martes, 1 de enero de 2013

BREVE ANTOLOGÍA -VIII



De Roma bebe
su savia la raíz
del misterio, debajo,
en la profunda cárcava
esta escrito:
dí planta a las columnas
del templo, sobre ellas mi tiempo
y mi memoria permanecen.

©F.Basallote. EN EL LUGAR SIGNADO

Elevamos el alminar
al cielo y la tierra tembló,
quebraron el sillar
y nuestra fe;
mas reparó Al-Mutamid
ambas desolaciones.

©F.Basallote. EN EL LUGAR SIGNADO

Un Paraíso reconstruido
en este patio:
el silbo de los pájaros,
el perfume del azahar
y el cántico del agua
que riega con nuestros pecados
el viejo limo.

No hubo cadí que no cuidara
las puertas de tan accesible cielo.

©F.Basallote. EN EL LUGAR SIGNADO


Siglos de escribanía
y caballero veinticuatro
de la ciudad, un mundo de secretos,
de perfidias caligrafiadas,
de refinados odios manuscritos,
ennoblecen la villanía
de cualquiera, hasta la grandeza
de la fosa, al pie de Rocamador
y cerca del Sagrario,
orlada de heráldicas de Pineda:
en campo de oro un pino de sinople
y bordura de plata
con ocho cabezas de lobo.

Sobre ellos, tres metros de tierra.

©F.Basallote. EN EL LUGAR SIGNADO

Pero no basta
cuando la luz es recta,
-lanza en el costado
de la verdad-,
hay que tamizarla, poner florestas
y rocallas, nubes, arrobados ángeles,
estípites, dorados,
oscuros mármoles, la cueva
donde encerrar la curva
ilimitada de su incierto fin.

No cabe sencillez
en el retorcimiento de las sombras.

©F.Basallote. EN EL LUGAR SIGNADO

Quiso Espinal
que viéramos su cielo
sobre el prodigio.

Puso ménsulas y balaustres
para contención de ángeles
ansiosos de bajar
a los suelos de Acosta.

©F.Basallote. EN EL LUGAR SIGNADO
Prende el fuego de Acosta,
en su latente incandescencia
sobre el crucero,
los retablos de rocalla llameantes.

Embocadura, crátera de luz
cristalizadora de ángeles
portadores de palmas,
gloria derramada en el oro
de las estípites
sobre el mármol de Bengochea.

Signos de apocalipsis cierran
la gruta de las platas de Pasión
que vinieron de otras desolaciones.


©F.Basallote. EN EL LUGAR SIGNADO









PARA ENRIQUECER MI POÉTICA

Libro

En el principio,
                               un libro
para documentarme,
luego,
                el poema
sería largo,
tanto como los días
sin esperanza.

©F.Basallote.A MODO DE INVENTARIO. 2005

TAORMINA

En un grabado
- di Gaetano, oggeti antiqui-
el Etna en erupción
y Taormina.

Recuerdos de un verano.

Junto a la lámina
aun conservo
ceniza y lava
de aquel volcán.

©F.Basallote.A MODO DE INVENTARIO. 2005

LA PIPA DE KIF

En su rincón,
sola,
                la pipa de Fez
ostenta el aire
de lo intocado,
como si en el recuerdo
permaneciese
la imposibilidad
de sus volutas.

Como otras
intangibilidades.

©F.Basallote.A MODO DE INVENTARIO. 2005

VINHO VERDE

Desde Lisboa
una botella
de vinho verde
me regala el sabor
das coisas boas da vida.

Mas para mi desdicha,
de aquel sabor
sólo queda el envase.

©F.Basallote.A MODO DE INVENTARIO. 2005

EL ÚLTIMO SELLO

En el rescoldo
del mismo fuego
fundes el lacre
con el que signas
el último mensaje:
Sea el recuerdo
tu único estigma
y el portador
del último sello.

©F.Basallote.A MODO DE INVENTARIO. 2005





“STILO” DE CORAZÓN TAN ROJO

De vetro fatto a mano
el  stilo  de corazón tan rojo,
como la tinta a juego,
así al escribir el poema
siempre podrás decir
que ha sido escrito
con el corazón en la mano
y por añadidura
sangrante...

