martes, 1 de enero de 2013

BREVE ANTOLOGÍA -X



EL SIGNO

I

En la cintura
del primer fuego,
fue traza de la luz
el signo,
                               estela
del poder,
                               espejo del mundo
la  sierpe de su cíngulo,
su voluptuosidad:
                               designio.

©F.Basallote. EN EL CORAZÓN DEL SIGNO.2011

EL TRAZO

I

Tan sólo senda,
deriva del azar,
delicado desliz
por el destino
al pairo de sus vientos.

©F.Basallote. EN EL CORAZÓN DEL SIGNO.2011

CALIGRAFÍA

I

Las alas en el pulso
bordean las volutas
del éter,
                inician el vuelo
entre los pétalos
de las rosas
                               y urden en el desliz
de las enredaderas
la senda de su río.

©F.Basallote. EN EL CORAZÓN DEL SIGNO.2011

GEOGLIFOS DE NAZCA

Tan sólo desde el cielo
se ven,
                sólo los dioses
las vieron,
                               tan sólo ellos
eran a la vez línea
recta que muere
                                               en el solsticio
o espiral
                que ensimisma
su duda,
                pájaro
o mono, araña,
astronomía pura
en la planicie seca
donde sólo
                                viven los dioses
en su desierta
                               soledad.

©F.Basallote. EN EL CORAZÓN DEL SIGNO.2011

GEOGLIFOS DE ARICA

Para Jackie Zverd en Arica
I

GIGANTE DE ATACAMA

Hacerte grande
no era sino acordar
imagen al concepto.

Signo de la grandeza
de un dios
                               a semejanza
de los hombres;
                               mas en contraste
inmenso y poderoso.

Tu grandeza sólo es
hito especular de las ideas
de aquellos hombres
a los que tus brazos
                                                bendicen,
todavía,
                 silueta agradecida.

©F.Basallote. EN EL CORAZÓN DEL SIGNO.2011

TASSILI

De ese paraíso perdido
quedan: el cazador
y sus hazañas,
la eternizada curva
tensa del arco
y la muerte de la gacela,
los rebaños del pastor
y las mujeres en la siembra,
que nos recuerdan
a las espigadoras de Millet,
y la altiva jirafa
de un tiempo de verdor.

Nada persiste,
                               tras el leviatán,
salvo los signos.

©F.Basallote. EN EL CORAZÓN DEL SIGNO.2011

LAJA ALTA

Pudo el asombro
inmortalizar el instante
mágico de Melkart
al irrumpir sus naves
en el brillante azul
del mar hundido,
así en el trazo
la vela muestra
                               su blancura
y los espolones
                               de la proa
su decisión de abrir
el mundo más allá
de este sitio
                               donde la magia
del artista convoca
en el rojo signado
el instante
                                para la historia.

©F.Basallote. EN EL CORAZÓN DEL SIGNO.2011

TAJO DE LAS FIGURAS

Danzan y danzan
alrededor del ciervo macho
las mujeres desnudas
y los hombres  armados
en la magia de un rito
de fertilidad
que el falo cérvido
nos sugiere en su roja
preeminencia.

Danzan y danzan
en el ritual
más viejo de la tierra.


©F.Basallote. EN EL CORAZÓN DEL SIGNO.2011
CUEVA DE LA PILETA

I

Desciendo al corazón
del hombre agradecido
a los dioses por el don
del pez cuyas escamas
fueron estrellas en el cielo
oscuro de su noche.


©F.Basallote. EN EL CORAZÓN DEL SIGNO.2011

CUEVA REMIGIA

I

En la valentía del alce
está el mérito de su trascendencia,
ante el arquero
el duelo exige la nobleza
que la pintura muestra,
frente al destino
cualquiera es víctima.

©F.Basallote. EN EL CORAZÓN DEL SIGNO.2011

ALTAMIRA

II

Toda la fuerza
del mundo en el bisonte
encogido, que tenso
entretiene el impulso
de su ferocidad.


©F.Basallote. EN EL CORAZÓN DEL SIGNO.2011







HITO

En la cima, la luz,
a sus pies la planicie
aluvial,
                los reflejos
del agua adormecida
en la paz primera,
                                               debajo
los cantos de los montes
sueñan el tacto de unas manos,
y el bosque , en su música, acoge
los sones preludiales
de un Paraíso.

Detiene su camino
en el confín del agua,
el rito de la luz
define el ámbito
de su destino.

©F.Basallote. EL CIRCULO DE BARRO. 2011

TERRITORIO
               Cultura de la Janda. Segundo milenio a. C.
VI

Danzan y danzan
alrededor del ciervo macho
en la magia de un rito
de fertilidad
que el falo cérvido
nos sugiere en su roja
preeminencia.

Danzan y danzan
en el ritual
mas viejo de la tierra.

©F.Basallote. EL CIRCULO DE BARRO. 2011


VIGÍA DE BUENAVISTA

Desde su altura
pudo el asombro
inmortalizar el instante
mágico de Melkart,
al irrumpir sus naves
en la brillante plata
del mar hendido,
con las manos moldea
el icono de su magia.

