martes, 22 de enero de 2013

RESEÑAS I - POETAS ANDALUCES_ Rafael de Cózar, "Piel iluminada"

RESEÑAS DE OBRAS DE POETAS ANDALUCES





Comenzamos una nueva sección genérica de RESEÑAS publicadas, en la fecha que se indica  en cada una de ellas, en la Revista Digital Papel-Literario, tan acertadamente dirigida por el poeta JOSÉ GARCÍA PÉREZ, que acaba de cumplir su 20 aniversario, adquiriendo con tan larga trayectoria la característica de OBSERVATORIO DE LA CREACIÓN LITERARIA en general y andaluza en particular.

De nuestras colaboraciones hemos elegido las que, a nuestro criterio, son más importantes, bien por la trayectoria del poeta, bien por la incidencia y repercusión de la obra y nos ceñimos a las obras publicadas en los últimos cinco años, periodo muy importante en la evolución de la poesía actual , siempre a nuestro criterio, con un fenómeno al que hemos prestado mucha atención , el de los nuevos poetas, un alud de jóvenes que han emprendido este camino con fuerza y en cuyas manos está el futuro de la poesía en esta tierra.   

Seguimos un orden estrictamente cronológico.











EPIDERMIS DE LA LUZ





20/05/2008



Sobre "Piel iluminada" de Rafael de Cózar.

Edita: FUNDACIÓN APAREJADORES.Sevilla. Colección: Alarife. 2008














El reciente libro de poesía visual del poeta Rafael de Cózar PIEL ILUMINADA, es una obra en la que une lírica y plasticidad en hermosos poemas visuales, esto es, e poema que se puede ver y leer simultáneamente, una forma actualizada del antiguo caligrama del siglo IV a. C , que el escritor Guillaume Apollinaire ya revitalizó a principios del siglo XX y que actualmente cobra gran fuerza al compás de la ola tecnológica de la informática que con sus ilimitados recursos ha servido para ampliar el rico campo gráfico de esta poesía.

Estos poemas visuales en los que la fusión de la creación plástica con la poética, pertenecen en su mayoría según indica el poeta  a la etapa de su libro de poemas caligrafiados Sinfonía nº1 en negro, de Cózar, muchos de los cuales son collages, en sentido puro, en otros casos, al poema caligrafiado en tinta negra se le añaden elementos de dibujo o color, técnicas que en los más modernos ha sustituido la informática que, a veces, ha servido para retocar digitalmente un poema de las etapas anteriores.

La presente obra es un despliegue de elementos sensoriales, donde poesía discursiva, sonoridad, rimas internas, plasticidad y pintura dan origen a un tipo de composiciones que vienen desde la aventura plástica de  las vanguardias y que Rafael de Cózar cuida con ese profundo sentido de la pintura con el que alterna su capacidad creativa literaria. Leyendo/ viendo PIEL ILUMINADA a la vez que se dobla el arte creativo se multiplica expansivamente la emoción del lector que cree verse sumido en un mundo donde la presencia sensorial es casi táctil, tan cercana…

Citaremos el poema “El tiempo, en tanto, /se diluye entre las alas de luna libélula/ ahorcada en el alambre de los cielos”, caligrafía pura sobre un fondo de figuras desprendidas de un ballet, como sombras que lentamente se deshacen en siluetas solas. Coherencia absoluta, unidad del mensaje casi haiku, mejor dicho casi haiga, figura japonesa en la que imagen y texto forman un todo absoluto dentro de su sintetismo.

La obsesión artística por el cuerpo femenino nos depara algunos poemas hermosos sobre una hermosa piel iluminada, como en “Azul ayer en tu cuerpo que no hace mucho/ me miraba con tiempo adolescente/ precisamente tú…/, o como un rayo de grafismos sobre un torso desnudo en: “Méretrice, écoute moi: / je dois mourir/ y quisiera doblarte por los pliegues de la vida/ romper mi brazo entre tu selva…”

Cierra el libro con poemas–homenajes a poetas desaparecidos, entre los que destacamos el dedicado a Pepe Hierro, caligrafiado sobre el espacio que rodea al rostro hierático del poeta: “Hierrro del norte, Pepe Hierro,/minero de la palabra,/ metal bruñido de Castilla/ que el surco labra…”

Un libro interesante porque pone de manifiesto la pujanza de esta forma de expresión con la que Rafael de Cózar abre una puerta a los ilimitados campos de la creación.

 
F.Basallote
Papel-Literario, 20/05/2008  

ENTREVISTAS 3- Domingo F. Faílde



 

De la obra reciente de Francisco Basallote



Francisco Basallote acaba de ver publicado su libro La sombra de Euclides, ganador del Premio Internacional de Poesía “Soledad Sonora”, convocado por Spanish Professionals in America, Inc.-ALDEEU (Asociación de Licenciados y Doctores en EEUU). Poco antes, habían visto la luz Indagación del alba, galardonado con el XIV Premio de Poesía “Paco Mollá, y Gotas de lluvia.

El poeta, profesional de la arquitectura y natural de ese enclave privilegiado que es Vejer de la Frontera, ha encontrado en la cal, los volúmenes y la luz el contexto ideal de una poética que, partiendo de la magia vejeriega y la rara hermosura de su entorno, ha logrado crear una metafísica para explicar el mundo, las incógnitas de la vida y la propia poesía, dando la espalda al tópico paisajístico, reemplazado en el texto por la mirada interior de Basallote, igualmente capaz de eternizar el instante que nos regala la naturaleza, a través de sus haiku, disciplina poética e intelectual en la que es consumado maestro.

