viernes, 17 de mayo de 2013

RESEÑAS IV - NUEVA POESÍA SEVILLANA. Saray Pavón, "Grisicitudes"



RESEÑAS DE OBRAS
DE NUEVOS POETAS SEVILLANOS

GRISICITUDES de SARAY PAVÓN










CERTIDUMBRE DE LA ESTELA
Sobre GRISICITUDES de SARAY PAVÓN
CANGREJO PISTOLERO EDICIONES. SEVILLA, 2009



Nada hay más satisfactorio y al mismo tiempo estimulante para un viejo poeta, que ver crecer en  su entorno brotes de pujante vigor, unas voces que aunque proceden desde los más profundos abismos del tiempo y del latente corazón del hombre, vienen matizadas por su intensa  experiencia vital y en el timbre de su canto se modulan con certeza los acordes eternos de la auténtica poesía. 

En una de sus Cartas a un joven poeta Rainer María Rilke recomendaba al joven poeta  Franz Xaver Kappus: “Recurra a lo que cada día le ofrece su propia vida. Describa sus tristezas y sus anhelos, sus pensamientos fugaces y su fe en algo bello; y dígalo todo con íntima, callada y humilde sinceridad.” Y ese gran poeta andaluz que fue, que es, Julio Mariscal, le decía a quien esto escribe cuando era también un joven poeta: “…la poesía es siempre obra de claridad, de esclarecimiento, aunque necesite los arrebozos de lo oscuro,…Juan Ramón ha acertado en el concepto justo de sencillez: es decir lo neto, lo apuntado, lo justo… Emoción,… la verdadera poesía no consigue serlo hasta que deja de ser de uno para ser del lector.”

Sinceridad, claridad, sencillez, emoción, los cuatro cardinales de la auténtica poesía que definen el espacio poético de Saray Pavón (Sevilla, 1984), y marcan la certeza de una estela de luz en su opera prima,  Grisicitudes. Y decimos sinceridad  y la poeta habla: “Entonces el bolígrafo, tras vagar unos segundos por el papel/ deja de morderse la lengua. Las palabras ya no le dan miedo…” ¿Hay mejor autodefinición posible...? , Y decimos claridad y escribe: “Se murió en invierno, en medio de gente/  que exhibe su sinceridad a medias/ tintas y bosteza cuando la muerte/ apenas se presiente en esos días/…” Y  ¿no son sencillos estos versos?: “Hace frío. / El viento se cuela/ entre los pensamientos/ y no atino a lanzar/ la última sonrisa…”. Emoción que vincula: “Los cuerpos eran instantes sin uso, /  mi voz buscaba, a kilómetros/, tu guerra; dormida hablaba de ti/ mi boca e inerme latía el lucero/ de soledad…”.

Muerte, memoria, amor y desamor, son otras constantes de la eterna poesía que están presentes intensamente en Grisicitudes. En su primera parte denominada El ombligo es la primera cicatriz, la preside la negra dama en poemas de acendrada incisión: “Y se murió de pronto y sin motivo/ el grito que pende en la garganta,  sin dejar escapar ni un suspiro…”, asimismo el doloroso recuerdo en éste bellísimo poema denominado Caja de Pandora: “La Plaza de San Pedro/ es mi pequeña caja/ de Pandora. /De repente, un día cualquiera, me tropiezo con un vacío/ que estuvo lleno/ de  ti.” En la segunda parte Las hormonas, los cambios, hay como un descenso a la decepcionante verdad: “Hoy te escupo los versos a la cara/ La boca que besaste ya no existe…”, al abandono: “Te estoy tirando a la basura. Tus recuerdos, las fotos/ y los poemas que te escribí…”.La tercera parte Atuísmo, es un emocionante sendero de amor y desamor. Dirá “… Me anulo/ dibujando en tu carne/ un caer de mis soledades…”  y volverá a la memoria: “Nos habitábamos. / Vivíamos dentro/ de nuestras pieles….”, pero “Nos despedimos un día gris, / lluvioso, yo empapelaba/ mi ciudad blanca con noes/ y tu volvías a llegar tarde…”, “…los cuerpos eran instantes sin uso…”. Para concluir en el siguiente poemita: “Pero yo lo sabía: el amor siempre  acaba/ en nones”

Escrito en verso libre, alternando poemas de versos de arte mayor con otros de arte menor, en los que el ritmo interno es más patente. Tiene una tendencia a poemas cortos, con  una predisposición sintetizadora que predice un ámbito certero en su camino. Su formación estética, estudia Bellas Artes, se patentiza en  poemas visuales así como en un lenguaje rico en imágenes de enorme plasticidad.