Ignora que el ojo del dios
lleva la espada de su tiempo.

©F.Basallote. EL CIRCULO DE BARRO. 2011


TUMBAS EN LA PIEDRA

Tumbas antropomorfas de Naveros

Excavamos la laja
a la medida de los cuerpos,

- alguien dijo que el hombre era medida de las cosas-

aquí expiarán sus pecados
antes del fuego,

luego serán un nuevo barro.

©F.Basallote. EL CIRCULO DE BARRO. 2011



WADI-BEKKA

“En las riberas del Wadi-Bekka, en el distrito de Sidonia”
IBN AL-QUTIYA

III

Como un alud
la muerte desde las colinas,
como cerco de fuego
las espadas ardientes
sobre la carne hundida
en la laguna.

IV

De las aguas podridas
surge el espanto
y el silencio de la muerte.

Sobre el cieno una niebla
que oculta las llaves perdidas.

©F.Basallote. EL CIRCULO DE BARRO. 2011

VIENTOS DE BASHIR

II

Desde las almenas sigo los devaneos del viento:

Cuando viene del sur, se estremecen las palmeras de nostalgias.
Cuando viene del este, en mis oídos el eco de los desiertos.
Cuando viene de poniente, qué delicia el rumor de sus olas,
mas
cuando viene del Norte, en su frío acero veo la claridad del presagio. 

©F.Basallote. EL CIRCULO DE BARRO. 2011

POSESIÓN

Suben la cuesta
como siempre lo hicieron
los vencedores:
en nubes de soberbia
entre lanzas altivas,
revestidos de plata
en los encendidos corceles
de la ambición.

Se reparten las casas,
las huertas y las viñas,
pero Ibn Yusuf
“taló …los sembrados,
huertos, viñedos y arbolados”
y el miedo habitó entre sus muros
mientras  la rica urdimbre
aprendida de Roma
era tristeza y desolación.

©F.Basallote. EL CIRCULO DE BARRO. 2011

INTERMEDIO CASTELLANO

IV

Alarde manda el duque
en la llanada,
en el padrón  la gente
de a caballo y de pie,
caballeros de gracia y de cuantía,
ballesteros, lanceros y peones,
todos presentes
ante el caballero del duque
y el alcalde mayor.

Mas hay quien dice :
Ya los alardes
son de dinero,
las lanzas crean herrumbre
en los rincones
y sólo competimos
en el vender.

©F.Basallote. EL CIRCULO DE BARRO. 2011

TIEMPO DE IMPERIOS

III

Del  pegujal saliste.

Como una caña al viento
se quebró tu destino,
en Yucatán,
Baltasar de Cuadros.

Sólo te queda el tiempo
de dar al capitán tus memoriales
para que la Ley cumpla sus designios
y en pública almoneda expongan:
“ Un vestido de paño pardo manchado de agua salada
y el capote comido y agujereado,
 una frasada listada de rreino bieja y una espada mohossa y bieja...”

El remate de tu vida:
sesenta y seis pesos y un real,
menos que el pegujal.

©F.Basallote. EL CIRCULO DE BARRO. 2011

CAMPO DE LEVIATANES

I

Es tiempo de tinieblas,
campo de leviatanes
y consternación, todo ha devenido
a su oscuridad mas profunda,
incertidumbre.

Nada importa el hambre ancestral
ni que el pueblo siga esperando
en este rincón de la historia,

©F.Basallote. EL CIRCULO DE BARRO. 2011

INTERMEDIO INDEFINIDO

II

Del Santo al Molinero
se perdió el campo,
el territorio sacro
de Buenavista,
profanado,
                               no importa
la Historia, ni el lugar,
el corto plazo:
un Carpe diem en versión cutre.

©F.Basallote. EL CIRCULO DE BARRO. 2011





III

Alta negrura
                               inescrutable,
ignora el  signo en las estrellas
y el latido de las constelaciones
que la ciñen,
                               su ritmo
es el desorden de la noche,
la ruta ineludible
hacia la nada,
su  fin profundo.

©F.Basallote. SOLO QUEDA LA NOCHE.2011

XII

El ónice de los espejos
sólo es la pátina
donde la noche
ratifica el holocausto
de los ocasos.

©F.Basallote. SOLO QUEDA LA NOCHE.2011


XIV

Hiere la luna
tu noche con los signos
de su plata,
                               señuelo
para falacias
de claridad.

©F.Basallote. SOLO QUEDA LA NOCHE.2011


XVII

¡ Oh, noche!,
que a unos labios ceñidos
por el fuego de los astros
besas,
                sedienta de negrura,
y
                               en el dulzor
de su profunda
                               oscuridad,
abres,
generosa de estrellas,
la miel de tus arcanos.

©F.Basallote. SOLO QUEDA LA NOCHE.2011



XIX

Ha tensado el arquero
la cuerda de la noche.

Lista la saeta
que cruzará las horas
                                               tenebrosas,
en el camino
del  hueco de tu ausencia.

