) la sonoridad rítmica propia de toda buena poesía; 
2) los efectos onomatopéyicos, que de vez en cuando pueden aparecer; y 
3) las alusiones a sonidos realizadas en el texto.
En cuanto a sonoridad rítmica, estos poemas suelen sonar armoniosamente; y los que se ajustan a la pauta silábica que considero aconsejable para el haiku tienen un gran aliado en su misma métrica.
La onomatopeya no me ha llamado especialmente la atención en este poemario. Hay, sin embargo, procedimientos afines, como son las correlaciones de palabras; por ejemplo, un adjetivo y su diminutivo a continuación, como en un pregón de pescaderas: «¡Frescas, fresquitas!»; o bien mediante una expresiva repetición verbal: cuando aparece un perro triste que «ladra y ladra y ladra»; o jugando con verbos opuestos: «entran y salen», «se va, se queda»...
Las referencias a sonidos abundan, por el contrario. El sonido cobra protagonismo si lo único que se escucha es el chirrido de una cancela en las proximidades del invierno, o el goteo de unos árboles entre la niebla; o bien eventualmente el sonido resulta notable por su ausencia inesperada: no se escucha ningún gorjeo de avecillas en torno a un espantapájaros desvencijado; o bien sorprenden los efectos sonoros por su secuencia casual -tal vez causal- cuando sucede inmediatamente a un toque de trompeta el ladrido sobresaltado de un perro.
Oler: Hay asimismo un lenguaje de olores que se puede reflejar en el haiku. Así, por ejemplo, conocemos que los plátanos emiten un olor especial tras el crepúsculo, y que cuando se asienta la noche es notable el aroma desprendido del guano. Existen olores nobles característicos de lugares, como se nos dice en una enumeración de los propios de Kyoto. El olor puede hacer de guía, cuando en el senderismo es el último componente de una fila quien percibe el olor a tomillo recién pisado. Igualmente puede ser característico el olor a jazmín en una aldea dormida, donde el poeta no es esperado. El olor a su vez puede convertirse en llamada, cuando uno deja su actividad sedentaria y sale afuera al reclamo bienoliente de la tierra mojada.
Gustar: Se puede saborear el agua en el cuenco de las manos, y es una sensación muy de haiku la que aquí nos sale al paso, y que por cierto nos evoca al «haijin» japonés Santoka. El apetito es una manifestación del gusto, y en ocasiones puede sensibilizarnos -mediante la voz del haiku- ante los primeros brotes del melocotonero. Igualmente el apetito nos hace ver sin duda que en un racimo de uvas va una gota de rocío paseándose entre ellas. Puede también contemplarse la manifestación del apetito en el mundo animal, cuando unos caballos muerden gustosamente la hierba y se les oye masticar; igual ocurre cuando comen unos mastines, y se oye el crujir de los huesos que destrozan con sus mandíbulas.
Tocar: Las sensaciones táctiles están directamente relacionadas con la piel, y su mención nos suele estremecer, a veces de puro agrado. Así ocurre cuando en un ambiente de sequía viene una gota de agua a recorrernos la piel. Es asimismo grata la sensación de un copito de nieve que se derrite al calor de nuestra mano. La mano es a su vez protagonista de cierta escena en que una niña va contando monedas como si desgranara una mazorca. Puede darse una simbiosis entre elementos vegetales y humanos, cuando se nos dice que a la par con unos tomates que acusan el frío, van helándose los pies del caminante que por allí pasa. O bien hay cierta simbiosis entre la vida animal y la humana, cuando el haijin se siente feliz al dormírsele el perro doméstico sobre sus pies descalzos. Otro ejemplo es el de quien camina por una cañada en tinieblas y advierte un nuevo hilo de araña sobre su frente. Hay algo entrañable en el gesto de un ciego que, a base de tacto -y nunca mejor dicho-, logra meter a su perro bajo su propio sillón.
En suma: si el haiku es o no la poesía de la sensación, creo que ha quedado demostrado en positivo. Mis disculpas a los poetas que no he podido citar, y mi enhorabuena a todos. Terminaré refiriéndome a un haiku que me ha llamado la atención por su valor metalingüístico: habla del haiku, así como Lope de Vega habló del soneto en un soneto. Según su autor y haijin, la luna asoma a través del ramaje dándole un aire de haiku a la tarde. Pero suena más bello dentro de la antología. Búsquenlo.