Domingo F. Faílde entrevista al autor, que revela muchas claves de los libros citados en segundo y tercer lugar y su propio proceso creativo.
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Francisco Basallote:

luz y volumen de la palabra


            A la hora de publicar esta entrevista, un mes más tarde de lo previsto, Indagación del alba y Gotas de lluvia ya no son los dos últimos libros de Francisco Basallote, que acaba de poner en las librerías La sombra de Euclides, de la mano del Premio Internacional de Poesía "Soledad Sonora”, que convoca la ALDEEU (Asociación de Licenciados y Doctores en Estados Unidos). Habrá que entrar en él más adelante, porque las preguntas que siguen y sus correspondientes respuestas giran en torno a los citados en primer y segundo lugar, distinguido el primero con el XIV Premio de Poesía “Paco Mollá”. Gotas de lluvia es, en esencia, un homenaje al haiku y su visión de la naturaleza, en tanto Indagación del alba incide en la metafísica característica del autor.


            Que algo tendrá el agua cuando la bendicen es antiguo refrán que, en este caso, refrenda con su obra Francisco Basallote. El poeta, profesional de la arquitectura y natural de ese enclave privilegiado que es Vejer de la Frontera, ha encontrado en la cal, los volúmenes y la luz el contexto ideal de una poética que, partiendo de la magia vejeriega y la rara hermosura de su entorno, ha logrado crear una metafísica para explicar el mundo, las incógnitas de la vida y la propia poesía, dando la espalda al tópico paisajístico, reemplazado en el texto por la mirada interior de Basallote, igualmente capaz de eternizar el instante que nos regala la naturaleza, a través de sus haiku, disciplina poética e intelectual en la que es consumado maestro.

            La entrevista que generosamente nos concedió revela muchas claves de los citados libros y aun del proceso creativo de uno de los autores más personales, hondos y brillantes de este primer tramo del siglo XXI.


- De lo particular a lo universal, de la cal y la luz vejeriegas a la arquitectura del cosmos, ¿cómo explicar este proceso estético al lector de hoy en día?


- Toda poética es un río de agua viva que procede de un manantial fecundo. En mi caso ese hontanar me vino dado desde el principio del tiempo: el deslumbramiento estaba en mí, ese hallazgo en la carne y en la piedra se me había concedido como una plataforma desde la que a la vez de servirme las perspectivas de un mundo permitieron en la búsqueda constante acercarme a ese espacio infinito donde la belleza y la verdad existen como lejanas y fulgurantes estrellas, sólo acercarme…

- Pero en ese viaje se ha operado, sin duda, una intensa depuración, ¿qué lastre se ha quedado en el camino y qué, por el contrario, ha emergido a la luz en el poema?

- Creo que a lo largo de este proceso, la emoción creadora ha perdido la consistencia del ego, y ha sublimado la cosmogónica , el grito plural del mundo, de su luz, se ha afinado la búsqueda en lo estrictamente elemental , en la estructura cristalina de la pureza.    

- ¿Qué papel desempeña el lenguaje en la construcción de su obra?

- De todos es sabido  el significado que tiene para mí el signo, ese misterioso gesto de la luz del hombre  capaz de sintetizar sus mundos en el alarido de un trazo y como su articulación puede simular telúricamente el nacimiento de un mundo. El poder del signo es el triunfo de la palabra que en mi caso viene concebida dentro de una matriz de austeridad y de plástica.


- ¿Podemos, pues, decir que la suya es una obra total?

- Nada hay culminado en el mundo y mucho menos en el mundo interior de una poética como la mía hecha día a día de pequeños deslumbramientos, estoy como el monje zen en un camino que es nuevo cada día, que cada hora le aporta un nuevo descubrimiento y sobre todo el conocimiento de la inabarcable, tras el horizonte inaprensible de la noche.


- En sus últimos libros, me parece observar que el silencio, con su muda elocuencia, adquiere un certero protagonismo, ¿es verdad? ¿Qué nos dice el silencio en la poesía de Francisco Basallote?

- Desde mis primeros poemas he querido dejar un espacio al lector, que sea él el que termine el poema. Poco a poco ese hábito ha ido tramando silencios que no han sido sino llamadas a la sugerencia, a la  inmersión emotiva. Este silencio, además de modular la música  interior aportando los acordes precisos para su mejor sonido, es la vía hacia la culminación lectora del poema .

- Usted es arquitecto. Entre la construcción de un edificio y la edificación del conocimiento a través del poema, ¿qué semejanzas y diferencias hay?

- Todo lo que sea elevar un corpus material o conceptual tiene las semejanzas con la constante creación del mundo. El hombre construye –en muchas, demasiadas, ocasiones destruye-  en un juego inmaduro de emulación a los dioses, en el que a veces consigue hitos importantes, que permanecen en el espejo de su propia soberbia. Desde esos postulados, no hay diferencia entre ambas construcciones. Ni tampoco por lo que suponen una especie de usurpación  de pequeñas parcelas a los dioses.

- ¿Pesa mucho la técnica en su poesía?

- Todo lo que sea una carga sobra en poesía, que para mi ha de ser clara y sencilla, permitir que el agua corra cristalina entre sus versos, por lo que toda represa o contención es perjudicial para la fluidez de su  mensaje. No quiero con ello desdeñar la métrica, entre otras técnicas, pues es para mí fundamental, la ajustada combinación de versos imparisílabos me concede la música necesaria para acompañar  con su medida la emoción del poema.


- Indagación del alba, un libro que Octavio Paz habría definido como difícil, nos llega de la mano de un importante premio, lo que, en tiempos de penuria literaria, no deja de resultar sorprendente y, a la vez, esperanzador, ¿qué deslumbró al jurado,  en su opinión?