Ha tensado la noche
la cuerda de tu sino.

©F.Basallote. SOLO QUEDA LA NOCHE.2011

XXII

Ves las estrellas
hendidas
en la negrura
de la noche,
                                como hitos
de eternidad e ignoras
que sólo son fragmentos
de un tiempo prestado.

©F.Basallote. SOLO QUEDA LA NOCHE.2011


XXXIV

La tarde ofrece
néctar de lluvia,
cada cristal
un filtro de veneno
de gris nimbado
que vaticina
su naufragio
en la  negrura de la noche.

©F.Basallote. SOLO QUEDA LA NOCHE.2011

XLVI

Ronda la noche
en cúpulas de pedrería
y zalemas de humo,
la negra dama.

Modulan los sillares
su silencio de piedra
al paso del cortejo,
como quien oye
el viento de su fin.

©F.Basallote. SOLO QUEDA LA NOCHE.2011


LII

En el cielo lascivo
                               de tu noche
serán tus brazos
el mármol de los fustes
que sostengan
la esquiva
cúpula de mis sueños.

©F.Basallote. SOLO QUEDA LA NOCHE.2011

LIII

Y descubrió la noche
y el oculto matraz
de sus aromas
en el vértice tembloroso
del  alabastro
                                de su cuerpo.

©F.Basallote. SOLO QUEDA LA NOCHE.2011


LIV

Siento como se anega
de tí la noche,
cómo,
                en tan hondo precipicio,
una voz de seda
convoca telúricamente
los pájaros ocultos
entre las ramas de su niebla.

©F.Basallote. SOLO QUEDA LA NOCHE.2011








En su luz septiembre era una dorada premonición de advenimientos.

En los cendales de la niebla como gallardetes de una fiesta, jirones de azul. 

Sobre los pinos un tenue vaho de quietud redondeaba las copas como un manso cielo de cúmulos verdes.

En la cal, las aristas justas de la sombra sobre su carne redondeada por el tiempo, diseccionaban las horas en su lentitud de medido compás.

Abría el tiempo sus puertas a un misterio.

© F.BASALLOTE. INDAGACIÓN DEL ALBA. 2011





La espada de la luz cortaba el corazón del mediodía y del oro de la piedra saltaban esquirlas solares.

Sobre la blancura de la cal los azules diseños de los ángeles batían sus alas.

Tras la umbría de los postigos, carcomido de sombras, el bosque tupido de amarguras…

Sobre salomónicas columnas de nácar el dosel del ámbar bajo el que un adolescente sueña.

© F.BASALLOTE. INDAGACIÓN DEL ALBA. 2011







En las alas de las golondrinas habitaba un diseño del cielo.  En su vuelo trazaban líneas incomprendidas,  en un intento vano de trazar el signo.

Mas todo estaba dispuesto para su ejecución, en sus pergaminos el tiempo lo había previsto. Era claro el designio.

Entre las nubes quedó, como solía, tan sólo la incertidumbre.

© F.BASALLOTE. INDAGACIÓN DEL ALBA. 2011




Se hizo la luz dorada en las nubes del camino. Como en los paisajes de Turner los rayos del sol atravesaban las cúpulas inmensas de los pinos centenarios y traslucían en los cúmulos del polvo como una luminosa aureola de nácar que envolviese a los peregrinos.

La senda era una aurora prolongada hasta el centro del misterio.

© F.BASALLOTE. INDAGACIÓN DEL ALBA. 2011




Te quemabas en las dulces candelas de la noche, en el  fuego que arde en los labios incesantes del fulgor de su negrura, en los brillos que enciende el deseo en los ojos que te deslumbran, en la cósmica fuerza que repiten tus latidos.

Oh ¡ el fuego veloz de los instantes sublimes de la noche.


© F.BASALLOTE. INDAGACIÓN DEL ALBA. 2011



De amarillo cadmio y de azul ultramar se viste la memoria con tanta luz evocada.

El mar en julio,  solitario sonido que vuelve en sus lomos de espuma y peces que nadan orlados de estrellas de plata.

La arena, luminosa blancura, que moldea tu cuerpo como una mano amorosa, como un cálido abrazo de luz adherida.

Vertical, el sol, planta las columnas de su templo de oro indestructible en el soporte del traslúcido arquitrabe de su dominio.

En los besos de la brisa el aliento perfumado de sal y de esencias abisales henchidas de misterio.

En el centro de tanta belleza, tú, imagen recordada.

© F.BASALLOTE. INDAGACIÓN DEL ALBA. 2011




En las caderas de agua de las náyades el ritmo de la clepsidra no nos eximía de su voluptuosidad y en la música que el plenilunio tañía en las copas de los pinos, las variaciones de la dicha  se diluían en un universo de color y magia que escanciábamos en las cráteras turgentes de los labios, embriagados de luz, felices dioses de una efímera edad dorada.
© F.BASALLOTE. INDAGACIÓN DEL ALBA. 2011



Lenta, la marea, al bajar va desnudando las rocas como desvestimos el dorso que amamos en el deleite de la candencia de su tiempo.

