domingo, 1 de marzo de 2015

MARÍA JOSE COLLADO_ AÚN LA LUMBRE



MARÍA JOSE COLLADO_ AÚN LA LUMBRE
EDICIONES EN HUIDA. SEVILLA, 2014











Mª José Collado,(Jerez de la Frontera, 1958) ha colaborado en numerosas revistas literarias: Agenda de la tolerancia, revista Océano, Cuadernos de Roldán, Aldaba, Diálogo, Jirones de azul, En sentido figurado, Poesía actual, Andalucía liberal, Revista Tinta china. Revista Grisú. Palabras diversas. o. Ha publicado:  Monográfico de La Cuerda del Arco, La luna en el laberinto. Arde la vida bajo el cobre lunar. Tapiz de agua. Bruñidas sombras. Se encuentran poemas suyos en las Antologías: Palabras indiscretas, Casa Eolo, I Encuentro hispano marroquí de poesía Jacinto López Gorgé, Versos para derribar muros, Especial de poesía andaluza vol.1 En sentido figurado. III Encuentro hispanomarroquí Trina Mercader.  Ha sido finalista de varios certámenes de poesía, Premio de poesía del IV Certamen Internacional Traspasando Fronteras, Universidad de Almería 2010.


De ella dice el poeta Jesús Tortajada: “María José Collado sabe muy bien emplear la gubia de la palabra, el pincel de la metáfora, con una especial y certera precisión en la imagen, a veces pretendidamente desnuda, dejándonos su fineza y su sensibilidad.”


Ella misma define su poética: “El paño del recuerdo lustra las sombras bajo la luz tornadiza de un  candil. Es la memoria esa luz que atraviesa galerías del tiempo, esquinas dolorosas, sótanos lóbregos, un prado salpicado de margaritas, sonrisas infantiles, velos de deseo, los nombres borrosos en una losa. Un olor, un sonido, bastan para recuperar y unir las piezas sueltas, recrear un escenario, zambullirse en una marea de emociones. Me acerco al lenguaje de los sueños, abro una caja de música, me interno en el laberinto humano.”


De ella dijimos en ocasión de su libro Bruñidas sombras: “los elementos fundamentales de su poética: cotidianidad, memoria e intimidad, que junto a aspectos transversales como tiempo, evocación o ausencias urden la trama de una serena música en la que las palabras trascienden de lo conceptual al cielo de las imágenes en metáforas lúcidas e intensamente sentidas en un marco donde la belleza se instala en la soledad emocionada.” Y si en aquella obra se acentuaba esa plasticidad de las imágenes en Aún la lumbre  se consolida convirtiendo la palabra en un halago sensorial donde música y plástica nos sumergen en un delicioso juego donde la belleza nos hace vibrar. Así nos dice: “El pan de la palabra me sustenta, / aún la lumbre perdura, acompaña ./”.


Esa palabra que transforma la gris cotidianidad en deslumbrante descubrimiento que nos acerca al prodigio del instante: “Es la ciudad de julio/ una lámpara antigua/ donde arde un espeso aceite./…”,  “…Con paciencia de árbol nos detenemos/ para ver desde el puente los espejos del río/…”, momentos de cotidianidad que tienen una enorme similitud con el haiku japonés: “ Cambia la piel de la tarde/ acompañada de gorjeos,/ del empalidecido cobre/…”, con el misterioso poder de detener el tiempo: “Detengo ese instante hermoso/ de una hebra de sol en su rostro/…”, y la sagrada función de convertir lo deleznable en reluciente espejo de la realidad: “ El eco retumba entre las viejas cosas,/ las pisadas se uncen con polvo de años,/ devana la araña su madeja en rincones./  “ versos que podrían convertirse en un magnífico haiku. 