- Creo que fundamentalmente su diferencia, su esencia completamente ajena a lo usual en los Premios de Poesía, ello unido a la libertad del Jurado, -ya  entiendes a qué libertad me refiero- y a la ausencia de intereses ajenos a la  libertad creadora de los patrocinadores , lo que de alguna manera nos ha de alegrar en este mundo de composiciones  de intereses permitió que este libro adquiriese ese premio.  Sin vanagloria he de decirte que muchos de mis libros han sido premiados por su matiz diferenciador.

- Después de su poética indagación, ¿qué ha encontrado en el alba?

- Te contestaría con palabras de José Emilio Pacheco: Lo único que de verdad es nuestro es el día que comienza, en ese instante está la verdad generatriz , lo sugerente , lo nuevo, los matices de la luz, la claridad precisa y sobre todo la determinación del camino, la apertura  de la senda, la incitación a la continuación interminable de la búsqueda…

- ¿Prosa poética o poema en prosa?

- Son dos cosas completamente distintas:   En la prosa poética el poeta sin perder su condición  se vierte en el suceso, hay un núcleo ocurrencial, unas vivencias derramadas, una emoción expansiva, un texto, una correlación de experiencias. Mientras,  el poema en prosa  es poesía sometida a una forma, la forma de la libertad, no del verso libre sino del verso- verso, para convertirlo en verso –párrafo. Yo prefiero el poema en prosa.

- En la misma espiral de densidad expresiva, nos llega Gotas de lluvia, un precioso cuaderno que, por su apego a la naturaleza y a lo instantáneo, diríase tributario de haiku, un género en el que Basallote es maestro indiscutible…

- No solo es tributario del haiku, a quien debe su nombre  sino que es un homenaje al haiku, esa pequeña estrofa japonesa a la que he dedicado mucho tiempo y que  ha dado tantas cosas a mi poesía: medida, intuición, extroversión, presencia de la naturaleza y sugerencia entre otras, no siendo la última el aprendizaje de una cierta disciplina interior, propia de un “aprendiz de haijin” como en realidad me considero.

- ¿Cuál es el futuro de su poesía?

- Ignoro a donde voy, intento como ese monje budista y desde la única propiedad del alba, seguir el camino  que entonces se me abre y construir en esa sucesión de instantes que es la vida  lo mejor posible lo que me sea dado escribir,  hasta el horizonte inalcanzable de la perfección.

- Y, volviendo a lo general, ¿hay un futuro para la poesía?
- Creo que si, el mundo esta necesitado de parámetros morales y la poesía constituye uno de los elementos paradigmáticos en la construcción de un necesario mundo nuevo, ahí en ese lúgubre futuro es determinantemente necesaria la poesía, para poner delante del pueblo horizontes luminosos, versos como lábaros de una masa esperanzada que camina al futuro sobre la putrefacción de este presente. 

- ¿Son compatibles ética y estética?

- Sí, completamente compatibles. Lo corrupto es antiéstetico ab initio, nada hay menos estético que esa cultura de la corrupción que el sistema ha establecido en nuestro mundo, ya que desde su origen rompe con los principios apolíneos de lo ético. Pero en un mundo donde la ética prime, la estética brillará por naturaleza, dado que el simple funcionamiento de la sociedad desde coordenadas de orden ético permitirá el predominio de la estética. Hoy me siento esperanzado, pese a la invasión asoladora de los signos de la destrucción... Quizás es que lo que necesita este mundo es su demolición para que sobre sus ruinas crezca un orden nuevo.



© Una entrevista de Domingo F. Faílde para El Callejón del Gato. Jerez de la Frontera, 30 de julio de 2012

Tanto las imágenes como los textos pueden ser reproducidos sin fines comerciales, indicando la autoría y procedencia de los mismos.



domingo, 20 de enero de 2013

PRÓLOGOS DE MIS OBRAS- En el corazón del signo



EN  EL CORAZÓN DEL SIGNO

POR





JUAN FERNÁNDEZ LACOMBA







En esta su última entrega de poemas que ahora nos brinda Paco Basallote, me invita generosamente hacer de introductor a esta nueva serie de, yo diría iluminados poemas, agrupados por él, como acostumbra de manera acertada, en un libro temático bajo el sugerente y estimulante título de El corazón del signo. Es de agradecer la confianza de asignar esa tarea a un artista plástico, supuestamente lejos de la labor de la inmersión diaria en la construcción de poemas; aunque eso sí, podría considerarme un amante de la poesía, y en lo posible, seguidor de esa disciplina. Un individuo ávido de buena poesía, pues la poesía condensa, describe y revela un mundo.

Dentro de la gran osadía que conlleva por mi parte la aceptación de introducir este libro, no me cabe duda que sabiendo de Basallote y su relación con el signo, ciertamente el tema da para mucho. Para empezar, ya algunos de los poemas que integran esta serie, el poeta los pergeñó coetáneamente a las exposiciones anuales del ciclo dedicado al Dibujo Contemporáneo, resultado de las actividades de los Talleres de Creación Artística por mí impartidos durante estos últimos años y organizados por la Fundación Aparejadores de Sevilla. Empresa cultural de hondo calado en la ciudad, que tan alto tono alcanzó bajo su gestión, durante más de una década. Sabido es que Basallote es, en verdad, hombre de cultura esencial, sin simulacros. Así pues, la relación con Basallote me viene tanto de fiel cómplice en lo que a la cultura se refiere, como de un verdadero aprecio hacia su persona. Como digo, son ya muchos años de amistad, de reconocimiento y de respeto mutuo; a lo que por mi parte, debo añadir la confirmación de una persona entusiasta, de trato inmediato y sencillo, con un especial talante generoso y cabal. Cosa infrecuente y rara, de ahí que no sea extraña en él la condición de poeta. Una condición determinante ésta, cada vez más infrecuente de hallar; aunque, bien mirado, los poetas secularmente han sido referentes, personas ejemplares de gran pureza: verdaderos intérpretes del mundo, sus verdaderos aristócratas y sacerdotes. Quizás, la misma condición de la supervivencia moderna y la complejidad del mundo contemporáneo en que vivimos, han dado al traste con muchos de esos valores.