© F.BASALLOTE. INDAGACIÓN DEL ALBA. 2011


Cuerpo solo, abandonado en las profundidades de su alma, como estatua yacente sobre la arena.

Qué buscas en ti que esta claridad no te alcanza, qué incertidumbre que estos labios suaves de sal en su beso no deshagan.

Qué deseo que tan luminosos dioses no te cedan.

© F.BASALLOTE. INDAGACIÓN DEL ALBA. 2011


Como en un vaporoso y dorado paisaje de Turner, así la niebla del recuerdo.

Fundidos sus grises en cúmulos de amarillo de Nápoles, en sus heridas traspasan los débiles rayos de un tímido sol ante la incertidumbre del océano traslúcido de la mañana.

En las perlas de tu dorso, sus lágrimas de agua. 

© F.BASALLOTE. INDAGACIÓN DEL ALBA. 2011




Dónde están aquellos cuerpos dorados, hijos de un sol amante en cuyos brazos lucían esplendorosos,  plenos de luz, dioses tangibles con pedestales de sombra, ágiles atletas en el circo presidido por su alto cenit.

Dónde, aquellos cuerpos ceñidos al mar y al viento, mecidos entre olas de amor y espuma, ágiles rayos en la  oscuridad de su verde secreto .

Dónde, aquellos cuerpos hendidos de luna llena en la premura iniciática de los ritos ancestrales.

Dónde, dónde se fue ese tiempo cuya voz de cristal azul el aire, vacío, nos trae.


© F.BASALLOTE. INDAGACIÓN DEL ALBA. 2011






U
na vez más te has perdido en los extraños laberintos de tu sino
y vuelves a culpar a los vientos y al timonel,
a tan blanda y dócil arboladura
o
a la aguja de marear;
mas no a ti, piloto sin derrotero.

En el corazón llevas la quiebra de tu singladura,
el desvío de tu derrota,
la locura de la mar arbolada
y el mismo núcleo del huracán,
 la incertidumbre en  que naufragas,
triste navío sin destino.


© F.Basallote. AGUJA DE MAREAR. 2011



S
ortilegio de las cartas
es magia de sus líneas,
la trama donde se pierde
el bauprés de la ventura,
laberinto de sus cruces
son los signos de derrota,
artilugios simulados
para confusión del viento
y de su rosa, del arte
de marear y de su norte.

Sobre ellas el ágil trazo
azul del derrotero
y en el arco del compás
la constancia de la duda.

Sortilegio de las cartas
es el destino del viento.


© F.Basallote. AGUJA DE MAREAR. 2011


E
n su luz el alba era una dorada premonición de advenimientos.

En los cendales de la niebla como gallardetes, jirones dorados. 

Sobre las olas un tenue vaho de espuma redondeaba sus crestas como  cúpulas de  cielo de estío.

En el timón, las aristas justas de la sombra de los palos diseccionaban las horas en su lentitud de medido compás.

Abría el tiempo sus puertas a un misterio.



© F.Basallote. AGUJA DE MAREAR. 2011




L
os blasones decrépitos
y las banderas desoladas
ornaban los celajes de la niebla
como hitos de tristeza.

De humo y nada
                                               tu derrotero

En la tarima,
como armas herrumbrosas,
 los  himnos y los poemas.



© F.Basallote. AGUJA DE MAREAR. 2011



 S
eguías al sol, en su sombra
te alzabas como un dios menor
aureolado de ámbar.

En los matices dorados
 de las tardes el aire transmutaba
 en una cábala los signos
ocultos de su magia.

El mar te abría sus caminos como una amante
que acogiera tus designios.

Hacia donde el azar te lleve,
allí tu sitio al viento del destino.



© F.Basallote. AGUJA DE MAREAR. 2011





E
n el alba de los tiempos todo eran tules de brisas,
goletas henchidas en el pecho altivo,
arboladuras de nácar y azúcar,
trinquetes y masteleros de palisandro,
 de júcaro y  caoba la carena,
cuadernas y quilla de palocampeche,
oro en el índice del bauprés
 cazador de soles recién nacidos,
ausencia de celajes en la transparencia del aire de claridad de plata.

Gozo es el recuerdo del arribo a  la primera  luz amanecida. 



© F.Basallote. AGUJA DE MAREAR. 2011




G
rabado en los sillares de los muelles de los puertos el signo de tu paso
el anagrama de la estirpe del azar
bajo la verdina de las algas de los días,
de su rutina liminal de mar ,
símbolo oculto de viejas escalas
de antiguas ocupaciones de amor y desencuentros,
de brújulas imantadas por nortes imposibles,
de negocios con impávidos espejos
que te devuelven con creces el interés de tus perdiciones,
la interminable ruina de los naufragios,
inconstante Erato.


© F.Basallote. AGUJA DE MAREAR. 2011






Todo se ha detenido
en su ensimismamiento,
en los rosales de cristal
de hielo apenas el rojo
fruto es un estallido
inútil en el centro
oscuro del parterre
como una voz extrema
que quisiera dejar
constancia de los pétalos
cedidos al imperio
de su belleza.