Una opera prima de intensa expresividad y con una poderosa capacidad de emocionar que deslindan ya  con certidumbre, el camino de una poesía viva y de calidad.

©F.BASALLOTE
Publicado en Papel Literario, 5/04/2010

jueves, 16 de mayo de 2013

RESEÑAS IV - NUEVA POESÍA SEVILLANA. Pedro Luís Ibáñez, "El milagro y la herida"



RESEÑAS DE OBRAS
DE NUEVOS POETAS SEVILLANOS

EL MILAGRO Y LA HERIDA de PEDRO LUÍS IBÁÑEZ LÉRIDA










EN LOS EMPEÑOS DE LA LUZ

Sobre  EL MILAGRO Y LA HERIDA de PEDRO LUÍS IBÁÑEZ LÉRIDA.
Nuño Editorial. Sevilla, 2009


Dice Pedro Luís Ibáñez Lérida ( Sevilla, 1953) : “ La poesía es un honesto acto de creación y, por tanto, de concepción del mundo”, y en esa tarea de elaborar un universo  en el que búsqueda  e indagación de la luz  sean paralelas a la  construcción de la belleza con el instrumento esencial que definiría Machado , “palabra esencial en el tiempo”,  confluyendo en un mismo sentido los vectores del ego autobiográfico, de la pasión, del deslumbramiento del mundo y el éxtasis en sus delicias, del contexto social e histórico y, sobre todo, de la poderosa influencia del dolor y  la memoria , en un profundo y equilibrado sistema de fuerzas, con un fin determinado y claro: “ He venido para brotar/ vida en el desierto…” 

Y esta vida brota en un manantial-libro El milagro y la herida , en el que como dice Francisco Vélez, en un magnífico prólogo: “…Aquí es donde hallo la verdadera solidez –insobornable-  de este cantor que crea un estremecido verso con las pequeñas cosas hasta lograr esa visión lírica que reboza humanidad y luz propia…”… y ello con el instrumento adecuado, la palabra en “ El Poema, la muerte más detenida…”, dirá el poeta,   en el Proemio que antecede al poemario junto al poema “Esta dichosa ascensión de la palabra”  que “ recrea la llama cenital que aproxima/ el denodado y febril empeño en la luz.”


Consta el libro de tres partes, que constituyen tres niveles del yo trascendido: “Este tránsito: la senda hollada que dispone”, “En la contemplación; breve luz vencida” y “De esta levedad: ceniza de las pérdidas.”  . En la primera de ellas el poeta hace confesión y dice: “Vine para detenerme/ en las aguas de tu rostro…”, donde “ Brillan/ tus ojos como versos/ anotados en mi cuaderno.” y ese rostro se hace luz y sonrisa, cántico elemental, amparo : “Porque tu sonrisa es un canto,/ molinete de luz que me cobija…”  y a la vez anhelo  prodigioso que “ Hasta la extenuación me vive tu boca,/ habitada por la íntima palabra/ que te nombra como peces de agua,…” , aliento y soplo de vida , “ Hálito que se halla/ en la raíz de tu boca…”  para elevar el amor a la sublimación : “ Destapas la carne mansa,/ la entibias en tu pecho. Colinas de cielos encendidos…” , libre de ataduras  se pregunta : “¿A qué refrenar este delirio?/…/ Ensimismado en el sabor de los besos…”