©F.Basallote.A MODO DE INVENTARIO. 2005

PARFAIT SOMMELIER

Ya tengo el círculo
 cerrado,
el ángulo perfecto
de los labios
para el champagne
o el chianti,
                 e  incluso
la duda clásica del sherry:
cream o medium,
                               a la hora
de decidir la posición
en tan complicado goniómetro.

©F.Basallote.A MODO DE INVENTARIO. 2005





Te pertenezco
desde antes de los días,
desde el vacío.

En la orilla la barca,
en tus ojos el resplandor
que al designio precede.

© F.Basallote. DE TAN ANTIGUA PRESENCIA. 2006



De qué ricos brocados
tu ceñidor,
el tahalí.

Brilla tu espada de damasquino
el negro terciopelo
de tus ojos, la seda que los nubla.

© F.Basallote. DE TAN ANTIGUA PRESENCIA. 2006



Escondes en la yerba
los brillantes de lluvia
de tus guirnaldas
de niebla,
por si en el resplandor
de las palabras, tu huella
delatara el veneno
que me aproximas.

© F.Basallote. DE TAN ANTIGUA PRESENCIA. 2006




Sobre la piel esgrimes
la antigua danza
por si en el tacto recordado
emergiera la yedra
lasciva de tu sombra,
ballet postrero.

© F.Basallote. DE TAN ANTIGUA PRESENCIA. 2006



Me cerca tu ansiedad
el humo de tu fuego
orilla mis fronteras
y asaltan tus jinetes
el baluarte de mi sosiego.

Qué alfiles predispones
para el jaque final.

© F.Basallote. DE TAN ANTIGUA PRESENCIA. 2006



Ya oigo el roce  de tus alas
en el viento, tan cerca
tu vuelo de su fin,
que entre los árboles  esquivos
tu cintura de niebla
deja celajes de vísperas.

Vibra en el aire tu premura.

© F.Basallote. DE TAN ANTIGUA PRESENCIA. 2006



Se abre el abismo
de tus ojos, la sed
se aloja en su negrura
como espejo vacío
que,  paciente,  esperara
el reflejo de un agua
cuyo tiempo termina
en acequias de luz.

© F.Basallote. DE TAN ANTIGUA PRESENCIA. 2006




Ya queda poco,
acércate más
toma el aire de mis suspiros
como el último beso.

© F.Basallote. DE TAN ANTIGUA PRESENCIA. 2006





DERROTERO

         I

De tu bóveda parto
hacia la incertidumbre
de la noche, hacia sus linderos
de infinitas estrellas
que oscilan entre el vacío
de su muerte en el tiempo
y el destello de su agonía
en tan oscura sima.

         II

Sólo soy una línea
tangente al azar de tu giro,
sólo en un punto el tacto
adivina el sendero
en el espacio de su duda,
sólo allí la certeza
de su destino.

         III

En este derrotero
tan sólo
el astrolabio de tu sombra.

©F.Basallote. COMO AGUA SOBRE PIEDRA. 2007



ATARDECER

Desde el abismo de las nubes
me veo atardecer,
en su espejo el tiempo proclama
su efímero reinado
de rosicleres, cuya sangre
me viste para la tranquila espera
de lo oscuro.
                   En mi túnica el designio
de la eventualidad, la cierta clave
de los enigmas de mi noche
que me posee lentamente
en el pausado fluír de las clepsidras
desde el alto destino de las nubes
a los  atardeceres de mis abismos.

©F.Basallote. COMO AGUA SOBRE PIEDRA. 2007

INCENDIO DE LA NOCHE

         I

En el pulso de las constelaciones
vibra el ámbar de los anhelos
y en el éter es signo de constancia
la memoria de sus latidos,
perennidad de bronce
en la frágil estela de su mármol.

         II

Tan leve su insinuada
armonía, el ritmo pausado
de su incendio en los profundos registros
de la noche, en la oscura y silenciosa
caverna de su espejo
en la que sólo habitan melodías
de ceniza, la imágen de su sombra.