Todo está quieto
esta tarde de invierno
salvo el tiempo que nos engaña
en el terciopelo del musgo
y en las briznas perladas
de la hierba, mientras late
en el débil reloj de nuestro pulso.

©F.Basallote.  GOTAS DE LLUVIA.2012


Tras los cristales
palpo la niebla,
tan inmediata nube
derrama en mi alféizar
sendas de incertidumbre,
en su masa sin fin
el triunfo del reducto,
tan próxima presencia
liminar, el círculo gris
de su agobiante sima,
tan inmediata nube.

©F.Basallote.  GOTAS DE LLUVIA.2012



Extraño esta luz tenue
tamizada por la neblina
que viste de gris serio,
casi fúnebre, mi mundo.

Qué pasa con el cielo azul
que queda allá tras ese manto
liminar que cercena el horizonte.

Como sombras de un tiempo
erramos por este ámbito
en busca de los hilos
de la luz, de la urdimbre
de su trama, sustituida
por este magma gris
donde la claridad
es un concepto físico
no el privilegio de la luz,
el sortilegio de sus rayos.

©F.Basallote.  GOTAS DE LLUVIA.2012





No sé cuando saldré
de esta cárcel nubosa
a la que me confina
el invierno,
                        la luz
filtrada por un cielo
gris,
            espeso,
                        opresivo
que día a día se abre
en mi ventana como
un repetido cuadro
de Turner,
                        sólo niebla.

©F.Basallote.  GOTAS DE LLUVIA.2012



Y he de volver
a mirar hacia el tiempo
que se esconde en espacios
remotos, en los ámbitos
dispersos del olvido
cuando un dolor se cierne
tan cercano como piedra
que palpabas,
                        como agua
que pulía,
                         corriente,
la jabaluna de esas
cuestas que ahora bajas
mirando en ti,
                        aquel tiempo.

©F.Basallote.  GOTAS DE LLUVIA.2012


Ésta es la misma lluvia
de aquellos días,
con igual persistencia
que la que nos humedecía
bajo los canalones
los huesos y el cartón
de los zapatos,
tras resumirse en las paredes
de la cocina
y hacerlas llorar de ocre.

Es igual su ruido en la noche
cuando encogidos
bajo un querido pañolón
la oíamos caer bajo los arcos.

Lo mismo suena
en la memoria,
tan persistente lluvia.

©F.Basallote.  GOTAS DE LLUVIA.2012


Tiene el vendaval
otra fuerza:
                        la de vencer
al tiempo, en él memoria
y cántico,
                        rumores
de bosques olvidados,
espuma de las horas
entre los dedos…

Tan palpable temblor
en la noche,
                        rugido
de la bestia en la sangre
renovada,
                        siempre la fuerza
del vendaval,
                        evocación,
                                               victoria.

©F.Basallote.  GOTAS DE LLUVIA.2012




Un día más
de este pluvioso invierno
oigo en los cristales la lluvia
que viene de poniente,
su conocida música
me despierta otro día
y me hace recordar

- no sé porqué todo el recuerdo
son días eternos de lluvia-

largos inviernos tristes
de lluvia y niebla.

Un día más,
un niño con un abrigo gris
saltando en la memoria.


©F.Basallote.  GOTAS DE LLUVIA.2012



Como marea sube
lenta la tarde
o baja,
            de un oscuro
destino en el espacio
o  en el tiempo,
nos envuelve,
                         sutil,
en la trama de seda
de sus hilos de araña,
siempre igual,
                        veleidosa
ramera,
                        en la dulzura
de su entrega el oculto
signo de la premonición.


©F.Basallote.  GOTAS DE LLUVIA.2012




Quién rasgará la seda
oscura que te envuelve,
qué mano poderosa,
qué cuchillo de luz
hendirá las volutas
de ese cuerpo de niebla,
de ese negro arquitrabe
de excelsa incertidumbre
en que te eriges, vana
ubicuidad de sombras,
en las altas cimeras
donde nace el olvido.

Quién, qué arcángel fluyente
de espadas encendidas
descenderá a tu seno
de sellados vitrales
para descifrar signos
y cábalas ocultas
en los altos linderos
donde el tiempo culmina
la sed de su vorágine.


©F.Basallote.  GOTAS DE LLUVIA.2012


Palpo la noche,
qué extraña sensación
el vacío del tacto,
la desconcertada memoria
de la luz,
                        y el hallazgo
en su cárcava oscura
de la raíz de la nada,
del verbo cercenado
y el dolor de magnolia
herida en los senderos
ocultos del poema
que nunca escribirás.

©F.Basallote.  GOTAS DE LLUVIA.2012

   

BREVE ANTOLOGÍA -IX



TAN SÓLO BRUCKNER
cuando atardece.

No existes,
ni aun la noche presentida
que me devora,
tan sólo Bruckner
y su Sinfonía número cuatro,
Romántica.