En la segunda parte “En la contemplación; breve luz vencida”, el nivel asciende del yo personal e íntimo al mundo; incidiendo en el  sentido colectivo, así elevará su proyecto: “Propongo situar un mundo nuevo/ y quiero que lo hagamos juntos/ dando silueta y forma al porvenir,…” , en el que la amistad pone un ritmo de corazones acompasados en la noche: “ La noche extingue y cesa la palabra hueca;/ compartimos la deliciosa amistad paseando…”. Mas hay en esta parte un delicioso reconocimiento del mundo con detenimiento en el gozo de su descubrimiento: “¡Qué asombro poner el dedo en el cielo!” o “ Qué estremecimiento es éste, que deshace /-sin el menor recato y pudor-/la somnolencia de esta tarde malva,/ de efluvios nacientes en la fresca y tersa hierba…” , esplendor de la hierba que trasciende en olores: “ A  alhucema, el aroma que nace / silvestre y libertario en el campo,…”, o la hermosa genealogía que tiene mucho de unión con el mundo, como  esa confraternidad de los seres vivos entre si: “ Vengo de las raíces del árbol y su savia/ como tinta verde que escribe el prado,/ el mirto, el jaguarzo, el romero; …” y el paisaje que se hace de nuevo vida conjugada: “Planea sobre los pajizos girasoles,/ una cigüeña que morosa se aproxima/desde la verde perseverancia del olivar.” o espectacular fuego en el ocaso: “El cielo aventurado en el ocaso/ es un tren de cerezas mordidas,/ rojo almíbar de fuego esquivo/ que se apaga apenas prende…”, instantes sólo que subliman lo efímero.

“De esta levedad: Ceniza de las pérdidas” es la tercera parte, que de alguna manera vuelve a la primera en un juego circular como la vida misma, si allí el amor iniciaba un tránsito por la vida, aquí otra de sus formas se abre, ya no pasión ni descubrimiento sino dolor y ensimismamiento de la memoria, poniendo de alguna manera la charnela que une lo personal con lo colectivo. La sombra de la muerte de la raíz vital se hace aquí no sólo elegía sino rito: “… Voy poniendo / en la muerte que deshace,/lento discurrir de la memoria,/ el inveterado signo del rito…” , presencia en el recuerdo viviente: “En mí,/ porque fueron del rostro de mi padre,/ quedaron sus ojos celestes.”.Pérdida que  a veces es tan presente que “Reconozco su acento,/ es el mismo;/ el dolor,/ hizo su voz,/ de plata dormida/ y fría.” , aunque “ …su ausencia/vacía mis labios.”

Libro de madurez, en el que  los temas eternos de la poesía se manifiestan con la honda veracidad de su lirismo, no hay impostura ni artificio, verdad, verdad desnuda hecha palabra poética en un fondo tan bien diseñado como todo lo que sale del corazón. En cuanto a la forma, de una polimetría general que se decanta en algunos poemas con versos de arte menor constituyendo la parte mas personal e intensa del libro por su ejercicio de síntesis que aviva el poder de la sugerencia: “En mi corazón/ besana de almagre, /color del verso    . Estamos pues ante un poeta que tiene aún mucho que decir y que además sabe decirlo.


©F.Basallote
Publicado en Papel Literario,16/02/2010

miércoles, 15 de mayo de 2013

RESEÑAS III - POETAS ESPAÑOLES. Abraham Grajera, "El tiempo menos solo"



RESEÑAS DE OBRAS DE POETAS ESPAÑOLES


ABRAHAM GRAGERA   , EL TIEMPO MENOS SOLO





ABRAHAM GRAGERA   , EL TIEMPO MENOS SOLO
Pre-Textos, Valencia, 2012



Abraham Gragera. (Madrid, 1973), es  Licenciado en Bellas Artes, su primer poemario fue Desviaciones y demoras,1999,  en 2005 publicó  Adiós a la época de los grandes caracteres y ha sido incluido en varias antologías de jóvenes poetas españoles, siendo la última Quien lo probó lo sabe: 36 poetas para el tercer milenio, de Luis Bagué (Institución Fernando el Católico, Zaragoza, 2012) . No es el primer joven poeta que con tan poca obra aparece tan antologado,  ello  nos indica que es un autor que gusta desde perspectivas distintas aunque no cabe duda o al menos para nosotros, que también debe tener contactos  en el mundo del sector editorial  Además, Gragera ha traducido a  Louise Glück (Ararat, Valencia, Pre-Textos, 2008) y ha colaborado en la traducción de W. S. Merwin (Migración).   Colabora en la compañía de danza La Phármaco con la coreógrafa Luz Arcas.