http://www.editorialcomares.com/TV/arti ... anque.html

http://www.editorialcomares.com/TV/articulo/2803-Un_viejo_estanque.html


ÍNDICE DE AUTORES

SERGIO ABADÍA 
JESÚS AGUADO 
ÁNGEL AGUILAR 
ISABEL ALAMAR 
FÉLIX ALCÁNTARA 
PILAR ALCÓN 
CARLOS ALCORTA 
JOSÉ LUIS ANDRÉS CEBRIÁN 
ANA ANYON 
VERÓNICA ARANDA 
FÉLIX ARCE 
FRANCISCO BASALLOTE 
ALFREDO BENJAMÍN 
JOSÉ MARÍA BERMEJO 
JUAN ANTONIO BERNIER 
CÉSAR BIANCHI 
CARLOS BLANC 
ANTONIO CABRERA 
LARA CANTIZANI 
VALENTÍN CARCELÉN 
LUIS CARRIL 
JOSÉ CEREIJO 
JORDI CLIMENT BOTELLA 
MARÍA DOLORES E. CORDERO 
MANUEL CÓRDOBA 
LUIS CORRALES 
RAFAEL CORRECHER 
JOSÉ CORREDOR-MATHEOS 
GREGORIO DÁVILA 
MANUEL DÍEZ ORZAS 
KONSTANTIN (CONSTANTINO) DIMITROV 
JUAN CARLOS DURILÉN 
LUIS ELÍA IRANZU (LUELIR) 
ISABEL ESCUDERO 
PEDRO FANEGA 
JOSÉ ANTONIO FERNÁNDEZ 
RICARDO FERNÁNDEZ MOYANO 
ÁNGEL FERRER 
ALBERTO FLECHA 
RAFAEL FOMBELLIDA 
MARÍA DOLORES GARCÍA
RAFAEL GARCÍA BIDÓ 
ENRIQUE GARCÍA-MÁIQUEZ 
JOSÉ LUIS GARCÍA MARTÍN 
PEDRO GARCIARIAS 
MIGUEL GARZA 
EMILIO GAVILANES 
JORGE ALBERTO GIALLORENZI 
MIRTA GILI 
ADRIÁN A. GÓMEZ 
MARÍA ÁNGELES GÓMEZ-MORÁN 
CORIOLANO GONZÁLEZ 
LLANOS GUILLÉN 
JULIA GUZMÁN 
MANUEL HONTORIA 
MIGUEL IBÁÑEZ 
GIOVANNI C. JARA 
FRANCISO JIMÉNEZ CARRETERO 
RODOLFO LANGER 
SANTIAGO LARRETA 
DAVID LESLIE URION 
ENRIQUE LINARES 
VIRGINIA LLORENS 
MARÍA ÁNGELES LLUCH 
ISRAEL LÓPEZ BALAN 
ANA MARÍA LÓPEZ NAVAJAS 
FERNANDO LÓPEZ RODRÍGUEZ 
MARTÍN LÓPEZ-VEGA 
JAVIER LORENZO CANDEL 
AURORA LUQUE 
ANTONIO MAJANO 
JUAN MARQUÉS 
PATRICIA MARRADES 
ANTONIO MARTÍNEZ 
ANTONIA MARTÍNEZ GARCÍA 
WILAY MÉNDEZ PÁEZ 
MIKEL MERLO ARANA 
JOSÉ ANTONIO MESA TORÉ 
MARCOS ANDRÉS MINGUEL 
EDUARDO MOGA 
LEÓN MOLINA 
JUAN CARLOS MORENO 
JORGE MORENO BULBARELA 
MANUEL MORENO TRABAJO 
JESÚS MUNÁRRIZ 
BLAS MUÑOZ 
TERESA NAVARRO 
ANDRÉS NEUMAN
MAR ORDÓÑEZ 
MIGUEL D�ORS 
ROLANDO L. PACIENTE 
PEDRO PAGÉS GARCÍA (YAMA) 
JOSÉ LUIS PARRA 
ELSA PASCUAL 
JUAN FRANCISCO PÉREZ 
MERCEDES PÉREZ 
SANDRA PÉREZ 
MARÍA CARMEN PÉREZ INIESTA 
MARÍA JESÚS PÉREZ NÚÑEZ 
LUIS PIMENTEL 
FRANCISCO PINAR MONREAL 
SERGIO PINTEÑO 
MARÍA VICTORIA PORRAS 
ISABEL POSE 
BENJAMÍN PRADO 
ISABEL RODRÍGUEZ 
JOSEP M. RODRÍGUEZ 
RUTH RODRÍGUEZ 
FERNANDO RODRÍGUEZ-IZQUIERDO 
JORGE BRAULIO RODRÍGUEZ QUINTANA 
JOSÉ MANUEL RODRÍGUEZ QUINTANA 
LOLA ROMERO LOMBARDO 
ELÍAS ROVIRA 
JOSÉ RUBIO 
MARIO RUIZ 
ALONSO SALAS 
ANTONIO SÁNCHEZ NÚÑEZ 
TOÑI SÁNCHEZ VERDEJO 
JAVIER SANCHO CHICOTE 
AMPARO SANTANA 
UMBERTO SENEGAL 
MARÍA ARGENTINA SERRANO 
JENARO TALENS 
ARTURO TENDERO 
ANDRÉS TRAPIELLO 
CECILIA DEL VALLE TAPIA 
BAUDILIO VAQUERO 
BIBI VARELA GIBB 
RONY JOSÉ VARGAS CASTILLO 
SINECIO VERDECIA DÍAZ 
JOSÉ LUIS VICENT 
MILA VILLANUEVA 
LUIS ANTONIO DE VILLENA 
RICARDO VIRTANEN 
MERCEDES ZAYAS