©F.Basallote. CALENDARIO MANUSCRITO. 2007

DE TERCIOPELO
el antifaz
sobre la máscara,
así el engaño es doble
y si una mentira hiere
a la otra resta
la suavidad del tacto.

©F.Basallote. CALENDARIO MANUSCRITO. 2007

EN EL CRECIENTE
de Piscis,
                 el agua lustral
de la lluvia:
pureza de la nada,
la desnudez
hacia la iniciación
del nuevo tiempo.

©F.Basallote. CALENDARIO MANUSCRITO. 2007

DE NUEVO ABRIL,
de él te vistes de luz,
tan intensa y tan breve
que brillas
tan sólo un instante,
fugaz 
estrella sin destino.

©F.Basallote. CALENDARIO MANUSCRITO. 2007


VIMOS BROTAR
la sangre del hibisco,
la sangre
en cálices abiertos
que volveremos a beber
en el recuerdo
de esta tarde de mayo
al pie de los magnolios
y del silencio.

©F.Basallote. CALENDARIO MANUSCRITO. 2007

 DESNUDA EL ALABASTRO
la trama de su urdimbre:
serpientes de negrura
tejidas con la sangre
arborescente de oligistos
y celajes de niebla.

En el trasluz,
impura, su belleza.

©F.Basallote. CALENDARIO MANUSCRITO. 2007

EN LA CLARIDAD DE LA ARENA
el silente abrazo de la mar,
ni ola, una suave seda azul
sin tiempo, lenta, muere
en la sed de los últimos guijarros,
 mientras, caminas
rodeado de luz,
hacia tu oscura tierra.

©F.Basallote. CALENDARIO MANUSCRITO. 2007

LA MISMA ESPUMA
del sol en los castillos del viento;
pero vibra un extraño celaje
en el seno del aire
que altera los ritmos antiguos
escritos en la  piedra.

En la blancura de las bóvedas
olvidos de cal-

©F.Basallote. CALENDARIO MANUSCRITO. 2007

EN SU EBRIEDAD 
el verde resplandor
de cataratas de dulzuras.

Prestas las cráteras
a la erupción de sus volcanes
arderán los sarmientos
en las candelas de Dionisos
mientras brindamos,
conscientes de su pérdida,
por tantas años
que se fueron, aun ardientes.

©F.Basallote. CALENDARIO MANUSCRITO. 2007


EN EL ESPEJO
plegada a sí
la imagen busca
en su interior
el germen de su dúplica
ante la magia
que anticipa su fin.


©F.Basallote. CALENDARIO MANUSCRITO. 2007

ÉSTE ES EL ÓBOLO DE LA TRISTEZA:
la incertidumbre del crepúsculo,
sólo en la niebla el nácar
borroso de un sol
emerge como un hito
o enseña estéril
cuando todo termina
en el naufragio
de la memoria.

©F.Basallote. CALENDARIO MANUSCRITO. 2007





AL HOJEAR UN LIBRO
encuentras una carta
antigua que, de pronto,
te devuelve a un tiempo pasado,
fragmentos de tu vida
que, fosilizados,
reincorporas a tu historia,
expuestos nuevamente
al viento del olvido.

©F.Basallote. CALENDARIO MANUSCRITO. 2007




QASBA

El 15 de agosto de 1238 subió a Al-Hamra; la examinó, marcó los cimientos de la fortaleza….
ANONIMO DE MADRID Y COPENHAGUE.  

En la vieja alcazaba
mi mano,
            la diestra de Al-Ahmar,
levantó muros
                         y torres quebradas.

Fortalecí el alcázar rojo
con el aliento de la sangre
derramada y edifiqué mi palacio
sobre la ciudad,
                        como nube
que la cubriera.

Y encendí todas las antorchas.

©F.Basallote . CIMERA ENCENDIDA.



PASAJES  DE FUEGO


Desde el Albaicín


Ante mi, prendida muralla,
reverbera tu luz; el fuego
devasta los antiguos esquemas
con sus labios, deseo
es el nombre  de la desolación
y el holocausto.

 Qué hay tras las oscuras
palabras reescritas
por el destino
tras la grácil silueta
del ciprés y la dócil
materia de los mirtos,

Qué historia será escrita
en estos pasajes de fuego.

©F.Basallote . CIMERA ENCENDIDA





BARAKA

Salón de la Barca

Bendición en la espera
y suerte a ti que vienes
a ver las maravillas
de este lugar.

Bendición en el gozo
de sus delicias
y suerte, cuando en el camino,
seas vocero de esta luz.

Bendición para tus ojos
y suerte por tenerlos.

©F.Basallote . CIMERA ENCENDIDA



CELESTE

“ …El que creó siete cielos superpuestos…”. Corán. Sura LXXVII
Salón de Embajadores

Bajo los siete cielos
del  Profeta, el octavo,
azul y aúlico.

Sobre él pisamos
humildes ante el peso
de la belleza
y abrumados por el misterio
permanente de su luz.