Considerado un poeta posmoderno, suele  paradójicamente combinar    las formas tradicionales y el versolibrismo   aunque en su palabra se manifiestan los registros comunes propios de la poesía actual, no sin tocar un cierto culturalismo como se manifiesta  en el poema “Viejas plegarias atenienses”: “ Gracias dioses, por no habernos enseñados a ser únicos/…/ Gracias por vuestros dones, oráculos y leyes post-homéricas, por ser motivos de bellísimas estatuas…”  y sobre todo en el recurso a la écfrasis en el poema “La novia judía (Rembrandt)”, expresado en un diálogo mudo entre los  novios que “ se reconocen como humanos,/ como los signos del Talmud,/ en cualquier cosa, en la salud/ y en la carencia…/…”. Poesía, por otra parte rara, poco común, un nuevo clasicismo que recupera estrofas tan difíciles como la sextina o la décima :"Por qué es difícil escribir, / por qué no basta / el simple amor..."

En el recurso a la memoria escribe el hermoso poema “Remoto figurado” : “Las ciudades, las casas que nos contemplaron,/ las vidas que quisimos habitar por siempre,/ cuanto nos inculcó estas vagas/ nociones de belleza imposibles de extirpar, / lo que perdimos por no ser bastante,/ vuelve a menudo a nuestro lado, y calla./…”   

Poeta hermético, dirá en “Los años mudos” : “..también perdimos la palabra/ mucho antes de que supiéramos siquiera/ que la palabra existía…” y en “Ahora”  se cuestiona la propiedad de la palabra: “…que nada de lo dicho pertenece a quienes administran las palabras,/…” y, en el poema “La Poesía “ dirá de ella: “ Yo la imagino aún siendo capaz/ de imaginarlo todo sin hacer/ sentir a quien la escucha irresponsable / de sus propios delirios…”
Y en el eterno tema del amor, construye hermosos versos en los que tiempo y posesión se entremezclan  en el deleite del instante. En el poema  “Deuda” , dice: “Regresaré, sin mundo/ hasta tu cuerpo, mío/ como el hambre sin voz/ de tus campos de sombra/…/remontaré la sed/ hasta el primer pecado: /la alabanza perfecta.” . En la hermosa “Albada  dirá: “Espera un poco más, amor,/ que el mar está lloviéndonos aún,/…/   Que el aire se hará llama,/ como la voz aliento,/…”   Y en “Los insomnes” : “Hablan, mientras acunan en lo oscuro/ las cortinas el roce de los cuerpos,/ y en el cristal, el roce de la niebla/…/ El amor que murmuran sus dos cuerpos/ se ha asomado otra vez al primer día/…”
El tiempo menos solo, es dentro de la homogeneidad que se pide a un poeta posmoderno un libro heterógeneo, por no decir heterodoxo, ya que la hábil utilización de la métrica clásica lo hace destacar dentro de esta selva de poetas que huyen de los versos medidos  para encontrarse con un versolibrismo que a veces es pura prosa, y lo hace con la justa medida que le da la sonoridad que engrandece este libro, que en su misma dispersión  es una forma profunda de búsqueda .

©F.Basallote
Publicado en Papel Literario, 15/05/2013


martes, 14 de mayo de 2013

RESEÑAS IV - NUEVA POESÍA SEVILLANA. Martín Lucía, "Los desperfectos"



RESEÑAS DE OBRAS
DE NUEVOS POETAS SEVILLANOS

LOS DESPERFECTOS de MARTIN LUCÍA









EN LA SENDA EXACTA
A propósito del poemario LOS DESPERFECTOS de MARTIN LUCÍA
Ediciones La Huída. Sevilla, 2009


Hace poco tiempo, en una animada conversación sobre la poesía actual, nos decía  el gran maestro de la poesía española Félix Grande, al Director de este Papel-Literario y a quien esto escribe, que tuviésemos presente a la generación de jóvenes poetas, en torno a la treintena, que estaban construyendo un entramado poético de enorme riqueza y sobre todo de gran futuro. Ya lo habíamos detectado en estas páginas a la que hemos traído obras, generalmente premiadas, de algunos jóvenes poetas a los que no podemos dar representatividad de grupo, mas sí de síntomas de  promesa ya casi cumplida.

Y en ese mismo sentido de poesía cumplida, verdaderamente madura, sensatamente profunda, en la senda exacta de una prometedora fecundidad se encuentra  este libro Los desperfectos, de Martín Lucía ( Sevilla, 1976) , opera prima de un poeta que llega con este libro después de haber investigado todos los matices del discurso poético en los múltiples medios que la tecnología nos ofrece en estos tiempos y de haberlo macerado en su propio jugo poético para ofrecer lo que de ningún modo puede considerarse libro de un primerizo, sino obra entera, madurada, con el sello mayúsculo de la eterna Poesía. 