Destacar como necesario, al hilo de nuestro argumento, la muy frecuente afinidad de los poetas con el mundo del dibujo. Un hecho este que puede ciertamente constatarse en muchos casos de artistas interesados por lenguajes complementarios a su disciplina. Tengamos en cuenta que tradicionalmente los artistas han incluido en sus libros de poemas viñetas e ilustraciones, con el beneplácito de sus autores. Del mismo modo, también la práctica de la caligrafía oriental ha revelado la vinculación consustancial entre grafía y poesía, integrándose las disciplinas para alcanzar su máxima expresión en la vitalidad del trazo, quedando proyectada igualmente en la práctica de la pintura de paisajes tan extendida en el mundo oriental. Lo cual constituye un universo de signos que pueden justificarse, por tratarse, al fin y al cabo, tanto la poesía como, en definitiva, el dibujo, de dos tipos de escritura. Realmente ambas disciplinas, aspiran a expresar la unidad de nuestra percepción del mundo, rescatando y puliendo así determinadas experiencias sensibles o emocionales.
Precisamente una de las observaciones más agudas que se han hecho sobre el dibujo se la debemos a un poeta tan relevante como Paul Valéry, el cual señaló que existe una gran diferencia de ver una cosa sin un lápiz en la mano a observarla mientras dura el proceso de dibujarla: "hasta el objeto más cotidiano se transforma ante nosotros al dibujarlo". También fue Valéry el primero en considerar al dibujo como una de las tres grandes creaciones humanas, junto a la poesía y las matemáticas. Con su aguda clarividencia el gran poeta francés veía en la acción de dibujar un “juicio que habla al juicio”, asignándole un carácter eminentemente intelectual a la línea; en particular cuando ésta se ofrece descarnada, entonces es cuando se nos muestra visualmente su pureza. Valéry consideraba que, en esa sutil caligrafía de la inmaterialidad del trazo, era donde podía encontrarse al artista más creativo. Un mundo de posibilidades que ha recogido y analizado Hubert Damisch en su Traité du trait.

En realidad, el vocablo signo deviene del signum de los latinos, un término que se refiere originariamente a la función de congregar en un punto a diferentes unidades del ejército romano, una función también simbólica en relación con los elementos representados. En efecto, los signos a diferencia de los símbolos siempre señalan; refieren un anhelo o un hecho específicamente. Dicho esto, el título de El corazón del signo aparece ya por si mismo, como esclarecedor y sugestivo; tratándose, como se trata, de un viaje a las entrañas del trazo: de los trazos de lenguajes esenciales y primarios, de los lenguajes visuales no solo primigenios, sino también como un itinerario que se centra en una serie de vistas, en donde se desarrolla una actividad hermenéutica desde la misma poesía. Una actividad en la que el poeta aspira a descifrar aquellas producciones simbólicas, esquemáticas, que han sido establecidas como hitos y signos en los que, de un modo emblemático, ha quedado expresada algún tipo de civilización. Se trata, por tanto, de un viaje iniciado en la noche de los tiempos, a través del cual la humanidad, desde la más remota antigüedad ha venido refiriéndose a una acción u objeto que representa, sustituyendo a éste definitivamente para configurar otra realidad, por lo general de índole gráfico o esquemático que se refiere a otro fenómeno, objeto o señal.

Tan sólo el signo
es réplica del mundo
en sus aguas refleja
la inmanencia del sueño

Pero, los signos mantienen una gran utilidad simbólica y funcional en la vida moderna, y, en realidad, no han podido ser sustituidos o desplazados del todo por el lenguaje escrito. Lejos del mundo primigenio (por cierto, aquellos signos que más pueden interesar a Basallote y, por los que como poeta se siente magnetizado) hoy los signos como medio de comunicación, han mantenido sus propias variadas funciones, y no cabe duda que éstos se han hecho más útiles a medida que ha aumentado la demanda de comunicación inmediata. En este sentido, resulta curioso pensar un futuro globalizado de signos eficaces y universales. En todo caso, y con este punto de mira, siempre conviene, como hace nuestro poeta, sorprenderse ante su capacidad de transmitir, más que hablar de cosas inmediatas o sublimes. El alma romántica o simplemente sensitiva o cabal, siempre estará propensa a sobrecogerse ante este tipo de hechos producidos secularmente por el hombre.

El viaje al que nos invita el poeta, parte de las interioridades del trazo a los territorios del signo, para visitar las más variadas geografías. Geografías signadas del mundo: la significada América, la enigmática Asia, el fértil Sáhara…; lugares, conceptos e informaciones históricas, divinas, se suceden en perplejidades y encuadres de gran visualidad, asistidas siempre de metáforas fértiles y aciertos clarividentes. En este viaje se nos sitúa en imprevistas circunstancias, en interiores de cuevas o en abiertos paisajes desérticos…; permanentes referencias al tiempo. Un tiempo de viejas culturas ya desaparecidas y países deshabitados, en donde habitan mágicas intenciones sublimes.