©F.Basallote . CIMERA ENCENDIDA


ARMONÍA

Patio de los Arrayanes

He visto el palacio flotante:
los  arcos que brotan del agua
como nenúfares de mármol
las alas de la brisa
detenidas y las almenas de oro
aureoladas de mirto.

En el juego del agua
la armonía del sueño.
©F.Basallote . CIMERA ENCENDIDA



OASIS

Patio de los Leones

Vienes conmigo
al oasis de las altas palmeras
de mármol, al dulce jardín
dorado del  oculto paraíso.

Vienes conmigo
a la alta nube
que en las fauces de mármol
en perlas se derrama.

Ven, recolectemos este esplendor
en nuestros corazones
sea cristal de nuestros ojos
este agua.

©F.Basallote . CIMERA ENCENDIDA




AL-YANNA

¿Por ventura este jardín no nos ofrece una obra cuya hermosura no quiso Dios que tuviese igual?
IBN ZAMRAK. Casida en los bordes de la Fuente de los Leones

En los espejos
de  mármol,
las columnas
del aire,
            sostienen el oro
filtrado de la tarde.

En el murmullo
del agua, las ocultas
sílabas de la magia
tamizan su desvelo
sobre los leones de Judá.

Los altos baldaquines
del paraíso
están dispuestos para el ágape.

Flota en la brisa
el detenido aroma de unos pasos.

©F.Basallote . CIMERA ENCENDIDA



OCÉANO CONMOVIDO

Mirador de Daraxa

Este es el palacio de cristal
dice la bella casida
y replican los aliceres
y los mocárabes
y el tiempo detenido
en esta luz, en este océano
de espumas transparentes
en el que navegamos
perdidos entre sueños.

©F.Basallote . CIMERA ENCENDIDA



TAN SÓLO TIEMPO

Alberca del Partal

Ves cómo el agua
no sólo es música y espejo,
es tiempo que se para
 en nuestros corazones.

No río que nos lleve
al mar de sus designios
de azar o de costumbre.

Aquí, somos el agua
que fluye sobre el olvido,
sobre el espejo de sus sombras,
tan sólo tiempo.

©F.Basallote . CIMERA ENCENDIDA




ESPEJO

Generalife. Patio de la Acequia

En tu espejo me miro
y en el temblor del agua
veo el tiempo olvidado.

En el socaire de tus muros
los pétalos de las magnolias
perfuman el recuerdo
mientras sangra la salvia
en el seno del mirto.

En el tapiz del tacto
mis dedos en tus mármoles.

©F.Basallote . CIMERA ENCENDIDA





LUBRICANES



Te bañas en la aurora
en la desleída blancura
de su luz y es tu piel
estrella de la nieve.

El crepúsculo ciñe
con su oro tu cintura
y en tus senos de miel
es luz tanta dulzura.

©F.Basallote . CIMERA ENCENDIDA




GACELA

Jarrón. Museo de La Alhambra





En el ámbar rizado
de tu dulce curvatura
destila en miel el vértigo
de su ambrosía,
un voluptuoso viento
que en éxtasis limita
el arco de sus pétalos azules
conmovidos en los destellos
de tan inabarcable luz
que en su perfil de estrella
en dulce temblor habita.

©F.Basallote . CIMERA ENCENDIDA





La luz desciende
en esplendor dorado,
bosque encendido

©F.Basallote. EN LOS SENDEROS DEL BOSQUE.2008

El viento pasa
entre los chopos secos,
lo oyes silbar

©F.Basallote. EN LOS SENDEROS DEL BOSQUE.2008


Cruje una caña
en el cañaveral.,
pasa una sombra

©F.Basallote. EN LOS SENDEROS DEL BOSQUE.2008



Oigo silbar
el viento en la arboleda.
Abre el paraguas

©F.Basallote. EN LOS SENDEROS DEL BOSQUE.2008

Conmigo va
a mi compás, mi sombra,
no me abandona

©F.Basallote. EN LOS SENDEROS DEL BOSQUE.2008



En el arcén
una mancha violeta,
florece el cardo

©F.Basallote. EN LOS SENDEROS DEL BOSQUE.2008


Sobre la arena,
hasta que llega la ola,
unas pisadas

©F.Basallote. EN LOS SENDEROS DEL BOSQUE.2008






Entre la cal  y la buganvilla había un espacio de nadie, tan sólo retorcidas radículas y viejas corolas desprendidas en apergaminado papel de seda, alguna lagartija y el brillo de nácar de los caminos de los caracoles…

En ese territorio perdido en la húmeda penumbra, como una retícula de  sueños, un verde y serpenteante sortilegio:  la fila de orugas…

© F.BASALLOTE. ESTIRPE DEL AZAR





En el húmedo aroma de la tierra, el afán de sus caricias,
abrazos de lavanda y manzanilla en la carne dúctil de un niño que ignora el río que lo lleva a un mundo abierto a los sentidos, a una promesa de esplendores, a la vida,

De la piel de la rosa la cátedra del tacto, asignatura del sentir en los escondidos resortes de la luz y en el brillo
triunfal de su tersura.