Consta el libro de dos partes: Yo y tu, y Nosotros, y un poema introductorio denominado precisamente Los desperfectos, que premonitoriamente nos dice que “Simplemente avanzamos en silencio/ entre multitudes/…/ A lo más, protegemos con disimulo nuestro pecho…”. Perfectamente construido, trata los temas constantes de la poesía con una exquisita factura, que se detiene fundamentalmente en los aspectos íntimos de su propia historia.

En la primera parte, hay como un círculo formado por la propia intimidad del poeta que asciende por la memoria desde el núcleo elemental de la familia hasta el amor. Así dirá sobre sus padres: “Sus manos/ siempre se adelantaron / al viento,..”  , sobre los  abuelos y la carga de historia amarga de esta tierra: “Mi abuela, recién cumplidos los ochenta y cuatro,/ ha sobrevivido a una guerra/ en la que la luna olía a pólvora…”, la habitación del hospital del abuelo: “ Tu habitación era muy pequeña,/ pero cabía un crucifijo. Entonces España era hija de dios. / Y siempre había un crucifijo./ Los médico hicieron lo que pudieron./ Pero fue poco”   ,la tumba del abuelo:  “Escribo sobre el ciprés que ama/ la labor callada de tu nombre.” , el hermano, memoria  tangible: “ Corríamos de horizonte en horizonte. /Incansables./Alborotábamos sueños…”  y sobre todo la memoria de la infancia: “ La lluvia leve/ me retrae a mi niñez…”  o “ Calles de mi niñez,/ fulgor,/ sol en las manos,/ ¿Dónde quedaron/ sus sombras frescas…/” , pero llega un momento en que  “Es fácil atender a la nostalgia…/…/ No volveré a ser niño…” , y el tiempo se hace “ Voraz azote…” , aunque  “Todo sucede de un modo determinado.”y el amor recibe el encargo de recibir cuánto queda de esperanza: “ Toma cada uno de estos huesos que te pertenecen/ y hazlos míos, amor, entonces.” , sublimación de las horas en el instante: “ No hay ya pues en nosotros más tiempo/ que el de los besos.” Culminando con la interrogación  que cierra los dos pronombres: “Cómo nombrarte, amor, y no desangrarme./ Cómo nombrarte , como decir tu nombre…”

En la segunda parte, Nosotros, el poeta se expande desde ese núcleo de intimidad y se hace colectivo, social e históricamente y sublima su experiencia en la poesía, forma de expresión de ese sentimiento que nace del yo pero que habita entre los hombres. 
Recordando el contexto histórico de un tiempo oscuro, el dolor se hace elegía: “Tardaste cuarenta años/ en decir palabras como Francia, cuneta o vencido….”/ o el recuerdo de que un 23 de febrero Blanco White abandona España: “…A su espalda el puerto de Cádiz. Los demás, restan en España./ A las espaldas de estos, el Lord Howard./ Y ninguno sabe que./ en ciento setenta y un años, exactamente/ se secarán gargantas…”· , sugiriendo que el tiempo iguala la historia, nada ha cambiado en este país. Movido por ese interés colectivo dirá: “Somos extraños. Unos frente a otros: extraños.”…mientras observa  como “Deambulaban sin ojos mientras gritaban/ más allá de la conciencia…”, mas “Los poetas nos dirigimos al centro de la Tierra./ Caminamos presurosos entre versos labrados./ Y soñamos…/siempre hemos sido sueños antes que hombres.” y “ Seguimos comenzando./ Nuestros poemas son pequeños/ y procuran sombra inmediata. No más./…/ Casi nadie conoce nuestros nombres./Y , aún menos nuestros sueños,…”.


Un libro de una profundidad insondable, que sienta las coordenadas de una senda de búsqueda en los intrincados bosques de la vida  y en los abismos inescrutables de la Poesía.