Si para Shakespeare estamos hechos del mismo tejido que los sueños, para Basallote parece que los sueños estén quizás hechos sólo de tiempo, de un tiempo maleable y arcano en el que el hombre se abisma, misteriosamente, en lo indecible. En estos vértigos de la historia y de la existencia Basallote descubre categorías humanas universales, sentimientos borguianos, y, en definitiva, todo aquello que nos hace diferenciarnos de las cosas: las otras cosas que componen el mundo. En el corazón, digo, está el tacto, el oído y el olfato… la visión del dibujo y “los detalles luminosos”.

Su corazón sobre el latido de la noche
es el manto de sus estrellas,
luminoso pensil que en su ciclo
acapara la realidad del sueño.

En este sentido el poeta se sitúa a una distancia que es la de la misma confirmación o toma de consciencia de la historia. Su hermenéutica se reviste así de un cierto vértigo, en la constatación de su misma grandeza. Constatación y permanente referencia a lo efímero de la existencia, a la parquedad mínima del existir, frente a la gran memoria, frente a la constatación de la extensión monumental de tiempo, de sus huellas, de sus restos y ruinas. Momentos estos de una poética sublime a los que el poeta nos hace asistir, situándose en un posible Fuit hic  (Yo estuve allí). Así ocurre con la situación en la que parece participar de la escena misma del nacimiento de la escritura en la antigua Sumeria:


Diluimos en el tiempo
la forma de los objetos
y los hicimos cuña
en la fresca arcilla,
así del barro
surgió también
el signo que más tarde
anidara en el mundo.

Incluso constata la imposible visualización de mundos eternamente deshabitados :

donde sólo
viven los dioses
en su desierta
soledad.

El poeta muestra su gusto por la palabra densa, fértil y sonora, contundente y colorista, en la frontera de lo vertiginoso y barroco.


En el frutal
regocijo de sus volutas
la serpiente extendida
de su silueta
…


Con unidad de rasgos y lenguaje, esa misma grandeza de los hechos, de las producciones monumentales de la humanidad que constituyen sus argumentos fundamentales, conlleva también una melancólica deriva, como de enorme vanitas: espejo, sueño, sombra, luz, vacío…Otras veces la posición, en cambio, no es enjuiciadora o descifradora, ni siquiera ciertamente melancólica, sino desplazada, y que, al ser conscientes de ella, siempre nos hace sentir mínimos. Esa poética es la que Basallote nos quiere describir, transmitir; pero, al mismo tiempo el poeta se sobrecoge ante los mecanismos, no sólo de la percepción misma, de sus enormes posibilidades, sino de las infinitas posibilidades del espíritu. Ante los mecanismos de la gestación primitiva de las primeras imágenes, de las huellas, de las intenciones de los hombres del pasado, de los trazos: de su capacidad de síntesis, de transmisión, de abstraer y determinar el mundo.

De todos modos, la permanente referencia, casi obsesiva y barroca con la que paladea Basallote los poemas, se centra en una voluntad hacia la excavación de la memoria del tiempo, de los grandes hechos culturales de un pasado remoto, prestando oídos a las resonancias culturales más antiguas: Nazca, Tassili, Azapa, Arica, Pileta, Altamira… Un repertorio escogido por el autor que conforman el repertorio de emociones sintetizadas en este libro. Especiales lugares de referencia cultural e histórica que a la vez actúan como emblemas de sentido descubiertos en hechos sorprendentes y singulares, de otro tiempo y lugar, lo que ciertamente nos remite a algunas composiciones de los grandes poetas imaginistas, e incluyendo al mismo Borges. Vértigos del pasado, de la consciencia del mundo anterior y sus fragmentos.

Tengamos en cuenta, no obstante, que, finalmente, materia y signo son los dos accidentes de las huellas del tiempo, y el arte la evocación elegiaca de éste. En todo caso el trazo es algo oscuro, o lo contrario, algo luminoso, pleno. Los trazos quedan abiertos también a lo perplejo y a la incertidumbre. Comparable sólo, como el poeta mismo nos sugiere, a la inmanencia del sueño.


Juan Fernández Lacomba.

 Sevilla, octubre 2010



ENTREVISTAS-2. Fran Nuño para Revista "LETRAS"



REVISTA “LETRAS”

ENTREVISTA  A FRANCISCO BASALLOTE  POR FRAN NUÑO




1)¿QUÉ ES PARA USTED LA POESÍA?


Poesía y vida van irremediablemente juntas, de tal forma que hablar de poesía es hablar de la propia vida, lo que para quien es naturalmente hermético resulta francamente difícil. Además de sentirse pudorosamente despojado.

Ignoro qué tiene que suceder en los designios de las fuerzas de la creación para que uno sea poeta, indudablemente se tienen que dar una serie de circunstancias en el medio que coadyuven a emerger esa fuerza telúrica que yace en el corazón de los elegidos.

Poeta, ¡qué difícil, Dios mío! , me decía ese gran poeta que fue Julio Mariscal.
Difícil arrastrar una sed  y una pasión insaciables, difícil encontrar la palabra exacta, el espejo indeformable de la emoción, que la refleje al mundo… ¡Qué difícil…!


2)CUÉNTENOS CÓMO LLEGÓ A LA POESÍA. ¿CUÁLES FUERON SUS PRIMEROS PASOS?

No puedo descender a la memoria sin encontrarme en sus  profundidades la presencia de una luz y de un mundo de color que todo lo inunda: Vejer o mejor, mi Vejer infantil, el Vejer con más intensidad vivido, el de la adolescencia, el Vejer de un tiempo detenido en la memoria que define absolutamente mi poética, un Vejer que comienza en la primera luz y que de alguna manera termina en el poema de “Cuaderno de Buenavista”: “Por este arco salías/ a tu futuro; / en otra parte te esperaban/ las mismas ilusiones/ y la ambición más pura…”

Resumiría cuanto digo anteriormente en pocas palabras: Mi poesía es un frágil y humilde espejo de las emociones de un tiempo que se me adjudicó en el espacio más cercano al Paraíso: Vejer.