         III

En el silencio de su rito
el fuego y sus designios,
en su vacío arde la vida
mientras cantan los edecanes
los salmos que preceden al olvido.

©F.Basallote. COMO AGUA SOBRE PIEDRA. 2007

AURORA

Olvido es de su forma
la difusa neblina
de la aurora
que al aire cede
las galas de su médula
de nácar,
                   en claro abandono
de su ser,
                   colgada su túnica
en los altos mimbrales
de la ribera
y perlada de lágrimas
encendidas de adioses.

En el triunfo de su luz
es niebla el olvido.

©F.Basallote. COMO AGUA SOBRE PIEDRA. 2007

ESPEJO 

Palidece la plata del espejo
en el sutil asombro de su niebla
que en tan altos senderos de la noche
trama con avaricia su estrategia
de réplica en la dura batalla
con las sombras, esgrima de los vientos
con las altas banderas que en apoyo
de su incertidumbre sus celajes
exhiben y hundirá en el laberinto
de su bruma la imagen desvaída
de los sueños felices de otros días,
humo de vacuidad, pálida sombra.

©F.Basallote. COMO AGUA SOBRE PIEDRA. 2007

OLVIDOS 

I

En el vano desierto de tus ojos
he perdido la luz como se pierde
el céfiro de la tarde en las alas
de su melancolía última. El beso
oscuro de sus labios en tus párpados
ahoga en su niebla el alto recinto
donde las águilas del sol un día
su esplendoroso cenit habitaran.

©F.Basallote. COMO AGUA SOBRE PIEDRA. 2007


OLVIDOS 
         II

Pero quedará la espuma del tacto
en la incierta linde de sus confines
perdidos entre la frialdad del mármol
y el fuego encendido en los pebeteros
de la noche que su muerte vindica,
mas son almuédanos para el recuerdo
los profundos sensores de la sangre
en las oscuras brumas de sus pasiones.

©F.Basallote. COMO AGUA SOBRE PIEDRA. 2007

OLVIDOS 

III

Inciertos cendales de niebla en el bosque
encendido de la tarde, matizan
su púrpura en el oscuro empeño
de disolverse en las aguas lustrales
de la memoria, como los lejanos
ríos que en un tiempo desembocaban
en la dulce ensenada de los sueños,
hoy mármol bajo su niebla de olvido.

©F.Basallote. COMO AGUA SOBRE PIEDRA. 2007












Belalcázar,  

 
El sol es frío
en los Pedroches.
En la torre de Belalcázar
los ocho vientos
de Andalucía
tienen su término
y en Santa Clara
las monjas rezan
sobre rosas de miel
que hacen al granito dúctil
en sus plementerías.

El sol es frío
en los Pedroches
y en Belalcázar
se congela la luz y el tiempo.

©F.BASALLOTE. LIBRETA DEL CAMINANTE.2007


 

Málaga, 

 
Desciendo a la frontera
del mar, al húmedo
corazón de la brisa
en cuyas lágrimas
hay una tenue evocación
de arenas profanadas,
perfil de sombra
en la amarga declinación
de sal antigua
en labios de la tarde,
una roja sanguina
en el crepúsculo
y en la memoria
que la Historia vindica.

©F.BASALLOTE. LIBRETA DEL CAMINANTE.2007
 



Almería, 

Como agua que viniera
de la Alhadra, llegamos
al aljibe de Jayrán
y detuviste el tiempo,
como sueles,
                               en la Medina,
buscando entre las sombras
de la Historia,  San Juan
o el viejo zoco
o el espolón de piedra
de los muros de Jayrán,
otra vez,  en la Alcazaba.

Mientras, la luz y el viento
jugaban a rizar el agua
del  puerto donde un día
arribara el omeya
y por donde se fueron
la sangre y el oro de esta tierra.  .

El agua de la Alhadra, ya no llega
al aljibe de Jayrán.

©F.BASALLOTE. LIBRETA DEL CAMINANTE.2007




Jaén, 
 
Un sol desvanecido
lima sin fuerza las aristas
de la piedra, de la que saltan
esquirlas de tiempo, monedas
con las que pagamos olvidos
y otras traiciones:
la sangre de Alí aun acusa
desde los muros de sus baños
y sentimos la plata de Alhamar
en el fondo de todas las conciencias.