©F. BASALLOTE
Papel Literario, 9/02/2010

lunes, 13 de mayo de 2013

RESEÑAS IV - NUEVA POESIA SEVILLANA. Víctor García Liétor," Elementales de la consciencia"




RESEÑAS DE OBRAS
DE NUEVOS POETAS SEVILLANOS

"ELEMENTALES DE LA CONSCIENCIA"
DE VÍCTOR GARCÍA LIÉTOR










COORDENADAS DE POETA

SOBRE EL LIBRO "ELEMENTALES DE LA CONSCIENCIA" DE VÍCTOR GARCÍA LIÉTOR.
EDITORIAL "JIRONES DE AZUL". SEVILLA





Si ya en su “opera prima” Palabras exiliadas , Víctor García Liétor (Jaén, 1981), iniciaba un camino  no sólo de descubrimientos íntimos y externos, sino de manifestación de esa búsqueda en sus palabras, usando el verso no sólo como medio de expresión sino de definición de ese camino,  en estos Elementales de la Consciencia, incide en esa tarea de fijar claramente al inicio de esta senda de la poesía que le atrapa ineludiblemente sus coordenadas poéticas, a las que llama elementos y en cuya forma conceptual ha debido influir mucho su profesión de geógrafo. Si el poeta se manifiesta a lo largo de su obra, construyendo en su búsqueda el entramado sobre el que elevar su poética, sorprende este interés de autodefinición de su territorio poético, que indudablemente es un acto de valentía.

El título de la obra, dice el autor, “hace referencia a todas esas características que componen la personalidad del ser humano.” Y su estructura responde a una clasificación de dichas características: La primera parte, denominada Primarios personales, es en cierto modo una autodefinición fundamental, la segunda parte , Oscuros del alma, como insinúa el nombre se concentra en aquéllos aspectos de contradicción y desolación en los que la vida se manifiesta en su más triste papel mientras que el tercer capítulo, Experimentales , es una especie de recopilación poética de esas experiencias personales que pueden definir una trayectoria.

En este sentido de autodefinición citaremos unos versos: “Si yo te contara mi vida, una vida cualquiera/ verías posiblemente un horizonte inacabado.” en el que da fe de su intención vital a la vez de definir sus inicios, que con toda su energía vital de intenso presente, ratifica claramente en el siguiente: “Todavía no he sentido la plaga del mañana...”, transparente confesión de epicureismo en el gozo del presente , lejos todavía de esa enfermedad que es el mañana…

Profundamente sensorial, en su primera parte dirá del mundo natural:   “Sujeté el aire entre mis manos/ y sentí el poeta tribal/ que cruza el firmamento con mis ojos. /”, “Me roza la espuma blanca del mar…”, “ Paseo sintiendo el mundo/ miro la intensidad que me rodea/ con miedo de perecer en un suspiro…!”, “Entiendo el árbol verde y las gotas/ que miran desde arriba…”en el que “...la ciudad de tu cuerpo me enseña el camino…”.

En la segunda parte se manifiestan sentimientos profundos: dolor, incertidumbre, escepticismo, lágrimas…: “Hoy casi no te he visto/ y parece que te hayas muerto…”, “ Moriré de dudas y viviré de palabras...”, “ …Me tragué una espina/ y se me clavó en los años…” hasta que “ Descubro los pétalos a mis pies,/ regados por un mar de lágrimas/ que apenas siento.”

La tercera parte es una entrega al mundo y al amor. “El viento me trae el aroma de tus palabras,/ la brisa caliente de la vega de tus ojos…”, “ Yo quiero ser lluvia verde de tu bosque/ o ser la hierba a tus pies …” , “Te descubro en cada mañana que inicias con tus ojos/ y te sueño cada noche con el permiso de tus labios,../” , “ El mundo nace/ donde se crean los sentidos/ y el aliento de los labios...”, “ Hoy podría abrazarte./ Abrazar todo el ansia que contengo/ en un único beso y plasmarlo en las curvas de tu juventud.”

Y, un propósito final, servicio del poeta a la palabra: “Una vida, una vida, una vida/ quiero escribir toda una vida oculta/en el silencio blanco del rumor de la palabra”.

Un joven poeta, que se abre al mundo valientemente en la encrucijada elemental de sus coordenadas.