Fuente:
http://www.paseos.net/phpbb3/viewtopic.php?f=42&t=12844



sábado, 1 de febrero de 2014

RESEÑAS I. JOAQUÍN PÉREZ AZAÚSTRE. VIDA Y LEYENDA DEL JINETE ELÉCTRICO.



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JOAQUÍN PÉREZ AZAÚSTRE –VIDA Y LEYENDA DEL JINETE ELÉCTRICO
Premio JAIME GIL DE BIEDMA
VISOR. 2013











Joaquín Pérez Azaústre, (Córdoba, 1976). Licenciado en Derecho por la Universidad Complutense de Madrid, es autor de los libros de poemas Una interpretación, Delta, El jersey rojo y El precio de una cena en Chez Mourice, Las Ollerías y de novelas como América, El gran Felton y La suite de Manolete. Es colaborador de varias revistas literarias. Ha sido galardonado con el Premio Adonais de poesía, el Premio Loewe y el Premio Loewe a la Creación Joven,  el Premio Fernando Quiñones de novela y el premio de poesía   Jaime Gil de Biedma, convocado en Segovia por la Diputación Provincial por su obra Vida y leyenda del jinete eléctrico, basada en la película de Sydney Pollack en 1979, protagonizada por Robert Redford y Jane Fonda, y  cargada de referencias cinematográficas  de cintas protagonizadas por Robert Redford.


Los miembros del jurado, han coincidido que es un poemario distinto de casi toda la poesía que se publica, con un alto nivel literario. El escritor Pere Gimferrer, miembro del jurado, ha explicado que la obra ganadora realiza experiencias que se habían vislumbrado en los novísimos, obra en la que existe una presencia importante de la  vanguardia extranjera, aunque el ritmo es muy español.