Otra de sus constantes es la memoria, que devuelve  la emoción de otro tiempo, de otras vivencias: “Envueltos en membranas retornamos/ prendidas las ruinas calientes del recuerdo,/ a un mapa extendido en la mirada./” , “En las cenizas removidas/ la tibia luz de los recuerdos”, “ Perdida por las mesas la memoria,/ las monedas en pago de un olvido,/ rellenan con falsos rubíes/ el agrio desconsuelo de los vasos./. ”. A veces la memoria trae las vivencias de la soledad: “Se acostumbró a apurar el sonido/ de la lluvia tras la cristalera,/ a leer en voz alta ante la vitrina/ de sus soledades,…/”  
  

Memoria de la intimidad más pura, y exaltada plasticidad de las imágenes en las ricas metáforas que engalanan este poemario: “Hay ámbitos poblados / de ropa traslúcida/en cordeles de bruma/…”, “La esponja de la tarde/ se impregna de oro viejo/…/ sonidos en el tirabuzón / de las callejas…/”, “ Un sonido espiral,/ un latido de leche,/ un discurso de flecha,/ en las cuerdas del aire./”, “ los dedos de la luz/…/ la llama cercana y prohibida,/ la turmalina de unos ojos/”… Mª José Collado, halla en el juego de las metáforas la fórmula secreta de su poética, la música oculta, el misterio de su acceso a la belleza, la magia de las palabras…

F.Basallote

sábado, 28 de febrero de 2015

UN EDIFICIO SOBR EL MAR de MANUEL SABORIDO



UN EDIFICIO SOBR EL MAR de MANUEL SABORIDO
Edita:  EDITORIAL DALYA, SAN FERNANDO, 2014










  Manuel Saborido (Jerez de la Frontera, 1961) .  Ha publicado tres libros: Confesiones desde el laberinto, Voces de arena y La luz que me ocupa,  . Antiguo miembro de la Asociación de Escritores Noveles (AEN), colaboró en las revistas virtuales El Síndrome felino y   El Quicio. Es miembro, socio, fundador y colaborador de la revista literaria Ámbito,   y miembro de la Asociación Cultural Espejo, de Alicante. Fue finalista del premio Bruno Alzola 2008, especializado en sonetos y también fue finalista en el VI certamen poético Luna azul, de Zaragoza. En 2014 fue ganador del I Premio de Poesía Zahara de los Atunes. Ha publicado en diferentes antologías poéticas. En 2.011 fue invitado a intervenir en las II Jornadas Mistralianas en Vicuña ( Chile )


De Manuel Saborido dice Dolors Alberola en el prólogo de Un edificio sobre el mar: “Manuel Saborido es un poeta puro, un serio caballero exhibidor, un suicida, en esta sociedad que habitamos sin que, apenas, nos habite. Cada día más alta, su palabra nos provoca escalofríos al ponerla ante los ojos y dejar que, ellos mismos, se van atrapando con su luz.” 


En este libro Un edificio sobre el mar, se maclan el mar y el amor, dos intensas inmensidades, dos mágicas profundidades, en las que el poeta  se sumerge no solo en su descubrimiento sino en la asimilación de sus hondos misterios Consta el poemario de tres partes, un proemio y un epílogo. Las tres partes son: Sumario de construcción, Geometría de amor y  Edificio obre el mar..   En el poema que abre el libro, sin título, el poeta hace su primera declaración de amor: “Si mi corazón fuera verso vivo,/ si fuese tan capaz como lo son mis sueños, / cuántas vidas de mares te daría,..”  Voluntad de ofrenda que se hace tangible en la primera parte Sumario de construcción, en la que el descubrimiento del amor es elocuente: “Te amé y me condené a tus cuerdas verdes/ de sal y de indolencia,/…”, y en la que dice a la amada: “Ven conmigo a la playa del poema escondido/…”, “..Sé la vid que me anega y mójate en mis labios/…”. En la segunda parte  Geometría de amor, elabora una teoría posteuclidiana del espacio, armónicamente definido en la topografía del amor: “Construimos cada forma en la pausa melódica/ que entretejían nuestros besos,/ ../ Tú y yo construimos los ángulos de la tierra/…”  , teoría de una definitiva arquitectura: “ Y me construyes infinitamente./ Con tus labios me tallas,/…”  para concluir: “Así me tienes hoy, poliedro de tus sumas, /un juglar de sonetos que navega/ en las estelas de tus construcciones./…”  . En la tercera parte, Edificio obre el mar, se manifiesta la realidad del amor: “ No existe dualidad en la piel de tu esfinge,/…” edificio erigido : “Así se alza el dibujo sobre el mar/ con perfiles abstractos, colores majestuosos/ y cielos convergentes/…”. En el Epílogo dice el amante: “Permanecer en ti,/ cuando los símbolos perezcan/…”, en una trascendente oración en la que es patente la petición de perpetuar este edificio construido sobre la adversidad del mundo, con la palabra , única piedra angular.