Sólo nos queda Vandelvira...

©F.BASALLOTE. LIBRETA DEL CAMINANTE.2007




Córdoba ,  

De qué te sirve esa reconstrucción
si todo es tiempo, ceniza,
reductos de la Historia.

Vive el instante,
la dulzura solar
en este Paseo de Ribera
donde el Guadalquivir
en su camino te alecciona.

No te salvarán los arcángeles
de las fauces del lebrel.

Bebe el agua de las clepsidras
y sigue el ritmo de la sangre
en el perfume anticipado
del azahar.

 ©F.BASALLOTE. LIBRETA DEL CAMINANTE.2007


 

Granada, 


De dónde esta luz
que inunda de auroras
rotundas cavidades
de soledad,
abandonado a la dulzura
del sol, extendida sierpe en la acera
de San Jerónimo,
 San Juan de Dios enfrente
y en el aura, Granada abierta
 en vaticinios de jazmines.


©F.BASALLOTE. LIBRETA DEL CAMINANTE.2007




HUELVA


Estrella de los mares,
dónde está el Norte.

Todo es incertidumbre,
ámbito de la niebla.

Dónde la noche
que nos devora,
nave sin rumbo,
oh¡ cuerpo mío
desarbolado.

Zarpamos a la negrura
del tiempo
por esta Puerta del Mar
y Defensa de la Tierra.

 ©F.BASALLOTE. LIBRETA DEL CAMINANTE.2007


Sevilla



Dora la mañana su luz
 y la matiza de vejez,
 así el aprendizaje
 de tantos siglos resplandece
con su orla antigua de brocados
 y pasamanería
bajo el falso dosel
de las nubes azules del incienso
 y el salomónico retablo
 de tan barroca cerería.

 Sobre los suelos el último azahar.

©F.BASALLOTE. LIBRETA DEL CAMINANTE.2007

Museo Picasso, 



En todas las paredes
los ojos de Picasso,
los ojos azules y negros,
los ojos abiertos siempre
abiertos y excrutantes,
luminosos faros
en la pared de Buenavista
por donde el viento y el azul del mar,
es la ósmosis
nutriente de esta claridad.

En todas las paredes
los ojos de Picasso.

©F.BASALLOTE. LIBRETA DEL CAMINANTE.2007

                 

CÁDIZ

En la Plaza de Mina,
un mirador,
para que veas los barcos
ceñirse al sol.

Mirador blanco,
quien estuviera siempre
el mar mirando.

©F.BASALLOTE. LIBRETA DEL CAMINANTE.2007


Medina Sidonia, cerca y recordada,  


Paso por el Arco de la Pastora
y,  de pronto, te recuerdo lejana,
cuando te veía desde el confín
de mis anhelos, encendidas
tus estrellas en las noches calmadas
de aquellos veranos perdidos
en el tiempo, que al pasar por este Arco
retornan , ay!,  vacíos.

Hoy paso por tus calles
y siento a Roma, Assido Caessarina,
y el poder de tu Cora
y el de la Ciudad prevalente
sobre el señor y, de nuevo, te admiro,
altiva y blanca, siempre al Norte,
como estrella Polar,
cercana Assido.

©F.BASALLOTE. LIBRETA DEL CAMINANTE.2007

 

In memoriam, Mario López, Bujalance,  




DESDE LA TORRE
de la Asunción,
alcores encendidos
y herida tierra
de surcos y palomas,
que Mario nos cantara.

Desde la  torre
de la  Asunción
la memoria de Roma
en la antigua ánfora
de sus olivos.

©F.BASALLOTE. LIBRETA DEL CAMINANTE.2007



In memoriam Julio Mariscal, Arcos,  


Asciendo a la profundidad
de mi propio espejo, la imagen
de un tiempo perdida en su azogue
revive en la blancura
y en el destino de serpiente
en el que duda el Guadalete,
Santa María, la Antigua y Principal,
San Pedro el fuerte,
y como en todas las murallas,
Torre de la Traición,
y en un geranio el grito
descarnado, la gota
de sangre que desciende a la memoria
en busca de las palabras de un hombre

que de Arcos hizo vía


de salvación e íntima gloria:


Dios mío, poeta, qué difícil.