©F.Basallote
Pubicado en Papel Literario, 07/03/2009

domingo, 12 de mayo de 2013

RESEÑAS IV - NUEVA POESÍA SEVILLANA . Juan Antonio Brmúdez, "Compañero enemigo"



RESEÑAS DE OBRAS
DE NUEVOS POETAS SEVILLANOS

COMPAÑERO ENEMIGO de Juan Antonio Bermúdez













Sobre "COMPAÑERO ENEMIGO" de Juan Antonio Bermúdez.
Edita: LIBROS DE LA HERIDA. Sevilla





Cuesta mucho enfrentarse a una opera prima poética quizás porque supone el redescubrimiento lacerante de unos instantes de gozo perdidos en el tiempo que te pone delante del espejo  con la posibilidad de reencontrar el temblor primero, la ilusionada fruición de palpar las páginas impresas de lo que hasta entonces era pasión contenida y pasaba a ser emoción trasladable…


Sin embargo al leer Compañero enemigo de Juan Antonio Bermúdez (Jerez de los Caballeros, 1970), aunque cuesta enfrentarse a ese síndrome de la opera prima, la sensación no es la del tembloroso espejo sino la del certero artefacto que devuelve una visión no virtual de la existencia. Una certidumbre de la percepción del mundo y una actitud positiva de crear, de fabricar una estancia nueva , que hablan de compromiso y sobre todo de madurez.


Con un mandamiento comienza el libro: “Amar a cada uno por su nombre/…/ Amar a contrapelo, amar a ciegas/…”. Y en su cumplimiento queda el sendero donde errar a veces, así en la Segunda parte denominada EQUIVOCACIONES, VOCACIONES se lamenta: “...embutimos la muerte en las agendas/…/mientras la vida pasa y nos invita/…”, equivocaciones que provocan que “Casi todos los papeles que me nombran mienten...”, aunque “Cada sol inaugura y los días son olas/ que borran los pronósticos trazados en la arena..”,  errores, a veces, en la que la memoria es protagonista como “ Tahúr tramposo, la memoria/ baraja, corta y reparte la experiencia; el corazón, su cómplice,/ le ha marcado las cartas/” y otras veces culpable: “Todo regreso es un fracaso..”


En su tercera parte, COMPAÑERO ENEMIGO , incide en la solidaridad de los errantes y llama  “…bienaventurados los errantes,/ los que viajan sin mapa, sin destino,/ los que aman si urgir el estertor,…”a los que presentes “ Aquí delante, lejos,/ aquí están los desterrados,/ los inútiles, los ciegos…”/ y a los que pide el poeta  “Compañero enemigo, no te mueras/ ni me mates, ni huyas, ni te rindas/ que tenemos que hablar de muchas cosas..” y culmina esta parte afirmando “Conviene la tristeza/ necesaria/ no olvidar/…/ Conviene incluso la nostalgia../”


Sabedor de esto último habla en su cuarta parte, HAMBRE PARA MAÑANA, de que “Una mujer y un hombre alumbran/ con la luz de sus ojos/ el agujero negro de los siglos.” confabulación del amor que “…en ese tacto, luego reiterado/ hasta la confusión de los dos cuerpos, reconocieron un idioma antiguo;/ tal vez, sólo tal vez, se comprendieron”;  mas la vida es a veces cruel y exigente y como las ciudades los cuerpos y las almas están llenas de heridas: “Déjame que te abrace todavía/ sobre estas escaleras y estos puentes,/ sobre esta herida abierta…”  que seguirán viviendo “ cuando nuestra memoria quepa/ en una fotografía en blanco y negro..”


Termina el libro con un poema denominado CIRCULO. “Este papel, ahora blanco y liso/…/ se arruinará en silencio./ Y, arrugado y oscuro,/ volverá a oler a madera, parecerá corteza,/ será, de nuevo, árbol.”   En cuyos versos queda encerrada una cierta esperanza reciclada , lo que hace de estos poemas el inicio de una eterna repetición del mito de Sísifo que es toda creación poética.