3)HÁBLENOS DE SUS INFLUENCIAS POÉTICAS.

En mi poética hay muchas influencias, la primera de ellas la de Julio Mariscal , con el que desde mi adolescencia en Vejer mantuve un corto pero intenso intercambio epistolar y cuyas enseñanzas fueron primordiales para intentar avanzar en este mundo tan personal y tan difícil de la poesía. Él me definió la trilogía que desde entonces preside o intenta presidir mi poesía: claridad, sencillez, emoción.  No puedo negar la influencia de Machado y la de los maestros del 27, especialmente el  Aleixandre de “Sombra del Paraíso”. Asimismo, las de Valente, Gamoneda, Pizarnik, Blanca Varela…,

4)AUNQUE SÉ QUE PUEDE RESULTAR COMPLICADO. ¿CÓMO DEFINIRÍA SU POESÍA?

Ya he dicho que hablar de mi propia obra es muy difícil, por esa sensación de autodespojamiento que supone. Sí podría definirla como ajustada a un sentido de la vida en la que priman los objetivos antes dicho de claridad, sencillez y emoción


5)SEGÚN SU OPINIÓN ¿QUÉ TIEMPOS ESTÁ VIVIENDO ACTUALMENTE LA POESÍA EN NUESTRO PAÍS Y MAS CONCRETAMENTE EN ANDALUCÍA?

Pasados afortunadamente los tiempos de ese frentismo “experiencia-diferencia”, que dividió artificialmente nuestra poesía, creo desde mi posición de crítico que en los últimos tiempos se ha producido una especie de resurgimiento poético de enorme trascendencia en el que conviven con grandes poetas-hitos como Pablo García Baena, J.M. Caballero Bonald, Rafael Guillén, otros poetas magníficos de brillantes trayectorias como Antonio Carvajal, Manuel Jurado, José Lupiáñez, Antonio Enrique, Juana Castro , junto a un plural y rico advenimiento de poetas jóvenes que libres de influencias reconocidas anteriormente y abiertos a las corrientes que los nuevos medios le facilitan constituyen un rico panorama poético, sin igual en cantidad y calidad.

6)USTED CULTIVA DE FORMA EXCEPCIONAL EL ARTE DEL HAYKU ¿CUÁL ES EL SECRETO PARA COMPONER UN BUEN HAYKU?

Siempre digo en mis talleres y foros los dos parámetros esenciales para que haya haiku: En primer lugar la definición de Matsuo Bashoo : “ Haiku es lo que está sucediendo aquí, en este instante…” y en segundo lugar la frase de Vicente Haya, un joven experto español contemporáneo: “ Fuera del haiku el yo del poeta…”


7)DESCRÍBANOS “ESTIRPE DEL AZAR”, UNO DE SUS ÚLTIMOS POEMARIOS (GALARDONADO CON EL IX PREMIO CIUDAD DE RONDA). ¿QUÉ SE ENCUENTRA EL LECTOR CUANDO ABRE EL LIBRO?


Ya he dicho anteriormente lo que significa para mi poesía ese tiempo primero donde la luz y el color en un espacio único, en el que al paso de los tiempos de la naturaleza, con el descubrimiento sensorial de su mundo se sobrepone un ámbito de amor y de cariño, determinantes en la memoria de un niño para fijar los límites de su propio Paraíso. La memoria de ese tiempo, tan presente por demás en mi obra, es la característica de “Estirpe del azar”, en la que se delinean con toda claridad las constantes de mi poética, o mejor de parte de mi poética.


8)COMO LECTOR DE POESÍA, ¿QUÉ PREFIERE, EL LIBRO ELECTRÓNICO O EL TRADICIONAL?

No hay nada comparable al tacto del papel, a ese cariñoso contacto con el escritor que se nos abre en la lectura. Existe una secuencia escritor-lector a través del papel, la tinta del punto final del escritor está fresca en el inicio de su primer lector.


9)USTED ES UN ESCRITOR INCANSABLE: POEMARIOS, ESTUDIOS, ARTÍCULOS, CRÍTICAS, PREMIOS… DÍGANOS EN QUÉ ESTÁ TRABAJANDO ACTUALMENTE.

Tengo varios frentes abiertos, quizás no tantos como dice Vd.: En primer lugar un poemario que sin nombre camina lentamente por mis días; en segundo lugar estoy preparando un estudio sobre haiku además de un libro de ellos, y acabo de concluir una Antología de mi poesía referida a Monumentos y Paisajes de Vejer, a instancias de su Ayuntamiento que llevará el nombre de “El tacto de Anteo”.

10) PARA TERMINAR, REGÁLENOS UN HAYKU COMPUESTO ESPECIALMENTE PARA ESTA ENTREVISTA.


Llega el poniente,
en el cañaveral
mueve plumeros




ENTREVISTAS- 1. "Villanueva al día"



 
ENTREVISTA EN LA REVISTA “VILLANUEVA AL DÍA”










-          La calidad de su obra poética ha sido premiada en diversos  certámenes, ¿Qué supone para un poeta tantas veces galardonado, que su obra reciba el Premio Internacional La Encina de La Cañada?

No todos los Premios son iguales, aunque aporten algo a la bibliografía de un autor. Cuando, como Vd. dice,  se tiene cierto número de galardones el autor escoge más dónde presentar sus obras en función de unos determinados parámetros, siendo los de seriedad,  difusión, calidad de los premiados anteriores… los principales.  Todos ellos se dan en este Premio, fruto del buen hacer de sus promotores, entre los que con gran respeto cito a Juan Ruíz de Torres y por descontado al Ayuntamiento de Villanueva de la Cañada.     