©F.BASALLOTE. LIBRETA DEL CAMINANTE.2007







BREVE ANTOLOGÍA -VII


HE BUSCADO EN UN PATIO
que no existe y entre sus sombras te invoco,
jardinera de mi primer edén:

Dónde tus arriates,
dónde el alto y viejo naranjo
encarcelado entre la parra
y la celinda,
dónde el jazmín,
                               Dios mío,
dónde su olor,
                               dónde el rosal
y el cerco de adpidistras,
la buganvilla roja
y las petunias,
dónde la cala, pura y altiva.

Dónde tus arriates,
jardinera del primer edén,
dónde tus manos
y tus dulces palabras
que,  en este patio que no existe,  invoco
para paliar el dolor de recordarte.

©F.Basallote. CUADERNO DE BUENAVISTA.2003




CAER LA TARDE, VERLA
deshacerse en el fuego
del ocaso, en sus brasas
encendidas de púrpura,
en el cantil de Buenavista.

El cubo del convento
soporta solo la ceniza de la historia
en arrullos de pájaros
y vuelos de cernícalos
mientras entre sus arcos
se diluye  su luz como aguado
 carmín en vaticinio de su muerte.

 Caer la tarde, verla
deshacerse en el mismo fuego
y recordar los mismos pájaros
como se recuerda el camino
de la noche que tu ceniza abrió,
oh, fuego de tantos ocasos 
de olvido que de pronto encuentro
al ver como cae la tarde
desde el mismo balcón.

©F.Basallote. CUADERNO DE BUENAVISTA.2003


CUÁNTAS VECES ATRAVESÉ
por esa puerta negra
hasta el fondo de los presagios
que el amor en sus cábalas
en mis signos leía:
montes, caballos, ríos,
sendas onduladas, nubes, estrellas...
un mapa de tiza incitante
y premonitorio,
                        que el tiempo
y el destino, certeros, cumplirían.

Ahora, que todo culmina,
de nuevo la atravieso
y en vano intento deshacer
los círculos de tiza
del misterio, que sólo el recuerdo
de aquellos corazones,
en su amor la clave proclama.

©F.Basallote. CUADERNO DE BUENAVISTA



OLER LA MANZANILLA
en la humedad del suelo
ascendiéndote hasta la raíz
de tus sentidos, feliz niño,
tan cerca de la tierra
que, maternal, te abraza, ignorante
que los días y tus pasos te alejarán
de su seno; mas no de su memoria,
que hoy revive.

©F.Basallote. CUADERNO DE BUENAVISTA


ASCIENDES POR LA SENDA
del agua, galería
de los cañaverales
y de las zarzas,
desde el salto al algibe
que hicieron los moros
para regar las huertas
que el duque les robó.

El corinto de zarzamora
reta al carmín de la sangre
que no lava la pureza del agua
ensimismada en su correr.

Asciendes por la senda
del agua entre las sombras
del tiempo,
dónde están aquellos que hicieron este vergel,
dónde el molino y el molinero,
dónde la luz que incida
clara en estos días grises de olvido
que en ruina convierten
esplendores del agua.
Dónde, decidme, dónde.

©F.Basallote. CUADERNO DE BUENAVISTA


POR ESTE ARCO SALÍAS
a tu futuro;
en otra parte te esperaban
las mismas ilusiones
y  la ambición más pura.

En el tacto de sus sillares
la huella del temblor,
el mismo con el que hoy,
vencido,  vuelves.

©F.Basallote. CUADERNO DE BUENAVISTA






DESDE aquí la luz
era una herida
en la tersura de La Janda
y cálamo en la sombra
de las altas cimeras
en la que escribía los signos
de la memoria
del primer paraíso.