©F.BASALLOTE
Pûblicado en Papel Literario, 28/05/2008


sábado, 11 de mayo de 2013

RESEÑAS III - POETAS ESPAÑOLES. Pureza Canelo, "Oeste"



RESEÑAS DE OBRAS DE POETAS ESPAÑOLES

OESTE de PUREZA CANELO









UNIVERSO PERSONAL
Sobre OESTE de PUREZA CANELO
PRE-TEXTOS. Valencia, 2013


Pureza Canelo  (Moraleja, Cáceres, 1946), aparece en el panorama poético en 1970 a raíz de la concesión del Premio Adonáis.  Entre sus obras,  destacan: Celda verde (1971), Lugar común (1971), El barco de agua (1974), Habitable (Primera poética) (1979), Tendido verso (Segunda poética) (1986), Pasión inédita (1990), Moraleja (1995), No escribir (1999), Dulce nadie (2008), Poética y Poesía (2008), A todo lo no amado (2011), Cuatro poéticas (2011).. Ha sido galardonada, además del citado Adonaís (1970), con los premios de poesía : Juan Ramón Jiménez (1980), Ciudad de Salamanca (1998), Francisco de Quevedo ( 2009),  Premio de Poesía Ciudad de Torrevieja.(2010), entre otros. Su obra ha sido traducida   al inglés y al alemán. Desde 1999 es Directora Gerente de la Fundación Gerardo Diego.   En 2008 recibió la Medalla de Extremadura como reconocimiento a su obra literaria.  .
Con el poema Mi Oeste, publicado en A todo lo no amado, inicia Pureza Canelo   el libro Oeste, "en el oeste / de mi estirpe",    un poemario sobrio en el que recorre, a través de sus  páginas, momentos de su vida con su río, el Jálama, el mundo rural en el que se crió y nacieron sus primeros versos, su particular universo extremeño,…al oeste.
En este libro Pureza Canelo, retoma el sentido íntimo del paisaje que definiría  Miguel de Unamuno al decir que  “.la potencia de la visión del paisaje (...) arranca del mismo origen que la potencia de visión psicológica.”, es decir su fuerza reside en el alma, como un espejo en el que se reflejan aquellos lugares únicos , ese “locus amoenus” en el que la dicha conjuga el espacio con unos instantes irrepetibles, espacios y tiempos del corazón, que definen una poética del paisaje singular en la que la memoria se diluye en el lugar y en el instante revivido con una intensidad que solo la poesía puede alcanzar, como lo hace esta poeta, imbricándose abiertamente en el sentir de lo hermosamente vivido.

Y es la memoria la que reconstruye: “…siento la ventana de mi madre donde veía amanecer con los primeros trinos…” y lo hace a veces en el dolor : “ …es la hora  desmayada en  recordar…” , y recordar los primeros versos : “Perderse en aquellas primeras luces del enamoramiento poético, habitación encendida de madrugada, …” . Aunque en su palabra prime sobre todo el ámbito recordado, su  vinculada posesión: “ Me debo a la intemperie para que los elementos decidan insignificancia y belleza….”. Mas será la tierra la única cómplice, la que de verdad sostiene la emoción en el fuego de los atardeceres únicos, la tierra y el agua, la vida que discurre lentamente: “Cuántas veces he clavado mis ojos en el Jálama. Con el toqué universo pues ha bajado a la sala donde escribo y yo he subido a toda luz que el cielo quisiera regalarme. Cima, faro múltiple, también ha sido fiebre y desolación. Pacto secreto entre nosotros.”  Y ese lugar revive aquel tiempo: “….todo eran lunas recién encontradas, vidrios convertidos en diamantes y  mercurio rubio el aceite olvidado en la vasija; los nidos que paseaba como sombrero, el ángelus de la torre llegaba a los campos según el viento,….” Y el descubrimiento de la poesía: “Con parecido afán empecé a escribir en papeles pequeños mal arrancados. Más tarde supe robarlos del despacho del padre. Después no sé qué paso. Sigo abrasada en ellos.”. Poesía  e iniciación: “…En esa edad de contemplación iniciaba los poemas de ignorancia que hoy me desesperan, la lengua niña desconocía el estilete de vivir para llegar a esencia.”. Y consumación y destino: “El poema como serpiente entre hojas que suenan, hablan (…): los años vuelven para mayor tacto. Alameda en la nuca del tiempo.”

Es Oeste una sucesión de instantes, fijados en la poética por unas coordenadas de espacio y tiempo, que ya no son sino el entramado donde lo que fue vida al socaire de los vientos de una tierra austera y luminosa se convierte en una palabra concisa y a la vez hermosa, llena de la música que emerge del corazón , del núcleo mismo de la poeta que en treinta maravillosos poemas en prosa nos muestra  una “Poesía frontal. Oeste puro” , es decir la tierra destilada en su más profunda verdad.


©F.Basallote
Publicado en Papel Literario, 21/04/2013