-          ¿Estos concursos cree que sirven para que los poetas se animen a publicar más?
-           
Gracias a los Concursos sale al público más del ochenta por ciento de la obra de los poetas españoles actualmente. Si no fuera por ellos numerosa obra poética importante quedaría inédita. Por determinadas circunstancias, en mi caso no llego a ese porcentaje, pero importantes obras mías no habrían visto la luz si no fuera por un Premio. Cuestión aparte es el reducido número de lectores de Poesía. Los poetas siempre están dispuestos a publicar más, nadie quiere cercenar su voz…

-          “Calendario Manuscrito” es el título del poemario premiado con el Premio Internacional La Encina ¿Cuál es el tema central del poemario?
-           
Si difícil es hablar de uno mismo, mucho más lo es  hablar de una obra poética, en la que intimidad y emoción deslindan un territorio personal.  . En realidad escribimos lo que somos, o más bien escribimos los signos de nuestra propia interrogación en una suerte de aprendizaje de brujos: “escribir un poema es ensayar una magia menor”,   diría Borges.

Este poemario sólo tiene entre sus versos tiempo, los días del tiempo
En el lema bajo el que concurría a este Certamen, estaba explícito lo que es : DIARIO y en la estructura secuencial de los meses, su justificación de CALENDARIO.

Los poemas se han  ido plasmando en él como una línea continua de emociones desiguales en las que sobre todo prima,  obsesivamente,  la  presencia del tiempo desde el instante del gozo actual hasta la mirada hacia el pasado y el futuro concluyentes en él.


-          Usted es aparejador de profesión, ¿Cómo llegó a la poesía. Su profesión influye en el estilo de sus poemas?
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Llegué a la Poesía mucho antes que a cualquier ocupación y por descontado a mi profesión de Aparejador, podría parecer petulante decir que la poesía nació conmigo, en un lugar ideal donde la luz y la blancura pusieron el soporte preciso para que se desarrollara esta vocación…

No puede permanecer invulnerable el poeta a su medio, en él se impregna, vive  sus emociones, aplica su prisma a ellas, en definitiva no puede dejar de influir la profesión en la poesía. En mi caso concreto, ha sido un eficaz caldo nutricio no sólo en el léxico que sin poderlo impedir está presente en mis poemas, sino incluso en determinadas obras en las que la profesión ha sido determinante: Manuscrito de Cartuja , Premio Orippo, 1976, nació de mi dedicación a la restauración del Monasterio de la Cartuja de Sevilla, con motivo de EXPO´92;  El lugar signado, Premio Antonio Machado 2006, está centrado en la Colegial del Salvador de Sevilla, cuyas obras de restauración están ahora terminándose. En todos mis libros hay una especial mención a la arquitectura, en especial aquellos en los que Vejer es de alguna manera protagonista.

Pero también me ha permitido emocionarme con el paisaje y la geografía, especialmente de Andalucía, como es patente en el libro Libreta del Caminante, de reciente aparición

Está suficientemente claro que ha influido en el contenido de mis poemas, más difícil sería hablar de influencia en el estilo.

-          El estilo de su poesía es depurado y breve con una clara tendencia a la síntesis. ¿Esta limpieza de estilo qué objetivo tiene?

Creo que el arte en general, pese a toda embriaguez de exuberancia barroca o excesos de formalismos, tiende a la simplificación. Recordemos a  Juan Ramón en “… no tocadla que así es la rosa…”, o los pintores de las vanguardias, la investigación y el logro de lo sencillo: Matisse, Modigliani, Picasso.., los poetas del 27, Valente, Gamoneda…

Creo que el objetivo fundamental, es la culminación de la propia búsqueda. En el fondo todos buscamos en el espejo la respuesta final, la concisa respuesta final, la enigmática “Rosebud” de Ciudadano Kane…


-          Es autor de más de veinte poemarios, ¿hay algún hilo de continuidad en sus libros de poemas?

Claro y sin fractura. Hay sin embargo espacios que libros inéditos definirían más. Pero es así. En general todo poeta está escribiendo siempre el mismo libro.  De mí dice ese gran poeta que es Manuel Jurado: “ poeta de un solo verso que está en el aire” 
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-          Se define como un poeta solitario lo que ha otorgado a su obra  originalidad e independencia.

Ya he dicho antes que es muy difícil, y arriesgado, definirse. Me basta recordar a Antonio Gamoneda cuando dice que “ la poesía es asunto que se resuelve en soledad” .

-          No obstante, su obra está recogida en varias antologías como “Sevilla al Habla”. ¿Se siente afín a alguna tendencia o grupo poético contemporáneo?

A lo largo de esta entrevista ha podido Vd. apreciar los hitos que he ido dejando: Valente, Gamoneda… A ellos añadiría, mi maestro Julio Mariscal, que me abrió los sentidos de la métrica y de la música oculta en los poemas de los clásicos, los poetas del 27, especialmente Aleixandre, Prados…

Claro que Vd. se refiere a tendencia no a magisterio. Le respondería con el aserto de Gamoneda…


-          Usted ha creado la Colección “ALARIFE” dedicada a la poesía sevillana donde se publican antologías de poetas actuales ¿Tiene relación con las nuevas generaciones de poetas andaluces?