©F.Basallote. PALIMPSESTO DE PLAZUELA.2004

HAY NOMBRES  escritos
en las filacterias azules
del cielo que te encuadra:
Guzmanes, Leones, Mendozas...
y otros, grabados en la piedra
angular en que se cimenta
el edificio de tu historia:
héroes anónimos de silencio
cuya sangre es el río
profundo que te nutre
de fuerzas y ansiedades,
de esperanzas y frustraciones...
la vida simplemente
hecha de trigo y pegujal
en la costumbre cotidiana
de sentir tu luz.

©F.Basallote. PALIMPSESTO DE PLAZUELA.2004



LOS MIL ojos de la ciudad
en las murallas
y en todas las alturas
como un ojo único
clavado en Espartel.

En siete horas de fuego
murió un imperio.

Desde este foro
asistimos a su entierro.


©F.Basallote. PALIMPSESTO DE PLAZUELA.2004

Suben la cuesta
como siempre lo hicieron
los vencedores:
en nubes de soberbia
entre lanzas altivas,
revestidos de plata
y de guadamecí
en los encendidos corceles
de la ambición.

Suben la cuesta
como siempre lo hicieron
los vencedores;
mas la bajarán como siempre
lo hicieron los vencidos.

©F.Basallote. PALIMPSESTO DE PLAZUELA.2004


Empobrece la lluvia
aún más a los pobres.

Refugiados en el zaguán
esperan la limosna
oficial: un pan o dos reales.

No es siquiera misericordia
sino miedo a perder.

Nada importa el hambre ancestral
ni que el pueblo siga esperando
en este zaguán de la historia,
compás de la Plazuela.
©F.Basallote. PALIMPSESTO DE PLAZUELA.2004




Vi una tempestad
de espadas y de orgullo,
los edecanes en su negro cielo
ofician la liturgia
del nuevo imperio.

No llegaría aún el pan
sólo cartillas de racionamiento;
mas eran de oro
sus alamares.

©F.Basallote. PALIMPSESTO DE PLAZUELA.2004


Desde tu corazón
de piedra mancillada
el tiempo es la medida
del olvido, el río silente
que ignora cada instante
de gloria o de ignominia
que le preceden,
por eso tus muros escriben
en el viento con palabras de cal
su volátil memoria.
©F.Basallote. PALIMPSESTO DE PLAZUELA.2004






VIMOS BAJO EL ARCO DE FIGUEROA
a los poderosos del mundo
y cómo, erguidos en su vanidad,
ufanos se jactaban
sin querer saber que las dovelas
permanecen y de éllos
sólo el eco vacío de sus sombras.

© F.Basallote. SEGUNDO CUADERNO DE CARTUJA. 2005



EN SU DORADO ALTORRELIEVE
se extasian lo cartujos
ante el boato que no cubre el brocado
que cuelgan a sus pies:

Desde la vigilia de los arneses
a la copia de la Cosmografía
de Ptolomeo que cedió El Escorial
pasando por la historia de Dido y Eneas
en los tapices de Brabante.

Todo estaba medido,
incluso el eco;
mas de ello sólo queda
junto a la túnica escarlata
de la Virgen
la estática perplejidad
de los cartujos.

© F.Basallote. SEGUNDO CUADERNO DE CARTUJA. 2005



LAS VI DESDE EL ALGIBE
de la logia, cercar
la cruz y encender los muros
como un vuelo de llamas
que ahora ratifican
en la danza que el viento
de poniente a sus peciolos provoca.

Diría una pared alada
cuando sabemos
que el vuelo es privilegio
de este sitio, a pesar del tiempo
y de los hombres.

© F.Basallote. SEGUNDO CUADERNO DE CARTUJA. 2005



OLVIDAMOS EL TIEMPO
en la blancura
de las plementerías
y en sus cánticos preteridos
las blancas sombras
rezan sus preces .

Nunca Broto estuvo tan alto.


© F.Basallote. SEGUNDO CUADERNO DE CARTUJA. 2005



 SUBO LA ESCALA
de las bignonias
hasta el azul
que se derrama
en mis ojos como un mar
de claridades.

Entre las pérgolas
los huecos de la luz
y el  peso de los días
que no alivia el olvido.