En este libro, el poeta nos muestra su madurez revestida del mágico ropaje de la metáfora, en tan bellas  imágenes, con un rico vocabulario, que convierten en plástica absoluta estos versos.

F.Basallote

sábado, 14 de febrero de 2015

ROSARIO TRONCOSO, "TRANSPARENTE"




TRANSPARENTE ROSARIO TRONCOSO
La Isla de Sistolá, Sevilla, 2014














Rosario Troncoso (Cádiz, 1978). Licenciada en Humanidades, es actualmente profesora de Lengua Castellana y Literatura en Secundaria. Máster en Periodismo,  fue fundadora de la revista Astarté, también ha  trabajado en diversos medios como El Correo de Andalucía.  Es editora de la revista cultural El ático de los gatos.    Tiene publicados los libros de poemas Huir de los Domingos ( 2006),  Delirios y Mareas ( 2008),  Juguetes de Dios ( 2009), El eje imaginario( 2012) y Fondo de armario(2013). Cuenta con publicaciones de diversa índole, como ponencias en congresos y colaboraciones en diferentes publicaciones especializadas.    


La poeta se define como:“Sólo soy una mujer que disfruta escribiendo, y que así entiende la poesía, como un goce de los sentidos y una reflexión para tomar perspectiva de la realidad que nos rodea, para sacarle todo el jugo a estos cuatro días que siempre  pensamos  que tenemos por delante.”

Si en sus obras últimas la poeta señalaba claramente su madurez , en    “Transparente' se nos  muestra su consolidación como poeta.. El poemario trata los temas universales de la poesía,- fundamentalmente el amor y el desamor, la memoria…   que ya ha tocado en sus obras anteriores, pero desde una visión muy personal, dándoles el toque de su peculiar poética.

 
El poemario está dividido en dos partes: Derribos controlados, la primera, es un retrato intimista con el amor y el desamor  , como ejes centrales. Ya no son infalibles las rutas conocidas, la segunda parte, está más apegada a la cotidianidad.    En  la primera parte se hace intensamente presente  esos sentimientos tramándose sobre ellos la urdimbre de unos versos en los que el sentimiento trasciende de la memoria: “…ser el tacto,/ el olor, el sabor/ que aún recuerdas./”, “…Y son diez años ya/ de indolencia sin señales,/ sin diluirse tu rostro/…”, mostrándonos , además, cierto escepticismo irónico: “…Lo nuestro era alentar/ que siguieran su curso,// los bailes sin música, /los bienes gananciales,/ el fingido calor,/ las cortinas a juego/ y todos los correctos espejismos./”y la constancia de un sentimiento:  “…En el mismo lugar, donde aún estoy de pie,/ sigo amando las rosas./…” Y todo en un hermoso lenguaje poético: “ Hoy me atraviesa/ una inquietud de peces./ O el mar está más cerca,/ o tú, regresas ya.”. En la segunda parte , las cosas cercanas nos muestran su perfil, su necesaria cotidianidad: “ El extraño silencio del jardín/ se anticipa al invierno/…” , imágenes preciosas: “Desde las bóvedas celestes/ se arrojan ángeles desnudos/…”  Y el amargo sabor de la  soledad: “…Es lo que queda aquí:/ un manto de ceniza y plumas,/ denso/ como el desamparo/…” 

Un poemario escrito con el corazón, con una profundización en los parámetros definitorios de una consolidada poética, rica en recursos lingüísticos que enriquecen esos versos libres en unos poemas cortos  acentuadamente hondos, que definen la pronosticada madurez de una prometedora voz .

F. BASALLOTE