Si, especialmente con los sevillanos y algunos excelentes poetas andaluces; aunque mi natural tendencia a la soledad me impida estar en más ferias…

-          Diferencias entre Vejer de su juventud de post-guerra y el tiempo actual en Sevilla.
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No puedo descender a la memoria sin encontrarme en sus más profundos estratos la presencia de una luz y de un mundo de color que todo lo inunda: Vejer o mejor, mi Vejer infantil,  … el Vejer de los patios de mi infancia, el naranjo y el melocotonero de mi abuelo, la celinda, la parra, los geranios… el Vejer de las azoteas  blancas, de los tejados empinados, de su cielo azul, de África, tan cerca desde sus pretiles… el Vejer de las noches serenas, en las que se oía el ritmo de las estrellas, la respiración de la luna, , reflejándose en la cal o el terso raso de la oscuridad callada… , el Vejer del levante, como desatada pasión de la tierra o de los suspiros de la Breña, lejana, a su impulso…al húmedo Vejer de los inviernos, al cariño marino del vendaval y al verde esplendor del musgo entre las piedras…

Dice Bachelard que  “La infancia está en los orígenes de los mayores paisajes…. La belleza primera fue tan fuerte que si la ensoñación nos devuelve a nuestros más queridos recuerdos, el mundo actual resulta totalmente descolorido”

Ese es el Vejer de mi infancia. Sevilla me acogió cordialmente; pero siempre he sido ante mi mismo un extraño. Dicen que uno es de donde vive; pero no es cierto: uno es de donde estuvo su primer  paraíso.


-          Defina el poder de los poetas de captar el detalle de las cosas, el instante .

Hablar del poder de los poetas, Dios mío ¡ En todo caso de una suerte de artificio o magia que le ha sido dada, para tratar la belleza de las cosas..! El detalle, como dice, el instante de la emoción anclado para siempre en el poema no creo que sea cosa de poderes, más bien de soplo divino…  


-          Ha escrito un Palimpsespto existencial, o lo que es lo mismo manuscrito antiguo que conserva huellas de una escritura anterior borrada artificialmente.

Creo que toda obra poética goza de las cualidades del palimpsesto y como Vd. bien dice “existencial”, es el mismo libro que antes mencioné, en él el tiempo va escribiendo sobre lo ya escrito, purificándolo , más de alguna manera asume lo anterior que nunca podrá ser borrada definitivamente… Queda siempre la emoción primera. 

-          Ha rescatado el haikú , estrofa y poemas de tres versos, utilizado por los poetas de la  Generación del 27 como Lorca , Machado, Alberti o Juan Ramón Jiménez. ¿Qué tienen en común con su poesía?

Modestamente diría que asumí hace mucho tiempo las enseñanzas del haiku, gracias a su gran introductor y experto, el Profesor y poeta Rodríguez-Izquierdo. Para mí fue un gran hallazgo, creo que era lo que necesitaba interiormente para darle a mi poesía la agilidad y la instantaneidad que necesitaba. El haiku ha sido para mí senda, camino de perfección, ascesis a la pureza de las formas. Su métrica de pentasílabos y heptasílabos ha sido el ejercicio que ha fortalecido mi poesía formalmente y al mismo tiempo, la filosofía zen, la concepción que los clásicos del haiku le dieron me ha permitido incidir en el gozo del instante.

Sería petulancia por mi parte hablar de coincidencias con tan grandes hombres, salvo la del oficio por ellos tan bien ejercido y en todo caso la constante búsqueda…



-          ¿Considera que hay grandes diferencias de estilo respecto a los poetas del siglo XX o por el contrario, se mantiene un lenguaje universal?

Una constante del arte en general y de la poesía en particular ha sido siempre la búsqueda, la apertura de nuevos cauces, nuevas formas de expresión…mas eso no quita la universalidad del mensaje, que al fin y al cabo se mantiene porque es el grito profundo del hombre…



-          ¿Han influido en su obra las nuevas tecnologías como internet?

Todo adelanto influye y condiciona al hombre. Mucho más aquello que implica comodidad de comunicación, facilidad de encuentros, la información actualizada…

-          Brevedad, lo esencial, el intimismo son rasgos de unos versos que destilan amor a Vejer y dolor por el fluir temporal y la muerte omnipresente .


Ya he expresado antes lo que significa Vejer en mi obra. El paso del tiempo ha sido una constante entre mis preocupaciones , no hay nada más que leer mi bibliografía y encontrarse: Breve Calendario en Piscis, Diario y Cábalas de Agosto, Tiempo deshabitado, Calendario manuscrito, Elemental memoria…, El tiempo, su paso, va formando los caminos por donde discurre la vida, por donde las emociones se manifiestan y es a la vez como diría Marguerite Youcernar : “gran escultor”, él forma esa escultura que es la vida… La muerte, omnipresente; mas no como una amenaza ni como un ejercicio de anacoreta, ni siquiera como apelación romántica… , la muerte como constancia de vida. En mi libro “De tan antigua presencia” el motivo es la presencia de ella en nuestra vida; pero no tengo un libro en el que no haya un epicureismo mayor, tan amplio canto a la vida….  

-          Investigador histórico se ha dedicado a investigar el Archivo de Indias, los primeros pasajeros gaditanos que emigraron a América. Dichas investigaciones, ¿qué le han aportado?
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A lo largo de casi una decena de años he investigado en el Archivo de Indias, todo lo relacionado con Los Pasajeros a Indias de la comarca de La Janda. Empecé interesado por la Historia de Vejer, investigando a los que de allí procedían, luego, las conexiones con los pueblos de la comarca me llevó a investigarlo y publicarlo en distintos medios especializados.

Fundamentalmente, estos trabajos me han proporcionado aparte de lograr datos interesantísimos sobre el perfil, las condiciones del viaje, los motivos de los mismos, etc. algo fundamental, la aproximación al hombre, palpar su vida, sus tragedias, su constante persecución de la quimera…   



“Villanueva al día”. Villanueva de la Cañada. Madrid. Diciembre, 2007.