© F.Basallote. SEGUNDO CUADERNO DE CARTUJA. 2005





AÚN LOS MÁRMOLES
sumergidos evocan
una ficción del mundo,
el envés del espejo.

En su cristal
los mármoles lustrados
de sus mancillas,
la pureza que el tiempo
tan sólo nos devuelve
en imágenes refractadas.

© F.Basallote. SEGUNDO CUADERNO DE CARTUJA



EN LA HUERTA VIEJA
perfume de lavanda
y almorajuz,
como si el tiempo
se hubiese detenido
en un instante próximo
al Paraíso.

Un gorrión viene de otra parte
y nos despierta.

© F.Basallote. SEGUNDO CUADERNO DE CARTUJA







CLAUDE MONET

Nenúfares

Sobre el estanque de Giverny
la alquimia de la luz
crea el cielo y sus nubes
invertidas en el espejo,
ebrio de azul.

Todo fluye hacia el tiempo
En su lentitud de hito
como un corazón de nenúfar
en rojo desangrado.

© F.BASALLOTE. LUJO DE LA PINTURA. 2004

PAUL CEZANNE
El Golfo de Marsella desde L´Estaque

Quién dijo que el azul
no era el espíritu del mar
y del aire y de esa lejana
presencia de la tierra
tan erguida como olas
que, azules, en el azul palpitan
como anhelante cuerpo.

Frontera es la orilla
de su propio misterio.

© F.BASALLOTE. LUJO DE LA PINTURA. 2004

PAUL SERUSIER
El Talismán

La luz requiere del espejo
para reconocerse
y las sombras
precisan sus destellos
para reafirmar lo oscuro.

No existe la verdad
sin el espejo de su magia.

© F.BASALLOTE. LUJO DE LA PINTURA. 2004




HENRI MATISSE
Desnudo azul

¡Oh! cuerpo dócil,
ensimismada estela
detenida, diosa sedente,
tu calma silenciosa
no es indolencia,
es el instante que precede
al renacimento del mito:
mujer signada.

© F.BASALLOTE. LUJO DE LA PINTURA. 2004

GIORGIO MORANDI
Vaso de rosas

No hay horizonte
como no hay futuro,
sólo lo próximo
como esas rosas quietas
que no esperan perfumes
sólo la intangible presencia
del aire, en que diluyen
 su pose de vestigios
para este instante.

© F.BASALLOTE. LUJO DE LA PINTURA. 2004


PABLO PICASSO
Dos desnudos

Se equivocó el espejo
y atravesaste el umbral de las mentiras,
tú eres verdad, tan carne
 como ésta, tierra para el goce
de la luz, cereza oferente
para dioses furtivos,
ajena siempre a las falacias
en tu mundo de sangre enardecida.

© F.BASALLOTE. LUJO DE LA PINTURA. 2004

PIET MONDRIAN
Broadway- Boogie-Woogie

Sobre las cosas
el ritmo, sobre el caos
el espacio contenido,
la armonía del hombre vertical,
el tiempo de un blue hallado
en las luces del jazz.

Broadway es un lamento
horizontal de melodías.

© F.BASALLOTE. LUJO DE LA PINTURA. 2004





DE NUEVO LOS ACANTOS


De nuevo,
el húmedo esplendor
de los acantos.

Quizás su umbría
no sea sino
el lecho
donde la noche
reivindica
el ritmo de su muerte.

©F.Basallote. TIEMPO DESHABITADO,

PIEDAD O CINISMO DEL ESPEJO


Tal vez  tu espejo
podría, al reflejar
en él tu imagen,
recordar tu historia
y, con piedad
o con cinismo,
devolverte tan bellos
días perdidos,
por si acaso
la evocación
pudiera enmendar
el yerro de su pérdida.

©F.Basallote. TIEMPO DESHABITADO,

OLA DEL OLVIDO


En la playa escribe
 con su huella
el instante
efímero de su paso 
que eliminará una ola,
así este tiempo
de fugaces estrellas
que la ola del olvido
de tu memoria borra.