El autor que ha definido su poética: “Me interesa el compromiso con el hombre, que no es una poesía panfletaria. Me interesa el rigor con el pasado, con el lugar que nos corresponde, el latido del mundo en que vivimos ….”, lo demuestra con esta obra que según él es un “poema río” en el que pone de manifiesto  toda la problemática del mundo actual , cuestionando en toda su crudeza las relaciones entre   identidad política y  democracia a nivel global, y a nivel español incide ácidamente en la fonomenología de la crisis y sus circunstancias. También pone de relieve el compromiso de la poesía con el lenguaje y la ética. Así dice en el poema: “ quiero atar la poesía con cordones suaves/ para que grite y sienta más allá del dolor…”


De esta obra  y de la influencia de Redford dice: “Desde hace 10 años llevaba pensando en que Redford es bastante más que un cineasta o un actor guapetón. Me di cuenta de que muchas películas suyas tenían un fondo ético complejo, algo que es una constante, tanto cuando actúa como intérprete como cuando dirige. Desde que él llegó al estrellato empezó a sacar adelante proyectos sólo viables desde su posición… en la famosísima “Todos los hombres del presidente”! reflexiona sobre los derechos del ciudadano en contraposición al gran poder estatal. Y pensé que a través de su filmografía no sólo se puede establecer un discurso poético sino ético. Me pareció que era una manera muy atractiva e interesante de dialogar conmigo mismo utilizando esas películas como marco referencial para hacer un poema largo.”


Vida y leyenda del jinete eléctrico es un único poema dividido en treinta y seis secciones. Redford, los personajes con fuerte impronta ética, política, que ha ido encarnando y él mismo es el motivo central del libro. El entorno de sus películas y la sociedad americana es fundamental en el libro:  “dónde estamos quién soy dicen que el virginiano…”, “california años treinta cientos de miles de rostros/…/ han llegado a la entrada duerme holliywoodland.” , “ faye dunaway clara qué casual tu violencia/ lenta y ensimismada si te apunto en el coche…”, “hoy ha muerto enmanuelle gloria a dios sylvia kristel…”, “ elia kazan vaalora ofertas laborales mientras bebe un negroni”. A veces introduce aspectos de la historia americana : “sulfatados serviles soy botones del metro delator de mccarthy” ,y de las relaciones internacionales: “ encantados de no contemplar el sputnik un idioma de pájaros agonizantes  lentos una chapa de Stalin…”      


Aunque lo americano sea la columna vertebral del poemario, las referencias a España no escasean:  “…el proceso de burgos con cemento en las hojas…” acontecimientos más próximos como el pueblo indignado rodeando el Congreso:“patroclo sin jubón acampa ante el congreso” o  “ como va disentir   ninguna eternidad de su esquiva hipoteca/ vamos a rodear el congreso a vallarlo con la fiebre añadida/ sin sanidad ni estigmas que llevarse a los ojos…” o “mientras llega al bufete tu expediente el granito/ de una ejecución hipotecaria”, imágenes de la crisis: “…ahora sabes también los derechos son caros/ y la paz la pensión lujuriosa del pobre/sanidad la justicia un adiós verdadero y cierta educación/ privatizan…” de la situación que estamos viviendo: “ …porque  todo es el  canto del hachazo en la sien/ porque todo es poesía más allá del desgarro/ poesía social por fin líbrame del cronida/ que ha querido vestir su propia intimidad salivado reptil/  de una justicia blanca que se basta a sí misma que perdona sus deudas….”o “ qué ruindad de país una constitución/ miserable del día vamos a rescatar…”, “ libertad libertad/ quién nos robó las llaves de la casa de acuario…”



.El personaje central es una especie de Homero que canta la epopeya del hombre actual, el ciudadano que quiere hacer oír su descontento: “peregrino social de la vida privada/ con un prisma de luces ajustado al mentón…”, hasta lograr que “…la poesía será de todos cuando la vida digna sea la frente de todos.” .  


Vida y leyenda del jinete eléctrico es una obra distinta a cuanto se escribe y publica en España. Concebida como poema único está escrita sin mayúsculas y sin puntuación, en la que se nota la influencia de las vanguardias extranjeras. Y como dice Pere Gimferrer: “ Una obra  de muy alto valor literario. Un libro excelente.”  

© F.Basallote