La sublimación de las manos en el táctil recuerdo de seda de los pétalos.

© F.BASALLOTE. ESTIRPE DEL AZAR




En la celinda el designio de la tarde. Mayo era umbral de las delicias, en el terciopelo de las rosas el tabernáculo del tacto y en la orgía de su color la arquitectura iluminada:
sobre columnas de oro,  bóveda de la  parra y las cúpulas del jazmín y el limonero.

 © F.BASALLOTE. ESTIRPE DEL AZAR



Me asomo al pozo y en su sombra  se refleja una imagen perdida en el tiempo, y  como en aquellos días te pido:

Dame agua fresca
de la tinaja
de tu alacena.

Y en el silencio del patio una sombra me dice:

para siempre
esa agua se fue.

Entonces maldigo la sed que nunca he saciado.

© F.BASALLOTE. ESTIRPE DEL AZAR




La luz de la luna sobre la cal disecciona las sombras como un  afilado bisturí.

No es blancura su seno, es aura de plata en la que renacen los nombres olvidados, los cuerpos sin rostro deslumbrados, las horas detenidas en un reloj blanco…

A la luz de la luna jugábamos…

© F.BASALLOTE. ESTIRPE DEL AZAR



En la cal leyó los signos que nunca olvidaría, estaban escritos en el mismo lenguaje con que el viento acaricia las palmeras y el agua canta lentamente por los caños de verdina, con el mismo idioma de las rosas y el jazmín , las únicas palabras que en el aire suenan con la música y el ritmo de los versos antiguos de  la sangre…

© F.BASALLOTE. ESTIRPE DEL AZAR

Aprendió a interpretar los signos de la piedra, cómo crece la laja con el tiempo y su tacto húmedo y blando se transforma en aristas de cristal, aprendió a leer los indicios en los labios disconformes de las grietas de los muros y a ver en las pilastras la futura humillación de las cornisas.

Molde fue de su sombra tan dorada caliza. 

© F.BASALLOTE. ESTIRPE DEL AZAR



Si pudiera abrir la puerta  que conduce a un niño feliz rodeado de flores y pájaros, en un jardín donde crece el almorajud y el romero y hay frutos de oro y de almíbar, elevado por brazos amantes a la altura de la luz cuyos rayos son aún una dulce nostalgia.

¡Ay! Si pudiera volver a  los días luminosos…

© F.BASALLOTE. ESTIRPE DEL AZAR






ME HE PERDIDO EN TUS CALLES
como si me hubiese perdido
en mi memoria
al buscar las esquinas
del tiempo
                        y,  como si el olvido
hubiese cegado
                        los ríos
de tu luz,
                        lo oscuro me prende.

Sálvame y sálvate del Leviatán.

©F.Basallote. NATURALEZAS MUERTAS. 2009



EN LOS GRANDES CEREMONIALES
litúrgicos y, sobre todo,
en la novena,
era nuestro refugio:
su sillería de caoba
supo de nuestros sueños
mecidos en las fugas
celestiales del organista,
en los crujidos de sus maderas
y en  los asmáticos  soplidos
de sus quebrados tubos.

Recuerdo, al contraluz
del óculo multicolor
en las tardes, verlo surgir
como una mole de madera
y plomo, misteriosa.

Mas un día los mercaderes
entraron en el templo.

Hoy, la huella de su espacio vacío.
entre las góticas columnas,
lo recuerda una vulgar solería
colocada  al través
y las pilastras restauradas.

©F.Basallote. NATURALEZAS MUERTAS. 2009



TRAS LOS POSTIGOS
entornados de agosto
el tintineo de los velones
culebreaba en las tardes
y rasgaba el silencio
con su música de latón.

De todas partes el augurio:
¡El tío del levante!

Ahora gime el viento
la ausencia de su precursor.

©F.Basallote. NATURALEZAS MUERTAS. 2009


DESLUMBRA LA CAL
y seduce su juego
esquivo con la sombra
en ese instante
del mediodía
que ahora tras los años
en tu memoria miro
como si viera la luz
que tu corazón inundaba
y que tus ojos para siempre
aquí dejaron.

Siempre nos queda la luz.

©F.Basallote. NATURALEZAS MUERTAS. 2009


LOS OJOS Y LAS ALIDADAS
de pínulas de Hoefnagle
desde el vértice adecuado:
del fin de Espanna
a Berbería,
siue fretum hercules,
y la ciudad altiva y ensimismada
en el espejo de su roca.

Así durante cinco siglos.

©F.Basallote. NATURALEZAS MUERTAS. 2009


DESDE  HOEFNAGLE A LAURENT
el mismo espacio
y la misma luz
detenida en el tiempo,
las lindes contenidas
del espacio en los ojos
de Dios y de los hombres,
durante siglos.

Mas puede el hombre
aniquilar su historia.

Ha llegado la destrucción
de todos sus linderos:
cimeras de artificios
en el perfil de Buenavista..


©F.Basallote. NATURALEZAS MUERTAS. 2009