©F.Basallote. TIEMPO DESHABITADO,


NO IGNORA EL FUEGO


No ignora el fuego
los antiguos caminos,
en su memoria
el rojo brillo de las lenguas
del tiempo devorado,
del tiempo ardiente
en la cima del éxtasis
de las palabras
que sí mueren en el olvido,
mientras que él
se exalta en el recuerdo
de las viejas cenizas.

©F.Basallote. TIEMPO DESHABITADO,

QUEBRADO EL PEDESTAL


Quebrado el pedestal
y corroído el mármol
envenenado de verdín
por los brazos de la hiedra,
yaces en la húmeda
sombra de los acantos,
sombra asimismo 
de una gloria fugaz
que se diluye
 en el olvido
como estas piedras
que el tiempo demolió
y sólo la nostalgia
reivindica.

©F.Basallote. TIEMPO DESHABITADO,

ESCANCIAS LA CRÁTERA


Lento,
escancias la crátera
como quien sabe
que con sus heces
agota el tiempo
concedido,
 su mínima
presencia,
 cuya brevedad
no exime del placer
intenso de vivirlo.
©F.Basallote. TIEMPO DESHABITADO,













TAL COMO UN RITMO
de crótalos
en el baile de las ménades,
como si una corte de sátiros,
bacantes y tíades
con las ánforas repletas
del néctar de los pámpanos,
como un sileno
que exorcizara la tristeza;
disfruta intensamente
el alegre retorno de Dionisos
que colma espléndido tu crátera,
y, vive como un dios
tan efímeros instantes de gloria.

©F.Basallote. DERROTERO DE LA QUIMERA.2007


NO OCULTAS LA SONRISA,
en cortés pragmatismo,
al contrario, alta
la manifiestas,
como la luna de Pessoa
que en todos los estanques
brilla;
             mas sí la espada
en rebuscados tahalíes,
por si el disfraz
alguna vez inútil fuera
y el rictus de la muerte
tu oscuridad descubre.

©F.Basallote. DERROTERO DE LA QUIMERA.2007



ASTA DE LA BANDERA
de la niebla,
                        el ciprés
en la noche
                        hinca
la empalizada de la luna
como único baluarte
en la contienda,
antes que la luz claudique
y la negrura de la muerte
su triunfo proclame.

©F.Basallote. DERROTERO DE LA QUIMERA.2007




MEDIDA DE LA TARDE
es su tristeza,
como del tiempo
es la memoria.

Cuántos ocasos
incendiarán
tu cielo de nostalgias
sin que el dolor
te queme en el olvido.

©F.Basallote. DERROTERO DE LA QUIMERA.2007


BAJO LA BÓVEDA
de los magnolios
vive el recuerdo,
bajo sus hojas
el perfume del tiempo
de su muerte revive;
más no te extasies
en la nostalgia.

Sólo es sombra.

©F.Basallote. DERROTERO DE LA QUIMERA.2007


HIENDES EN LA ESPESURA
de tu niebla
la fina espada
de bauprés
del cansado navío
en que navegas,
como el que emprende
la aventura del gozo
íntimo de encontrarse.

Ciñes la proa
a ese único viento
que añora tu velamen
y una antigua música
de jarcias y aparejos
resplandece en tu sombra.

Cada día comprobarás
cómo los mapas
reflejos son de tu ilusión
y cómo yerra el astrolabio,
se encargará de ello el destino;
pero navega,
ten la osadía de buscarte.
©F.Basallote. DERROTERO DE LA QUIMERA.2007


QUÉ DIFÍCIL ES NAVEGAR
a barlovento del destino,
inerme aproa el huracán
el mascarón del alma
y un repliegue de jarcias
en el puño del corazón
recoge velas.

Llega la hora de arriar
ensueños
si quieres navegar
contra ese viento.

©F.Basallote. DERROTERO DE LA QUIMERA.2007


SI YERRA EL ASTROLABIO
solo me quedará
la estrella que en lo oscuro,
alta y constante
mi rumbo fije.

Sólo tú, noche
me salvarás
si yerra el astrolabio.

©F.Basallote. DERROTERO DE LA QUIMERA.2007